¿Accesibilidad universal? Construyamos rampas hacia nuestra empatía

La Ley 51/2003, de 2 de diciembre, de Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal es un garante para lograr la accesibilidad física, sensorial y cognitiva que poco puede hacer cuando detrás existe una persona que pone barreras desde su conducta a que nuestro entorno sea amigable para todos.