TERAPIAS DE INTERVENCIÓN COGNITIVA

TERAPIAS DE INTERVENCIÓN COGNITIVA

Enrique Pérez Sáez, Teresa Rodríguez del Rey, Tamara Marín CorcheteNeuropsicólogos en el CRE Alzheimer

Las terapias de intervención cognitiva (o tratamientos orientados a la cognición, Cognition-oriented treatments COTs; Clare, Wilson, Carter, Roth y Hodges, 2002; Gavelin, Lampit, Hallock, Sabatés y Bahar-Fuchs, 2020), son una de las intervenciones más extendidas y populares aplicadas para el tratamiento de las personas con demencia. Las terapias de intervención cognitiva se fundamentan en los fenómenos de neuroplasticidad y reserva cognitiva, así como en la hipótesis de que mantener a la persona activa puede ralentizar el deterioro cognitivo, estimulando aquellas áreas preservadas para prevenir su declive por desuso. La aplicación de terapias de intervención cognitiva debe estar basada en una evaluación previa de las capacidades, para adaptarla a las características y necesidades de cada participante.

El concepto de intervención cognitiva abarca un conjunto de métodos y estrategias para optimizar las capacidades cognitivas y funcionales de los pacientes y mejorar así su calidad de vida e incrementar su autoestima. Existen múltiples intervenciones cognitivas que tienen elementos en común y pueden combinarse. A nivel conceptual se han descrito al menos tres tipos de intervención cognitiva: estimulación, entrenamiento y rehabilitación cognitiva. En resumen podemos decir que la estimulación cognitiva tiene como objetivo mejorar la orientación y el estado cognitivo global, el entrenamiento cognitivo pretende restaurar funciones cognitivas específicas y la rehabilitación cognitiva se dirige a mejorar la funcionalidad en el contexto del día a día (Bahar-Fuchs et al., 2019).

Estimulación cognitiva:
La terapia de estimulación cognitiva (EC) implica la participación en un amplio rango de actividades y discusiones, generalmente en grupo, que tienen como objetivo la mejora general del funcionamiento social y cognitivo (Woods et al., 2012). El objetivo principal de la EC sería la promoción de las capacidades conservadas para tratar de mantener el estado actual de la persona todo el tiempo que sea posible, ralentizando la progresión del deterioro cognitivo. Podemos considerar técnicas como la reminiscencia o la orientación a la realidad como formas de EC.

La EC está indicada para las fases leves y moderadas de demencia, siendo en estas etapas cuando puede tener un efecto significativo y obtener mejores resultados. Con respecto a sus efectos (McDermott et al., 2018; Woods et al., 2012), existe evidencia de un beneficio significativo para la función cognitiva comparable el obtenido con fármacos inhibidores de la acetilcolinesterasa. Así mismo, se han evidenciado beneficios sobre la calidad de vida, el bienestar, la comunicación y la interacción social. No se han encontrado beneficios significativos de forma consistente sobre el estado de ánimo, la realización de actividades de la vida diaria y las alteraciones de comportamiento, aunque se requieren más estudios para confirmar estos resultados.

Entrenamiento cognitivo:
El entrenamiento cognitivo (cognitive training, CT) consiste en la práctica repetida de tareas estructuradas diseñadas para implicar funciones cognitivas específicas, con un rango de niveles de dificultad ajustado al rendimiento individual (Bahar-Fuchs, Martyr, Goh, Sabates y Clare, 2019). El CT se basa en dos supuestos subyacentes, que la práctica tiene el potencial de mejorar o al menos mantener el funcionamiento del dominio cognitivo entrenado, y que los efectos de la práctica se generalizarán más allá del contexto inmediato (aunque la evidencia no apoya el supuesto de generalización (Owen et al., 2010). El CT puede administrarse de forma grupal o individual. En los últimos años la administración informatizada mediante ordenadores o tablets ha sustituido en gran medida a las actividades de lápiz y papel.

El CT ha mostrado un efecto positivo moderado en la capacidad cognitiva global y en dominios cognitivos específicos, particularmente cuanto más específicos o intensivos son los tratamientos (Kallio, Öhman, Kautiainen, Hietanen y Pitkälä, 2017). El CT también ha sido asociado con una progresión clínica más lenta, aunque nuevamente la evidencia no permite una alta certeza sobre este resultado (Bahar-Fuchs et al., 2019).

Rehabilitación cognitiva:
La rehabilitación cognitiva (RC) es una intervención centrada en la persona y orientada a la solución de problemas, que tiene como objetivo manejar o reducir la discapacidad funcional, mitigando el exceso de discapacidad y maximizando la implicación y la participación social (Clare, 2007, 2017). En la RC la persona con demencia y sus familiares trabajan junto a un terapeuta para establecer objetivos personales significativos relacionados con las actividades de la vida diaria. El terapeuta debe valorar las capacidades, el nivel actual de funcionamiento y los requisitos de la tarea para diseñar un plan de intervención que permita alcanzar el objetivo propuesto mediante métodos de rehabilitación basados en la evidencia como la adaptación del entorno, estrategias compensatorias y métodos para recordar la información relevante. El plan de rehabilitación se lleva a cabo en el domicilio para asegurarnos que tiene un efecto directo en el día a día.

Son intervenciones altamente individualizadas y su efectividad debe evaluarse a nivel funcional, valorando el progreso para alcanzar los objetivos establecidos. Se suele utilizar en deterioro cognitivo leve y en demencia leve y ha demostrado beneficios en las áreas de la vida diaria del paciente que se han trabajado en la terapia (Clare et al., 2019).

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