Sobre la incapacitación civil en las demencias: normativa vigente y revisión de sentencias del Tribunal Supremo

DOLORES M. BURGOS DEL PINO (1), JOSÉ IGNACIO ROBLES SÁNCHEZ (2)(1) PSICÓLOGA, MÁSTER EN PSICOGENTOLOGÍA, (2) DOCTOR EN PSICOLOGÍA, ESPECIALISTA EN PSICOLOGÍA CLÍNICA

En este artículo se trata de informar a quienes pudieran estar interesados en el proceso de incapacitación y los recursos de protección disponibles para las personas afectas de enfermedades que producen deterioro cognitivo. Un recurso legal necesario y no muy conocido.

Para que una persona pueda ser declarada incapaz tiene que cumplir una serie de requisitos y haber una sentencia judicial firme que demuestre que cumple con las condiciones que exige la ley, y esto es, según el artículo 200 del Código Civil, que la persona padezca cualquier enfermedad o deficiencia física o psíquica que le impida su autogobierno.

Se expone la normativa vigente y el procedimiento a seguir ante la presunción de incapacidad de una persona, así como las diferentes medidas y figuras que vienen recogidas en el artículo 215 del Código Civil. Por ejemplo, el tutor, que será el representante legal de la persona con demencia y el administrador de sus bienes; el curador, que se encargará de administrar sus bienes pero no su persona; y el defensor judicial, quien representa y ampara los intereses del tutelado en los casos en los que pueda haber conflicto entre la persona tutelada y sus tutores. Otra figura que aparece en el Código Civil, en el artículo 303, es la guarda de hecho, que es la persona que, sin orden judicial que la nombre, ejerce de tutor de forma temporal y se encarga de realizar los actos en beneficio del incapacitado. A lo largo del artículo, se explicitan los deberes y derechos de estas figuras.

Otro aspecto que se trata en el artículo es la normativa en cuanto a responsabilidad civil y responsabilidad penal o criminal, puesto que es conveniente saber que la primera se mantiene pese a estar incapacitado.

Se exponen también la Autotutela y el Documento de Instrucciones Previas. Ambos son documentos que puede adoptar cualquier persona que tenga suficiente capacidad de obrar, y persiguen preservar las voluntades de la persona y respetar su autonomía, en previsión de ser incapacitada en un futuro. La primera se utiliza para lo relacionado con la incapacitación, designación de tutor, etc., y la segunda para lo relacionado con la salud y cuidados.

Finalmente, se realiza una búsqueda de sentencias en una base de datos entre los años 2005 y 2012, centrándose en aquéllas en las que aparecen implicadas personas con demencia, con el fin de mostrar los diferentes engaños y situaciones ilegales en los que se ven implicadas estas personas. Se encuentran un total de 122 sentencias del Tribunal Supremo entre las que destacan como motivos más frecuentes por los que se acude a este Tribunal, la apropiación indebida y/o estafa y pensión/indemnización. El artículo incluye una discusión de dichas sentencias y las conclusiones a las que se llega tras su análisis, en las cuales se recomienda iniciar el proceso de incapacitación de una persona con demencia, para que se nombre un tutor que la represente y cuide de ella y de sus bienes, puesto que, como se puede contrastar con los ejemplos mostrados, de las diferentes sentencias analizadas, se hace necesario en multitud de ocasiones.

Hacer una replica

Tu dirección de email no será publicada