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El telar de la desmemoria y la metáfora del bordado. Arte relacional desde una perspectiva intergeneracional y de género

25 - 10 - 2023

Categorías: Divulgación

María Victoria Martínez Vélez | Departamento de Trabajo Social, Universidad Nacional de Educación a Distancia

La escasa incidencia que tuvo el descubrimiento de Alois Alzheimer en 1906, contrasta con la importancia que la enfermedad presenta en los albores del siglo XXI. Actualmente implica una sentencia de olvido y un reclamo de cuidado. No hay cura, ni vacuna posible y más allá del apoyo, el otro es la única respuesta posible a las necesidades que surgen.

Cuidar a un enfermo de alzhéimer implica maternar a los propios padres, sin que éstos se reconozcan como tales. De hecho, al contrario que sucede con los niños que parten del desconocimiento del mundo no sensorial y caminan hacia el reconocimiento del símbolo, las personas afectadas por la demencia sí conocen las palabras, las personas y los significados, pero olvidan progresivamente el conocimiento simbólico.

En el alzhéimer, olvidar es el verbo más pronunciado por la familia, del mismo modo que los adverbios interrogativos: quién, qué o cuándo, son las palabras más repetidas por los enfermos. Unos y otros son conscientes de la carencia, pero no de la abundancia de símbolos evocadores o asociados a la sensorialidad que todavía comparten.

En este sentido, el presente trabajo presenta, a través de la metáfora del bordado, una experiencia de arte relacional e intergeneracional que reconoce la creación de puentes afectivos entre pasado y presente para generar conexiones a través de la memoria emocional y la representación del recuerdo de mujeres, que tejen para reconocer y reconocerse en el tacto de los hilos compartido.

Así, este encuentro entre bastidores conforma un conjunto relatos construidos desde la voz, el pensamiento y el testimonio femenino de varias generaciones de mujeres (abuela-nieta, madre-hija y hermana-hermana) que utilizan el hilo y la aguja para cruzar sus biografías en el tiempo compartido del cuidado de un ser querido con alzhéimer.

La acción simbólica de bordar juntas, acto íntimo de comunicación mediado por la palabra y el silencio, la mirada, la escucha y el tacto, posibilita la reconstrucción de una identidad que la enfermedad diluye y permite ser resignificada en cada objeto, lugar, persona y comportamiento social.

Como en la trama de la vida, los hilos que se tejen juntos posibilitan el vínculo y la permanencia a una historia común a la que arraigarse en el tejido del Ser, enhebrando nombres, pensamientos, emociones y sucesos que nos definen en relación con Otro y en la alteridad. Así, más allá de la estimulación cognitiva, la acción artística del bordado revela el universo simbólico del conocimiento y los significados de cuidar y ser cuidado.

*Martínez-Vérez, M. V., Abad-Molina, J., & Hernández-Pinzón, D. (2017). El telar de la desmemoria y la metáfora del bordado. Arte relacional desde una perspectiva intergeneracional y de género. Arte, Individuo y Sociedad, 29(Esp.), 223-238. https://doi.org/10.5209/ARIS.53646

Enlace al artículo completo

osteguna, 21 martxoak 2024 13:43

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El alzhéimer transforma la relación entre enfermos y cuidadores, convirtiendo el cuidado en un acto de maternidad inverso.  A través de la metáfora del bordado, se muestra que la correcta relación y el estimulo de la memoria emocional permiten reconstruir vínculos e identidades que van desapareciendo por la enfermedad.  El hilo compartido entre generaciones de mujeres simboliza la permanencia de la afectividad y la posibilidad de aumentar la importancia del cuidado, más allá de la pérdida cognitiva.

Creo que los hijos no estamos capacitados para ese cuidado por el apego emocional.

Mi madre tiene ésta enfermedad ten cruel como triste. Me siento identificada con el artículo puesto que mi madre ha cosido muy bien. Esto en las primeras etapas del alzheimer nos ayudó. Muchas gracias 

Nadie está preparado para estas situaciones tan dolorosas 

Este artículo refuerza mi experiencia de cònyuge cuidadora. Si uno conoce las habilidades del familiar tiene un "As" en la manga. El poder activar las neuronas desde aquellas actividades cuyo recuerdo resulta placentero, es tan beneficioso para el enfermo como para el cuidador familiar que ve disfrutar al ser querido.

Son pacientes que necesitan de mucho cuidado, atención, amor y comprensión. Esta situación tan deficil no solo afecta a los pacientes sino que además a las familias y el entorno de la persona afectada. El alzhéimer no tiene cura, transforma las vidas d muchas personas y causa muchos desafios en su proceso.

Gracias por la información. 

El texto presenta una reflexión sensible sobre el cuidado de personas con Alzheimer, destacando cómo el bordado se convierte en una metáfora y una práctica capaz de sostener vínculos cuando las palabras se desvanecen. La inversión de roles maternar a quienes antes cuidaban evidencia la carga emocional y simbólica del proceso, pero también la posibilidad de reconstruir identidades a través del tacto, el silencio y la creación compartida. La propuesta de arte relacional muestra que, pese a la pérdida de memoria simbólica, persisten territorios comunes basados en la sensorialidad y el afecto. Así, el bordado no solo acompaña la desmemoria: la teje, la resignifica y ofrece un espacio donde cuidar y ser cuidado adquieren nuevos significados.

👍

Cuando sabemos cuál ha sido su "plan de vida", en el caso que nos presenta el artículo, el bordado, eso nos puede ayudar a relentizar el avance de la enfermedad. Hasta que llega un momento que ya no pueden dar una puntada, de alguna manera van perdiendo su identidad. Pero si que es cierto que lo sensorial es de lo último que se olvida, un beso o una caricia les gusta y la agradecen aunque no sepan quien es su autor

Muy interesante 

Muy interesante, muchas gracias por la información.

El bordado es una herramienta muy importante.Util para enfermos y cuidadores

Es una realidad tan dura para las familias que pasan por el diagnóstico del alzhéimer, la metáfora del bordado nos describe a la perfección como podemos ayudar a nuestro familiar a recordar momentos de su vida que poco a poco van olvidando

Artículo interesante... aunque hable en simbolismo, me ha hecho recordar a algunas personas mayores que atiendo en mi trabajo, que aunque hayan olvidado algunas cosas, si han sido modistas, bordadoras u otros trabajos relacionados, simulan con sus manos la acción de enhebrar una aguja, o dan puntadas en el aire...eso lo retienen en cierta manera en algún rincón de su memoria.

El Alzehimer es una enfermedad tan dura como personalizada. Cada persona evoluciona de una manera, lo que está claro es que necesitan mucha ayuda y comprensión. En mi opinion las personas con las que estan vinculadas pueden mostrar una gran ayuda y de calidad.

Estoy sorprendida de cómo sería la conexión entre paciente y cuidador si fuera familia le ayudaría, y si fuera cuidador podría tener un contacto más afín para esta terrible enfermedad 

Nadie está preparado para afrontar este dura enfermedad pero ay veces que sacamos fuerzas sin saber qué las tenemos para tirar para adelante . Y dejan secuelas . Somos humanos y nos marca esta enfermedad 

Al igual que los padres no están preparados para la pérdida de un hijo, los hijos no están preparados para ser los padres de sus padres, y el Alzheimer, les obliga a ejercer ese papel. 

Cuidar a enfermos con Alzheimer nos enseña cada día que lo realmente importante son las sensaciones y las emociones de una persona. No las cosas materiales ni los conocimientos que hayan adquirido, una simple situación, unas palabras con una entonación correcta, una mirada de afecto, una caricia.... Eso es lo realmente importante para un ser humano.

como familiar directo que ha sufrido lo que es un alzheimer, el peor momento a nivel emocional, para mi fué el momento en que no te reconoze, esa 1º vez, es algo que no pudes asimiliar, tu ves a la persona delante de ti, pero solo ves la parte de fuera, en ese momento empieza un duelo porque esa persona ya se fué, y tienes que convivir con "2 personas, la que fué y la que es hoy"

Nadie está preparado para estas situaciones tan dolorosas  

El bordar  con personas con Alzheimer es una poderosa acción simbólica que trasciende la simple manualidad, actuando como un puente de comunicación y memoría, esto permite la expresión de emociones y el hacer un encuentro íntimo donde el tacto y la mirada conectan.

El telar de la desmemoria muestra cómo el arte puede convertirse en un puente entre generaciones. La metáfora del bordado refleja la importancia de los vínculos afectivos en el cuidado de personas con alzhéimer. Bordar juntas resignifica la identidad diluida por la enfermedad y fortalece la memoria emocional compartida. Este enfoque revela que cuidar también es tejer historias comunes que sostienen la dignidad y la conexión humana.

me parece una buena sugerencia, esta como tantas otras actividades que a lo largo de la vida de la persona enferma han tenido significación. Desde el punto de vista de familiares cuidadores, lo realmente dificil es controlar el sufirmiento y las emociones que la lenta desaparición de la esencia de tu familiar, causa en ti.  personalemnte y por el momento (al inicio del deterioro) me produce mucho enfado, no con mi familiar, sino con la vida, y con mi incapacidad para asumirlo..... se que debo centrarme en tareas, horarios, estrategias....pero también debo vencer mis propias limitaciones

Interesante, muchas gracias.

Aunque resulte difícil cuidar una persona enferma de Alzhéimer pienso que hay tenerle paciencia ya que ellos no son consecuente de sus actos 

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