Laborterapia: más allá de una simple manualidad en la enfermedad de Alzheimer

MARTA CEMBELLÍN AYORATERAPEUTA OCUPACIONAL

Como bien es sabido, la enfermedad de Alzheimer, un tipo de demencia neurodegenerativa cuya prevalencia ha aumentado notablemente en los últimos años, afecta de manera global a las capacidades cognitivas de forma progresiva y, aunque siga habitualmente un patrón de avance que la caracteriza, suele afectar de forma variable a cada persona. No obstante, siempre existirán una serie de afectaciones cognitivas, funcionales y emocionales íntimamente relacionadas entre sí, que impactarán de forma directa y significativa en la calidad de vida de la persona afectada, alterando así de manera global las Actividades de la Vida Diaria (AVDs), y conllevando esto a un déficit en la capacidad de realizar una actividad o una ocupación con éxito.

Es en esas Actividades de la Vida Diaria donde se centra el esfuerzo principal de la Terapia Ocupacional, actuando sobre el desempeño, ya que los cambios en dicho desempeño se enfocan directamente en mejorar la ocupación que tiene sentido, y como consecuencia, habrá un efecto en la calidad de vida y satisfacción personal y vital. Por ello, se procura que las personas afectadas con la enfermedad de Alzheimer (o en su defecto, otro tipo de demencia) se involucren en aquellas AVDs que tengan sentido para uno mismo y, por lo tanto, un propósito.

Las ocupaciones son centrales en la identidad y capacidades de una persona e influyen en la forma en la que uno emplea el tiempo y toma decisiones. Es conocido, que necesitamos involucrarnos en ocupaciones para llevar a cabo una vida plena y sentirnos útiles en el medio que nos rodea. Y es en base a este hecho o teoría, donde la profesión se afianza abriéndose camino en el tratamiento de enfermedades tales como ésta, mediante técnicas no farmacológicas, a través del fomento de actividades que potencien aquellas capacidades tanto afectadas como aún conservadas o residuales, preservando su deterioro en el tiempo y favoreciendo un sentimiento de plenitud en la persona. Buen ejemplo de ello y uno de los métodos empleados, es la Laborterapia, método terapéutico que pretende reeducar y rehabilitar los aspectos cognitivos, físicos y sociales del individuo que impactan de manera plena en la calidad de vida de la persona.

La Laborterapia es un método analizado como una técnica completa que se enfoca, en primera instancia, en las capacidades y aspectos funcionales y cognitivos que posteriormente se reflejaran en aquellas Actividades de la Vida Diaria tanto avanzadas como instrumentales, así como en las básicas en la vida de las personas, y en segundo lugar, en los aspectos emocionales, ya que, ni tan si quiera el alzhéimer es capaz de hacernos olvidar el sentir sensaciones o sentimientos que potencian nuestra autoestima y bienestar general.

Por ello, con este método nos podemos plantear diversos objetivos, tanto a corto como a largo plazo, con el fin de mitigar el impacto de la enfermedad, centrándonos tanto en los aspectos cognitivos (estimulando las capacidades mentales afectadas o manteniendo aquellas capacidades cognitivas conservadas), en los aspectos funcionales (maximizando las cualidades motrices), en los aspectos sociales (estableciendo nuevos roles y favoreciendo las relaciones interpersonales mediante la inclusión en una ocupación), así como en los aspectos emocionales (potenciando la propia identidad y mejorando el sentimiento de autonomía personal y propia autoestima), todo ello encaminado siempre a los objetivos generales de obtener la máxima independencia posible en las Actividades de la Vida Diaria y mejorando la calidad de vida del paciente.

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