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Síntomas clínicos de sospecha de enfermedad de Alzheimer
25 - 10 - 2022

Síntomas clínicos de sospecha de enfermedad de Alzheimer

Categorías: Divulgación

TERESA RODRÍGUEZ DEL REYNEUROPSICÓLOGA EN EL CRE ALZHEIMER Al inicio del proceso patológico, suelen tener lugar unos cambios sutiles, difíciles de detectar por la persona afectada, pero evidentes cuando se utilizan pruebas neuropsicológicas. Para favorecer la detección precoz, es esencial conocer los síntomas de alarma que pueden ser indicadores de un posible deterioro cognitivo: Tendencia a la repetición de ideas y temas. Es frecuente que los familiares se alerten cuando la persona comienza a repetir continuamente las mismas ideas o a perseverar con los mismos temas. Esta tendencia a la repetición es muy frecuente en las fases iniciales de la enfermedad y puede resultar muy frustrante para las personas que conviven con el usuario, ya que suele ocurrir antes de comprender que existe una patología. Fallos de memoria. Otro de los principales signos de alarma de la EA es el fallo en la memoria. En las primeras fases de la enfermedad, la persona suele tener dificultades para recordar acontecimientos recientes (olvidar citas, incapacidad para describir qué hizo el día anterior,…). Aunque es difícil discernir los fallos de memoria normales de aquellos que implican una patología, podemos decir que en el segundo caso comienzan a ser más frecuentes y hacen que, especialmente los familiares, se pongan en alerta. En la EA, la pérdida de memoria se produce siguiendo un gradiente temporal, es decir, la información más reciente se olvida con facilidad, pero la información remota se conserva hasta fases más avanzadas de la enfermedad. Esto es importante porque, ante los fallos de memoria reciente, muchas personas pueden quitarle importancia justificándose en que sigue teniendo buena memoria, ya que “recuerda incluso acontecimientos de su juventud”. Dificultad para desempeñar tareas habituales. La familia o la propia persona comienzan a notar que le cuesta más realizar tareas que hasta ese momento habían resultado sencillas, desde manejar dinero hasta leer un libro. Las tareas automáticas no suelen deteriorarse en las primeras fases de la enfermedad. Desorientación. La capacidad de orientación se manifiesta en tres esferas: orientación temporal (que día es hoy, en que año estamos, qué hora es,…), orientación espacial (en qué ciudad estoy, en qué edificio,…) y orientación personal (cómo me llamo, cuántos años tengo, a qué me he dedicado,…). En las primeras fases de la enfermedad lo normal es notar pequeños fallos en la esfera temporal. Nos encontramos con pacientes que se muestran dubitativos con la fecha y que refieren “no saber en qué día viven”. Según avanza la enfermedad podrá verse afectada la orientación espacial y, en fases más avanzadas, también la orientación en persona. Dificultades en el lenguaje. La dificultad para encontrar las palabras o anomia es muy frecuente en las primeras fases de la enfermedad. En la práctica clínica es frecuente encontrar personas que solicitan ayuda porque “no le salen las palabras”, “han perdido vocabulario”,…. Cambios de conducta o de personalidad. En ocasiones, la familia refiere que la persona con demencia “hace cosas que antes no hacía”, “está algo desinhibido” o “más apático”. Estos cambios pueden ser indicativos del inicio de un proceso de deterioro cognitivo. En ocasiones incluso la propia persona, al ser consciente de que algo no va bien, se puede sentir agobiada ante determinadas situaciones y comportarse de manera diferente. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Ho, J., & Nation, D. (2018). Neuropsychological Profiles and Trajectories in Preclinical Alzheimer’s Disease. Journal of the International Neuropsychological Society, 24(7), 693-702. Doi:10.1017/S135561771800022X. Martorelli, M., Sudo, F. K., & Charchat-Fichman, H. (2019). This is not only about memory: A systematic review on neuropsychological heterogeneity in Alzheimer’s disease. Psychology & Neuroscience, 12(2), 271–281. Ocaña Montoya, C. M., Montoya Pedrón, A., & Bolaño Díaz, G. A. (2019). Perfil clínico neuropsicológico del deterioro cognitivo subtipo posible Alzheimer. MediSan, 23(5), 875-891. Prado, C. E., Watt, S., Treeby, M. S., & Crowe, S. F. (2019). Performance on neuropsychological assessment and progression to dementia: A meta-analysis. Psychology and aging, 34(7), 954-977. Rosselli, M., & Ardila, A. (2010). La detección temprana de las demencias desde la perspectiva neuropsicológica. Clínica, 11, 59-68.

martes, 25 outubro 2022 10:23

Señor mayor mirando el móvil
03 - 11 - 2022

Seguimiento longitudinal de pacientes con queja cognitiva: características y perfiles de progresión

Categorías: Divulgación

EDITH LABOS [1, 2], MARINA CAVAGNA [2], VANINA PAGOTTO [3], MARCELO CARLOS SCHAPIRA [2] | [1] FACULTAD DE MEDICINA, UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES. [2] SERVICIO DE CLÍNICA MÉDICA, SECCIÓN GERIATRÍA, HOSPITAL ITALIANO DE BUENOS AIRES. [3] SERVICIO DE CLÍNICA MÉDICA, DEPARTAMENTO DE INVESTIGACIÓN NO PATROCINADA, HOSPITAL ITALIANO DE BUENOS AIRES. En los últimos años se ha registrado un significativo aumento de consultas del adulto mayor por quejas cognitivas con manifestaciones especialmente en la memoria, atención y actividades funcionales complejas. Diversos trabajos verifican que en muchos casos se reporta una progresión que va desde las quejas cognitivas a un cuadro de deterioro cognitivo leve (DCL) y posterior desarrollo de enfermedad demencial. Se resalta la importancia de contar con predictores clínicos y cognitivo-funcionales que permitan evaluar y predecir una progresión del deterioro cognitivo, ya que en muchos casos la detección temprana permite implementar estrategias clínicas de prevención especialmente en el tratamiento de los factores de riesgo modificables. El objetivo de este estudio fue describir el perfil neuropsicológico y evaluar las variables de progresión de deterioro neurocognitivo en un seguimiento de pacientes con queja cognitiva asistidos en el Hospital Italiano de Buenos Aires, y comparar las características basales entre sujetos sin deterioro cognitivo y con DCL. Sujetos y Métodos: Se incluyeron sujetos mayores de 60 años que tuvieron por lo menos una reevaluación posterior. Según el diagnóstico inicial se los clasificó en: 1) sin deterioro cognitivo y 2) con deterioro cognitivo leve (DCL). Se excluyeron aquellos pacientes con diagnóstico de demencia, depresión mayor, déficits sensoriales no compensados, epilepsia o tumores del sistema nervioso central. Se revisaron las evaluaciones posteriores, excluyendo aquellos pacientes que tuvieran 10 o menos meses de seguimiento. Se los agrupó, de acuerdo con el diagnóstico de la última evaluación, en 2 grupos: 1) estable respecto a la categoría diagnóstica inicial, es decir aquellos pacientes sin deterioro o con DCL sin progresión y 2) con progresión de deterioro cognitivo, es decir aquellos pacientes sin deterioro inicial que progresaron a DCL o a demencia, y aquellos con DCL inicial que progresaron a demencia. Se administró a todos los sujetos una evaluación geriátrica integral que incluyó escalas cognitivas y funcionales en cada consulta. Resultados: Se incluyeron 518 sujetos con quejas cognitivas de 77,81 años (DS 6,0). Trescientos setenta y siete (72,78%) eran mujeres. En la evaluación inicial, 195 sujetos (37,64%) no tuvieron deterioro cognitivo y 323 (62,36%) tuvieron DCL. Durante el seguimiento, 302 sujetos (58,3%) se mantuvieron estables de los cuales 114 no presentaban deterioro cognitivo y 188 tenían un diagnóstico de DCL; 216 (41,7%) pacientes presentaron un empeoramiento en cuanto a su estatus cognitivo funcional de los cuales 81 no tenían deterioro cognitivo al inicio y 135 presentaban DCL en la consulta inicial. Del total de participantes incluidos en el estudio, 155 evolucionaron a demencia (29,9%). El tiempo promedio de seguimiento de la población fue de 34,07 meses (DS 18,69). Los resultados obtenidos muestran que las variables edad, bajo nivel de educación, bajo puntaje basal en MMSE y escalas de memoria, lenguaje y funciones ejecutivas se asociaron a progresión del deterioro cognitivo. Consideramos que los datos presentados revisten interés clínico ya que permiten conocer la evolución de sujetos con quejas cognitivas e identificar variables predictoras contribuyendo a enriquecer la literatura sobre el tema. Pulse para leer el artículo completo

xoves, 03 novembro 2022 12:20

03 - 11 - 2022

La atención a las personas con demencia avanzada

Categorías: Divulgación

ÁREA MÉDICA | CRE DE ALZHEIMER La atención de los pacientes con demencia en fase avanzada es un reto de grandes proporciones tanto desde el punto de vista general de la salud pública, como desde el punto de vista particular de conseguir un adecuado manejo geriátrico del paciente y una adecuada atención a sus familiares. Los pacientes con demencia avanzada constituyen el prototipo de pacientes altamente vulnerables desde el punto de vista biológico, personal y social y su manejo exige una aproximación adaptada a su situación cognitiva, funcional, de co-morbilidad y conductual que priorice el confort y los aspectos paliativos de los cuidados. La fase avanzada de la demencia se corresponde con el estadio 6 de la escala Global Deterioration Scale (GDS FAST) y con el estadio 3 de la escala Clinical Dementia Rating (CDR), siendo el estadio GDS 7 una fase terminal. Aunque estas escalas han sido diseñadas para la enfermedad de Alzheimer, se pueden aplicar a otras demencias degenerativas y a la demencia vascular. En estas fases de la enfermedad el paciente presenta una marcada dificultad para realizar las ABVD (vestirse, lavarse, bañarse, comer de forma autónoma, mantener el control esfinteriano, etc.). Desde el punto de vista cognitivo, se ha considerado la demencia grave cuando se obtiene una puntuación por debajo de 10 puntos en el MMSE. En esta fase existe un deterioro global de todas las funciones, afectadas en mayor o menor medida. No obstante, al inicio de esta fase existe todavía la capacidad realizar tareas cognitivas sencillas y mantener un cierto grado de interacción con el entorno. En esta fase avanzada de la demencia es de decisiva importancia la co-morbilidad de esta con enfermedades crónicas del paciente, tratables pero no curables (Hipertensión arterial, diabetes mellitus, poliartrosis con dolor crónico y reducción de la movilidad, etc.). La coexistencia de demencia y enfermedades crónicas a menudo debilitantes, origina complicaciones que son características de las fases avanzadas de la demencia (polifarmacia asociada a iatrogenia, dolor crónico no diagnosticado, desnutrición, disfagia, caídas de repetición, inmovilidad y úlceras por decúbito, infecciones urinarias y respiratorias de repetición). Los esfuerzos terapéuticos en este contexto de gran complejidad deben encaminarse a mantener el confort del paciente, controlar en lo posible el dolor crónico y asegurar su dignidad evitando medidas restrictivas físicas y/o farmacológicas que disminuyan su libertad de movimiento. Los tratamientos curativos y paliativos coexisten en el tiempo y deben ser aplicados de forma individualizada, con el consentimiento y, en su caso, la colaboración del paciente y de sus familiares cuidadores.

xoves, 03 novembro 2022 15:55

Señor mayor comiendo
04 - 11 - 2022

SOBRE EL PATRÓN ALIMENTARIO DE LOS ADULTOS MAYORES Y LAS ASOCIACIONES ENTRE EL CONSUMO DE ALIMENTOS Y LOS TRASTORNOS COGNITIVOS

Categorías: Divulgación

YENEISY LANYAU DOMÍNGUEZ | CENTRO DE NUTRICIÓN E HIGIENE DE LOS ALIMENTOS. INSTITUTO DE HIGIENE, EPIDEMIOLOGÍA Y MICROBIOLOGÍA DE LA HABANA (CUBA) La demencia y su forma más común, la enfermedad de Alzheimer (EA), se encuentran entre los principales problemas de salud a nivel mundial. Varios estudios epidemiológicos han encontrado asociación entre la ingesta de algunos grupos de alimentos o de nutrientes específicos en los adultos mayores con la enfermedad de Alzheimer, pero los resultados no han sido consistentes. En Cuba esta temática no se ha investigado aún y dado el incremento del segmento de la población adulta mayor en los últimos años y la creciente prevalencia de la EA y el Deterioro Cognitivo Leve (DCL) se realizó esta investigación. El objetivo de la investigación fue determinar el patrón alimentario de los adultos mayores y evaluar las asociaciones entre el consumo inadecuado de los distintos grupos de alimentos y la presencia de trastornos cognitivos como la enfermedad de Alzheimer ó Deterioro Cognitivo Leve en un grupo de adultos mayores cubanos. Métodos: Un estudio analítico transversal fue realizado en 402 adultos mayores de 65 años; 40 con EA, 124 con DCL y 238 individuos sin deterioro cognitivo en La Habana. La demencia fue diagnosticada utilizando el criterio 10/66 y el DSM-IV y para el DCL el criterio de Petersen. La dieta fue evaluada a través de una encuesta de frecuencia semanal de consumo de los principales grupos de alimentos que incluía las siguientes categorías de frecuencia semanal: diariamente, 6 días, 4 ó 5 días, 2 ó 3 días, 1 día, y nunca. La prueba de homogeneidad de Ji cuadrado y la razón de prevalencia fueron calculadas para el análisis estadístico. Resultados: El patrón de consumo de alimentos fue similar entre los grupos de adultos mayores según deterioro cognitivo. Los lácteos, cereales y viandas aparecen como los grupos de alimentos con mayor frecuencia semanal de consumo, equivalente a 6 días en la semana. Seguido por las carnes, aves y huevos; vegetales; azúcares y dulces con una frecuencia de 4 a 5 días. Mientras que los granos, las frutas y las grasas, se consumían entre 2 y 3 días a la semana y el pescado 1 vez por semana. Alta frecuencia de individuos de los tres grupos, tenían un consumo insuficiente de los distintos grupos de alimentos: Pescado: 86,1 %; Frutas: 67,4 %; Granos: 65,7 %; Aceites y grasas: 61,4 %; Carnes, aves y huevo: 59.5 %; Vegetales: 49,5 %; Azúcar y dulces: 43,8 %; Cereales y viandas: 30,8 %; y Leche y productos lácteos: 24,4 %; respectivamente. Los sujetos con EA tenían un consumo semanal de carnes significativamente mayor, mientras que el consumo de cereales y viandas fue significativamente menor. Conclusiones: El patrón de consumo semanal de alimentos fue independiente del status cognitivo. El consumo insuficiente de cereales y viandas se asoció inversamente con la presencia de la EA, mientras que el consumo suficiente de carnes, aves y huevo se asoció directamente con esta condición. Pulse para leer el artículo completo

venres, 04 novembro 2022 07:02

04 - 11 - 2022

Aprender cantando: Enseñando inglés a personas con Deterioro Cognitivo Leve mediante el uso de canciones

Categorías: Divulgación

MERCEDES FERNÁNDEZ-RÍOS [1], ROSA REDOLAT IBORRA [2], SOLEDAD CORACHÁN SMITH [3], NURIA MARTÍNEZ ENGUIX [3], ANA MORÓN ESTEBAN [3] | [1] ASOCIACIÓN FAMILIARES ALZHEIMER VALENCIA (AFAV); DEPARTAMENTO PSICOLOGÍA EVOLUTIVA Y DE LA EDUCACIÓN. UNIVERSITAT DE VALÈNCIA, VALENCIA. [2] DEPARTAMENTO DE PSICOBIOLOGÍA, UNIVERSITAT DE VALÈNCIA, VALENCIA. [3] ASOCIACIÓN FAMILIARES ALZHEIMER VALENCIA (AFAV), VALENCIA. Los datos demográficos recientes reflejan claramente el envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de las enfermedades neurodegenerativas, lo que plantea nuevos retos en la atención a personas de edad avanzada. El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) se define como un síndrome que cursa con déficit cognitivo, superior al esperado para la edad y al nivel cultural de la persona, estableciéndose las alteraciones de memoria como el síntoma más destacado (aunque puede haber otras manifestaciones). El DCL puede ser considerado como una fase prodómica de la Enfermedad de Alzheimer (EA), no cumpliéndose los criterios de demencia. Existen estudios de seguimiento que apuntan a una tasa de conversión de DCL a EA que se situaría entre el 14% y el 25,2% anual, por lo que se han propuesto diferentes medidas orientadas a evitar la progresión a EA mediante el control de factores condicionantes. Recientes investigaciones han examinado el papel modulador de diferentes variables tanto del deterioro cognitivo asociado a la edad como de la demencia. En el ámbito de las demencias la prevención es considerada fundamental puesto que estos factores protectores permitirían mantener la salud cerebral, retrasando las manifestaciones del deterioro cognitivo. Un reciente estudio evaluó las actividades de ocio en relación al riesgo de demencia sugiriendo que las actividades de ocio intelectual (como el aprendizaje de un nuevo idioma) contribuirían de forma significativa a disminuir el riesgo de desarrollar demencia, lo que plantea nuevas posibilidades de intervención. En la revisión más amplia sobre intervención, cuidado y prevención en el ámbito de la demencia (realizada por una Comisión propuesta por la revista The Lancet y publicada en 2020) se propusieron 12 factores que podrían incrementar el riesgo de la demencia: nivel educativo, pérdida de audición, lesión cerebral traumática, hipertensión, consumo de alcohol, obesidad (índice de masa corporal igual o superior a 30), tabaquismo, depresión, aislamiento social, inactividad física, diabetes y contaminación del aire. Por ello, las estrategias preventivas deben ir dirigidas a mejorar la salud de la población e influir sobre factores que pueden considerarse predisponentes o condicionantes. El informe sugiere que entre el 30 y 40% de las demencias se podría prevenir o retrasar mediante intervenciones en los factores de riesgo. En relación a la educación se plantea el papel preventivo que puede tener el nivel educativo alcanzado en la infancia y a lo largo de todo el ciclo vital. En este sentido, varios factores pueden potenciar la reserva cognitiva a lo largo de la vida, elevando el umbral para que se manifiesten los signos de deterioro cognitivo en la edad avanzada. El bilingüismo se considera como una variable moduladora de esta capacidad de reserva ya que favorece el funcionamiento cognitivo, el control ejecutivo, el recuerdo episódico y verbal. Atendiendo a lo anteriormente expuesto, se ha sugerido que el bilingüismo podría aportar beneficios neurológicos, protegiendo en parte frente al deterioro cognitivo asociado a la edad. Además, estudios ya clásicos han sugerido que hablar más de un idioma podría retrasar la aparición de síntomas de la demencia, habiendo mostrado esta variable efectos protectores frente a la perdida de volumen cerebral. Los efectos cognitivos que subyacen al bilingüismo parecen estar sustentados por mecanismos neuronales funcionales y estructurales primordiales para el recuerdo, apuntando a ventajas en el área frontal, así como a la creación de conexiones entre corteza prefrontal y áreas posteriores de la corteza. El aprendizaje de un nuevo idioma puede considerarse una forma de estimulación cognitiva compleja. Se ha advertido que esta intervención podría ser difícil de aplicar en personas con DCL que ya presentan déficits en capacidades como atención y memoria. Debido a esta dificultad, las estrategias basadas en el uso de la música y las canciones en inglés como apoyo para el aprendizaje de un nuevo idioma han sido exploradas como un planteamiento novedoso que ha proporcionado algunos resultados preliminares satisfactorios, aunque escasas investigaciones han abordado la utilidad de este aprendizaje en personas que ya manifiestan deterioro cognitivo. La conexión entre el ser humano y la música ha sido analizada desde diferentes perspectivas. La música y el canto nos acompañan en nuestro día a día a lo largo de todo el ciclo vital, en celebraciones sociales, deportivas e incluso se relacionan con nuestra identidad cultural. Por ello la música ha sido considerada una característica inseparable de la cultura humana. En espacios educativos, la música y las canciones se han propuesto como un recurso óptimo para la adquisición de una nueva lengua. Utilizar este tipo de material pedagógico parece proporcionar beneficios tanto lingüísticos como motivacionales, emocionales y sociales. A pesar de estas ventajas potenciales, pocos trabajos experimentales han evaluado los efectos de la participación en actividades en las que la música y el canto son empleados para el aprendizaje de un idioma extranjero. La música tiene efectos beneficiosos en el cerebro por lo que se ha sugerido que puede utilizarse como una magnífica herramienta para mantener el funcionamiento cognitivo y cerebral, retrasando el declive cognitivo asociado a la edad. Diversos estudios han mostrado que el uso de la música resulta muy efectivo para memorizar, mejorar el aprendizaje y posibilitar la reminiscencia, activando áreas motrices, sensoriales y socio-emocionales, mejorando así el bienestar psicológico. En base a estos conocimientos acerca de la importancia que pueden tener este tipo de intervenciones en la prevención del deterioro cognitivo se han desarrollado en los últimos años diferentes iniciativas. La Asociación de Familiares de Alzheimer Valencia (AFAV) ha iniciado recientemente su participación en el Proyecto «Clases de inglés para personas con deterioro cognitivo leve a través del uso de canciones: E.L.So.M.C.I». Este proyecto está financiado en base a la convocatoria de proyectos europeos Erasmus+ (ref. 2020-1-EL01-KA204-07892) y en el mismo participan también otros países como Italia, Croacia, España, Eslovenia y Grecia (país coordinador), lo que permite aunar sinergias. El proyecto tiene como objetivo la creación de un programa educativo dirigido a personas con DCL con la finalidad de mejorar sus capacidades cognitivas, demorando el declive y retardando en la medida de lo posible la progresión hacia la demencia. El programa cuenta con una metodología innovadora, una guía metodológica y un curso de e-Learning para profesionales, y sus resultados podrán seguirse a través de la plataforma www.songsforcare.eu. Además, el programa presenta un enfoque innovador, cuenta con materiales multimodales: visuales, verbales y auditivos, que atienden a las necesidades de los destinatarios y han sido desarrollados atendiendo a la literatura científica y estudios previos en este ámbito. Resultados preliminares sugieren que el uso de canciones como estrategia de estimulación y enseñanza de un nuevo idioma favorece el recuerdo y la reminiscencia. Las actividades que se realizan en este contexto persiguen promover la comunicación verbal y reducir el estrés mediante el uso de una metodología de aprendizaje escalada. Además, al estar estas intervenciones basadas en la música, se espera que puedan crear un ambiente positivo en el aula que favorezca un estado receptivo. Las actividades han sido diseñadas teniendo en cuenta diferentes enfoques como el “aprendizaje desugestivo”, el método comunicativo, el método natural y la programación neurolingüística. La hipótesis de la que se parte es que abordando aspectos emocionales se puede mejorar la predisposición de los participantes hacia el aprendizaje. La neuroeducación apunta a la implicación del sistema límbico en el procesamiento de los aprendizajes, considerando inseparable el binomio aprendizaje-emoción, por lo que en el programa que se va a desarrollar se siguen estas recomendaciones. Consideramos que el proyecto cuenta con grandes potencialidades y se ajusta a las exigencias para garantizar un aprendizaje a lo largo de la vida. La situación actual derivada de la pandemia mundial por Covid-19 puede suponer algunas limitaciones en su desarrollo, pero al mismo tiempo podría actuar como catalizador para la implementación de nuevas herramientas de aprendizaje.

venres, 04 novembro 2022 07:58

Trabajadores del CRE Alzhéimer
04 - 11 - 2022

El CRE de Alzheimer pone en marcha una nueva edición del Servicio Integral de Intervención Ambulatoria

Categorías: Divulgación

NACHO SAS | PERIODISTA A pesar de que hay numerosas terapias no farmacológicas, las revisiones sistemáticas demuestran que los programas de intervención multicomponente, es decir, aquellos que combinan elementos de varias terapias, pueden dar mejores resultados tanto para las personas con demencia como para sus cuidadores. Por esta razón, el Centro de Referencia Estatal de atención a personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias del Imserso en Salamanca ha puesto en marcha la VI Edición del Servicio Integral de Intervención Ambulatoria (SIIA), un proyecto que pretende desarrollar e implementar un programa para personas con deterioro cognitivo leve o demencias en fases iniciales y sus familias que permita a los participantes mantener o mejorar su calidad de vida. El programa, cuya duración es de 12 meses, está dividido en 5 fases: la primera de captación y selección de usuarios, la siguiente para valoración y diseño de tratamiento, la tercera es la fase de intervención, en la cuarta está previsto hacer la evaluación, y la última para analizar los resultados. Durante la fase de intervención, que empezó la semana pasada y concluirá a finales de octubre, se pondrán en marcha 3 tipos de terapias dirigidas a personas con demencia: estimulación cognitiva, entrenamiento en Actividades de la Vida Diaria (AVD) y asesoramiento individual para el usuario y su familia. Además, se llevará a cabo un programa socio-educativo para cuidadores. Las terapias no farmacológicas que se van a realizar durante el programa SIIA se han seleccionado en función de la evidencia disponible que muestra sus efectos sobre personas con demencia y sus cuidadores.

venres, 04 novembro 2022 08:59

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