Promotores de reserva cognitiva en adultos mayores con alto riesgo de demencia cortical

Promotores de reserva cognitiva en adultos mayores con alto riesgo de demencia cortical

Sonia Mariela Contreras Aguilera [1], Juan-José Navarro Hidalgo [2], José Rolando Sánchez Rodríguez [3][1] Universidad Arturo Prat, Victoria, Chile, [2] Universidad de Zaragoza, España, [3] Universidad Andrés Bello. Santiago, Chile

Esta investigación surge del interés por los cambios neurobiológicos relacionados con la edad en un mundo en que la población mayor está en continuo aumento. Específicamente, se busca comprender cómo el cerebro tolera cambios neurobiológicos relativos al envejecimiento, minimizando manifestaciones clínicas. El estudio tiene su fundamento teórico en el concepto de Reserva Cognitiva (RC) de Jacob Stern. Este concepto hace referencia a habilidades adquiridas durante la vida, que en conjunto con la acción de redes neuronales preexistentes o alternativas, ayudarían a contrarrestar la neuropatología.

El estudio se realizó utilizando estrategias de investigación que buscan la esencia de las experiencias de los participantes. En este caso buscamos las experiencias de vida de adultos mayores de más de 85 años, sin síntomas de deterioro cognitivo, de bajo estrato socioeconómico, atendidos en un centro de salud familiar y que tenían factores de alto riesgo de demencia (edad, diabetes, hipertensión y bajo nivel de escolarización). Se realizó una entrevista en la que los adultos mayores relataron experiencias de su vida desde la infancia, que según su percepción les habían servido para mantener un buen funcionamiento mental.

Los relatos fueron analizados con rigurosidad, obteniéndose cinco categorías (cuidados, experiencias gratificantes, actividades estimulantes, eventos traumáticos y características personales) que se correlacionaban en un patrón constante de experiencias vitales mentalmente estimulantes, reflejado principalmente por experiencias tempranas gratificantes, vínculos familiares funcionales, y actividades lúdicas que denotaban uso de imaginación y creatividad. Los juegos, lectura y habilidades matemáticas no formales estaban presentes en actividades de entretención desde la infancia. Durante la adolescencia y adultez las experiencias laborales fueron satisfactorias y coexistieron con actividades de entretención y lectura. Los hábitos saludables en alimentación, actividad física, actividades sociales o sueño, entre otros, parecieron tener un significado muy relevante desde la percepción de los participantes.

En relación con experiencias gratificantes, si bien existe un llamativo predominio de estas, se identificaron también eventos traumáticos: pérdidas, ausencia, enfermedad, o violencia política. Se evidenciaron, no obstante, capacidades consistentes de superación del dolor.

Los hallazgos del estudio podrían explicarse del siguiente modo: Las vías y redes neuronales se organizan y fortalecen en base a actividades y vivencias mentalmente estimulantes en la infancia, adolescencia, adultez y adultez mayor. Podemos hablar de un proceso dinámico que involucra experiencias y eventos de vida cotidiana, personales, ambientales, ocupacionales y del estilo de vida, que operan secuencialmente durante el ciclo vital; estos factores incidirían significativamente en los mecanismos neurobiológicos y actuarían como promotores de reserva cognitiva para contrarrestar la neuropatología. Este proceso es llamado en este estudio Modelo dinámico de promotores de reserva cognitiva y se muestra a continuación:
 

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Desde este modelo se puede entender que los cuidados, las experiencias gratificantes, los eventos traumáticos superados, representan actividades mentalmente estimulantes, generando en forma dinámica redes neuronales que conforman las características personales. Estas se fortalecen en función de la experiencia y se van adaptando durante el curso de la vida para dar respuesta a estímulos, exigencias y también neuropatología.

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