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En la salud y en la enfermedad: El cuidador cónyuge después de la institucionalización de la persona con demencia

11 - 09 - 2025

Categorías: Divulgación

Andrea Catalán Lanzarote | Psicogerontóloga

Contar con un recurso como una residencia puede ser una decisión difícil en algunos casos. Pero, ¿qué pasa con el/la cónyuge que ha ejercido como cuidador/a y que ahora se queda en casa?

Esta misma pregunta se plantea Pope et al. (2025) en su estudio How do Spouses Experience Living Alone After Their Partner with Dementia Moves Into a Care Home?, en el cual se exponen los siguientes resultados:

1) Pérdida

  • De la vida pasada juntos: Con la aparición de la demencia se experimenta la pérdida de una vida compartida y el sentimiento de mutualidad. Aparecen sentimientos de soledad y empiezan a dejar de sentir que forman parte de una relación. La pérdida mental se materializa con la pérdida física, aparece la silla vacía, o la cama vacía al institucionalizar a la persona con demencia.
  • De los recuerdos compartidos: el recuerdo de la historia en común recae ahora sobre uno de los miembros de la pareja. Aparece un sentimiento de “yo” en lugar del “nosotros” del cual están acostumbrados.
  • De un futuro con su pareja: la vida del cónyuge se paraliza y la incertidumbre del futuro crece. Los planes conjuntos ya no pueden cumplirse y la identidad como pareja se fractura. Aparecen preocupaciones como no saber cuánto tiempo su pareja se acordará de ellos o qué pasaría si son ellos mismos los que fallecen primero.

2) Visitar a la pareja en una residencia

La institucionalización puede ser una experiencia estresante para la persona cuidadora. Visitar a su cónyuge resulta algo necesario por varias razones:

  • Sienten la necesidad de continuar con su matrimonio y mantener la comunicación.
  • Se aseguran de que su pareja esté siendo cuidada adecuadamente, incluso participaban en algunas tareas de cuidado como ayudarles a comer o dar un paseo.
  • Las visitas también se convierten en una forma de aliviar la soledad. Y en algunas ocasiones, no realizar visitas se traduce en un sentimiento de culpa por estar disfrutando de su tiempo libre sin su pareja. En otros casos, las visitas se consideraban un deber y una forma de mostrar su lealtad hacia su pareja –como parte de sus votos, en la salud y en la enfermedad-.

3) Duelo, depresión y seguir adelante

La transición de la identidad como cuidador es un fenómeno complejo tal y como se muestra en las investigaciones. En algunos casos, los síntomas de depresión y ansiedad aumentan tras ingresar la pareja en la residencia, mientras que en otros disminuyeron al reducir la sobrecarga. El ingreso se traduce en un duelo para el cónyuge, ya que es la evidencia de un deterioro paulatino y constante de las capacidades y salud de su pareja. En la mayoría de las ocasiones, no se acompaña al cónyuge a vivir la transición por este duelo y seguir adelante con sus vidas.

Como se puede observar, el periodo de transición desde el hogar hasta una residencia puede resultar complicada para la pareja que ha estado ejerciendo de cuidadora. Por ello, es necesario valorar esta realidad para facilitar la adaptación ante esta nueva situación.

Referencia:

Pope, B., Gelling, L., Holland, L. y Cox, C. (2025). How Do Spouses Experience Living Alone After Their Partner with Dementia Moves Into a Care Home? Journal of Clinical Nursing, 0, 1-12. https://doi.org/10.1111/jocn.17831  

Thursday, 11 September 2025 09:56

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