Y ahora, ¿cómo te cuido desde la distancia?

Autora: Raquel García Santelesforo

Las medidas preventivas están obligando a miles de familias a estar separadas. Esta situación es aún más complicada cuando uno de los familiares tiene demencia.  Pasar el confinamiento sin poder tener contacto directo con tu familiar, bien porque vive en una residencia o bien porque vive en un domicilio diferente, se convierte estos días en una situación altamente estresante.  En este contexto es frecuente que aparezcan de una manera intensa pensamientosnegativos automáticos.

Los pensamientos negativos automáticos son imágenes o ideas desagradables que vienen a nuestra mente de manera involuntaria y que provocan alto malestar: ¡Se va a olvidar de mí!, ¡Se está sintiendo abandonado! ¡Seguro que no está bien!… Son altamente limitantes, nos impiden conseguir nuestros objetivos y son la base de trastornos psicológicos como la depresión o la ansiedad.

Cómo controlar estos pensamientos:

  1. Aprende a identificarlos. Al principio es difícil detectar estos pensamientos, nos sentimos mal y no encontramos la causa. Para aprender a reconocerlos ayuda empezar por una técnica sencilla. Cuando nos encontremos mal (muy nerviosos o muy tristes) escribir que pensamientos o imágenes estamos teniendo.
  2. Identifica los pensamientos que sean más recurrentes.
  3. Valora el grado de realismo de los pensamientos recurrentes. Por ejemplo:
    • ¡Le ha pasado algo malo!
    • ¿Hay algún indicio? ¿Has recibido llamada de la residencia o del cuidador principal indicando alguna incidencia?
  4. Genera pensamientos alternativos.

Recomendaciones para estos días:

  1. Obtén información sólo de fuentes fiables.
  2. Establece con la persona cuidadora principal o con la residencia un horario para realizar las llamadas
    1. Ayudará a tu familiar a mantener la rutina.
    2. Ayudará a los cuidadores principales y/o a los cuidadores de las residencias a gestionar la comunicación. Estos días son también altamente estresantes para ellos y aunque quieran, se ven limitados para atender el teléfono de manera constante.
    3. Evita llamar de manera compulsiva. Ante la aparición de la preocupación intenta primero identificar el pensamiento negativo automático que lo está generando y gestionarlo.

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