La producción científica en torno a la calidad de vida del adulto mayor: un análisis de los trabajos publicados en los últimos diez años

La producción científica en torno a la calidad de vida del adulto mayor: un análisis de los trabajos publicados en los últimos diez años

Ana Victoria Márquez TerrazaConsejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas – Universidad Nacional de San Luis, Argentina

La calidad de vida es un concepto muy complejo. Cuando hablamos de ella tenemos que tener en cuenta aspectos objetivos, como los ingresos, la vivienda, o el acceso a servicios sanitarios. Pero también es necesario contemplar aspectos subjetivos como el grado de satisfacción que las personas sienten respecto a diferentes dimensiones de su vida, como sus relaciones sociales, su capacidad de trabajo, su apariencia física o su vida sexual. Ambas dimensiones están mediadas por un tercer factor que usualmente se relaciona con las expectativas, aspiraciones y objetivos de las personas.

La complejidad de este concepto lo vuelve un instrumento ideal para evaluar las intervenciones que se hacen el en ámbito de la salud, porque permite poner en perspectiva lo que es realmente importante para cada persona, qué se debe priorizar y en qué aspectos poner atención en los tratamientos y evaluaciones realizadas. En diferentes tratados internacionales y leyes dirigidas a la población adulta mayor se enfatiza en la importancia de mejorar la calidad de vida. Para ello es importante conocer cuáles son los factores que influyen potenciando o disminuyendo la misma.

A partir de una revisión de las publicaciones de los últimos 10 años en idioma español, que exploraban la calidad de vida de las personas mayores, se ha encontrado evidencia sobre la relación entre este concepto y diversos factores.

El ambiente es un factor que influye en la calidad de vida de las personas mayores. Aspectos como la seguridad, los espacios verdes, la adecuación de la infraestructura a sus necesidades y el transporte, impactan de manera positiva en la calidad de vida. Las condiciones de la vivienda como su acceso, los pisos nivelados y la higiene, son aspectos que también resultan importantes.

La satisfacción económica, así como el continuar con la actividad laboral en la vejez, se relaciona con una mejor calidad de vida. Aunque la satisfacción con la jubilación también lo hace. Esto demuestra que la calidad de vida siempre va a estar condicionada por las aspiraciones personales.

Aspectos relacionados con la salud mental como la felicidad y el bienestar psicológico se relaciona con una mejor calidad de vida. La salud autopercibida también. Las enfermedades no siempre implican una menor calidad de vida. Enfermedades crónicas como la diabetes, pueden implicar una merma de la misma en un primer momento, pero tras un periodo de adaptación, esta merma desaparece.

Las relaciones sociales son el aspecto de la calidad de vida más valorado por las personas mayores (aunque es el menos tenido en cuenta por los organismos internacionales y políticas públicas). Se ha encontrado que las personas casadas, sobre todo los hombres, tienen mejor calidad de vida. La funcionalidad familiar, así como el apoyo familiar y social percibidos también tienen un impacto positivo.

Los resultados de las investigaciones afirman la multidimensionalidad del concepto, en tanto constatan las relaciones que el constructo mantiene con diferentes variables y reafirma la necesidad de intervenciones articuladas entre diversos sectores (salud, economía, desarrollo social, cultura) para potenciar la calidad de vida de las personas mayores.

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