La lectura en las personas con enfermedad de Alzheimer

La lectura en las personas con enfermedad de Alzheimer

Luis Alfonso Cambre MartínDocumentalista

En estos días en los que debemos estar en casa con nuestro familiar con enfermedad de Alzheimer una de las actividades que pueden ser beneficiosas para él es la lectura.

Expertos de la Fundación ACE-Barcelona, Alzheimer Treatment & Research Center, han destacado la importancia de conservar el hábito de la lectura en los enfermos de alzhéimer ya que les puede ayudar a mantener su actividad cognitiva.

Pero cualquier libro no es válido para que la persona con demencia pueda leerlo. Para facilitar la tarea de escoger el libro adecuado, podemos seguir las recomendaciones del estándar “Lectura Fácil”. Esta norma nos marca las pautas que deben seguir los libros que se acogen a ella y que facilitan la lectura a personas con diferentes tipos de problemas, entre ellas a personas en estadios tempranos y moderados de la enfermedad de alzhéimer.

Es probable que no tengamos en nuestras casas libros que estén adaptados oficialmente al estándar «Lectura Fácil», pero seguramente tengamos otros muchos que nos puedan servir para este fin.

A continuación, vamos a marcar las pautas generales que es aconsejable que cumplan los libros que ofrezcamos a leer a la persona con alzhéimer:

Lenguaje y contenido: lenguaje no abstracto, claro y conciso. El hilo de la historia debe ser perfectamente identificable. Hay que evitar palabras complejas. Las situaciones deben explicarse de forma concreta.

Ilustraciones: hacer válida la expresión “una imagen vale más que mil palabras”. En este tipo de publicaciones, las ilustraciones toman una mayor importancia ya que facilitan al lector con demencia una mayor y más fácil comprensión. Hay que tener cuidado en que la imagen concuerde con el texto. También se recomienda el uso de pictogramas, los cuales mediante un símbolo representan la idea que quiera expresar el texto.

Maquetación y diseño: el diseño de los libros que ofrezcamos a la persona con demencia debe ser limpio, con unos márgenes anchos de forma que el texto se lea claramente. Asimismo, la portada debe ser reflejo claro del contenido del libro. El tipo de letra debe ser también nítido y bastante grande.

El material: el papel utilizado debe facilitar la lectura, de forma que permita el contraste del texto y las ilustraciones por ejemplo evitando brillos que molesten al lector.

En cuanto a qué tipo de libro puede ser más adecuado para un estadio u otro de la enfermedad, los cuentos, relatos cortos o noticias son adecuados a personas en la fase leve de la enfermedad y la poesía e historias cortas con pocos personajes para enfermos en fase moderada.

Por último, para personas en la fase grave de la enfermedad, recomendamos textos que incidan en su historia personal pasada como son los refranes.

Desde el Centro de Documentación del CRE de Alzheimer, esperamos que estas pautas sean de utilidad a la hora de ayudar la persona con demencia y a su cuidador a pasar estos días con la mejor calidad posible.

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