Pautas de autocuidado en el confinamiento con un familiar con demencia.

Autora:Noelia González Rabanillo.

La situación actual que vivimos de confinamiento debido a la alarma sanitaria generada por el coronavirus complica aún más el cuidado de una persona con demencia. Por eso, consideramos importante ofrecer unas pautas de autocuidado dirigidas al cuidador para que sea menor el riesgo de verse desbordados por la situación. Tenemos siempre que tener claro que cualquier consejo o recomendación debe adaptarse a la situación particular de cada persona enferma y de cada familia.

 

Es fundamental que la persona cuidadora se cuide a sí misma para mantener su propia salud y así poder seguir atendiendo de forma adecuada a su familiar.

  • Debe mantener hábitos saludables (alimentación sana y a sus horas, mantener un ritmo de sueño, realizar ejercicio físico…).
  • Es necesario que tengamos claro que “Cantidad de cuidados no equivale a calidad de cuidados”.
  • Si el cuidador es capaz de cuidarse en el plano físico, emocional y social, cuidará mejor de su familiar ya que lo que éste realmente necesita es una persona con salud y energía a su lado.

– Es conveniente que organice su tiempo incluyendo la realización de actividades gratificantes.

  • Programe su tiempo y deje espacios para su ocio y respételos siempre que sea posible.
  • Dedique este tiempo a realizar todas aquellas actividades que le hagan sentirse bien leer, pintar, coser, escuchar música… el ocio es algo personal.

– No abandone las relaciones sociales ni siquiera en estos momentos de aislamiento, proporcionan experiencias positivas y favorecen el bienestar emocional.

  • Comparta su situación con otras personas cercanas o incluso que tengan el mismo problema.
  • Aproveche todo lo que nos ofrecen las nuevas tecnologías.

– Reconocer los propios límites, el no hacerlo puede llevar a un desgaste físico y psíquico.

  • Debe ser capaz de poner límite en la cantidad de cuidado que presta y si cuenta con algún miembro más de la familia en casa delegar tareas.
  • No debe exigirse demasiado ni querer solucionar todos los problemas al momento.
  • La calma es su mejor aliada.

Mantener actividades que pueda compartir con su familiar.

  • Realizar actividades compartidas, que hagan a ambos estos momentos más agradables y llevaderos como escuchar música, mirar álbumes de fotos, ver películas, realizar tareas sencillas como doblar calcetines o separar monedas, leer libros en voz alta, realizar pasatiempo…
  • El cuidador se sentirá gratificado y mejorará la autoestima de la persona enferma.

Tener unos horarios y rutinas.

  • Mantener un cierto orden en la realización de actividades con la persona enferma puede minimizar sus alteraciones conductuales y del sueño.
  • Algunas de nuestras rutinas diarias se han visto completamente alteradas por lo que debemos generar rutinas nuevas.
  • Planifique los cuidados. Será más fácil solucionar imprevistos.
  • Aprenda a simplificar las tareas para que supongan un menor esfuerzo, intentar hacer más sencillo un desempeño tan complicado.
  • Marcarse prioridades, solucionando los problemas uno a uno.
  • Ser realista y no pretender hacer más de lo que es posible.

– Saber reconocer las emociones y sentimientos negativos.

  • Es necesario reconocer como algo normal todos esos sentimientos negativos que nos abordan (culpa, temor, tristeza…).
  • Los sentimientos negativos existen y es importante no esconderlos ni ignorarlos, es mejor compartirlos.
  • Utilizar el sentido del humor y buscar el lado positivo de las situaciones complicadas.

– Saber valorar su esfuerzo, apreciar su labor y premiarse por lo bien que cuida a su familiar.

Hacer una replica

Tu dirección de email no será publicada