Neuroimagen de las demencias: correlatos cognitivos y conductuales

Joan Deus i YelaProfesor Agregado del Departamento de Psicología Clínica y de la Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Unidad de Investigación en Resonancia Magnética de CRC-Hospital del Mar

El uso de la neuroimagen, como prueba diagnóstica médica complementaria, es un acto rutinario en la evaluación de las demencias y, a veces, puede resultar crucial para una adecuada evaluación. Sin embargo, hasta la fecha, el diagnóstico más prevalente de una enfermedad neurodegenerativa tipo demencia sigue siendo, básicamente, clínico y se sustenta en una anamnesis bien estructurada, en una completa exploración neurológica y en una adecuada y dirigida exploración neuropsicológica que perfile el deterioro neurocognitivo del paciente en estudio.

En los últimos años, las técnicas de neuroimagen estructural (Tomografía Axial Computerizada –TAC- y Resonancia Magnética –RM-), funcional (Tomografía por Emisión de Positrones –PET-, Tomografía de Emisión Monofotónica –SPECT-, Resonancia Magnética Espectroscópica –RMe- y Resonancia Magnética Funcional -RMf-) y de conectividad funcional y estructural (RMf en reposo e Imágenes con Tensor de Difusión -DTI-), se han constituido como un instrumento útil e imprescindible para la investigación y comprensión de la relación entre cerebro y conducta.

Ciertos avances de neuroimagen, como el estudio del ligando Pittsburg (PIB) mediante el PET como biomarcador en la enfermedad de Alzheimer, mejoran la capacidad del clínico para poder diferenciar ciertas demencias neurodegenerativas.

Más recientemente, el estudio volumétrico de la RM de alta resolución permite identificar las variantes lobares de la Demencia Fronto-Temporal, la degeneración córticobasal y algunas formas de parkinsonismo o trastornos neurodegenerativos cerebelosos como la atrofia multisistémica y las ataxias espinocerebelosas. Los estudios de conectividad cerebral pueden ayudar al diagnóstico precoz de ciertas demencias y clarificar la patofisiología que permita explicar el déficit neurocognitivo. En consecuencia, se puede decir que en la última década los avances en neuroimagen han permitido generar unos biomarcadores que aumentan la certeza diagnóstica de un proceso neurodegenerativo, proporcionan una valiosa información sobre su pronóstico y sugieren la patología neural subyacente al síndrome de demencia.

La neuroimagen también permite una circunscrita topografía neuroanatómica cortical o subcortical, en las fases iniciales e intermedias, de la afectación estructural o funcional que define y caracteriza al proceso neurodegenerativo. Ello posibilita una clasificación topográfica de las demencias dividiéndolas según la localización de las lesiones (difusas, focales o lobares y multifocales) y, además, permite la posibilidad de establecer una relación con el perfil del déficit neurocognitivo del proceso neurodegenerativo, primario o secundario, en curso.

A la luz de los recientes estudios, se vislumbra un panorama nuevo y mucho más positivo para la neuroimagen en el manejo del diagnóstico presintomático de las demencias, especialmente en la enfermedad de Alzheimer, de su curso clínico evolutivo y de la potencial respuesta al tratamiento. Ciertamente, aunque sólo la evaluación clínica puede llevar a un diagnóstico de un proceso neurodegenerativo tipo demencia, en la actualidad, se puede afirmar que las diferentes modalidades de la neuroimagen estructural y funcional contribuyen al diagnóstico y comprensión de la patofisiología de los diferentes tipos de demencias y es claramente una herramienta de gran valor para el clínico en el diagnóstico diferencial. El futuro de la neuroimagen, para poder completar dichos objetivos, implicará la incorporación de nuevas modalidades de estudio en la práctica clínica de rutina y una combinación de biomarcadores de imagen.

El objetivo del presente artículo es proporcionar una revisión general de los diferentes métodos de neuroimagen utilizados para el diagnóstico clínico de las enfermedades neurodegenerativas más prevalentes en la actualidad y su relación con el perfil neurocognitivo o neuropsicológico que las caracteriza.

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