La enfermedad de Alzheimer en la literatura infantil y juvenil

La enfermedad de Alzheimer en la literatura infantil y juvenil

Luis Alfonso Cambre MartínDocumentalista

Ticoticoti, ticoticoti, ticoticoti… – Mamá, la abuelita está cantando, debe de estar contenta. – Si hijo, debe de estarlo…

Este es un recuerdo que me viene a la mente cuando pienso en la enfermedad de Alzheimer. A mi abuela nunca le fue diagnosticada, pero seguramente la padeciera. No conocía ni a sus hijos ni a sus nietos, y muchas veces andaba por el pasillo de casa canturreando “Ticoticoti, ticoticoti, ticoticoti”. Mi madre no supo explicarme qué le ocurría a mi abuela, y desde entonces siempre me quedó ese interrogante, qué le pasa a la abuela.

Al igual que en mi caso, existen miles de nietos, sobrinos e hijos, niños y jóvenes que tienen una persona querida que padece la enfermedad de Alzheimer u otra demencia y que sufren al ver a su ser querido cambiar, ver cómo se olvida de su familia, cómo pierde sus facultades físicas y mentales. Y muchas veces ese sufrimiento viene del desconocimiento, la angustia ante lo desconocido.

Y el “desconocimiento” se combate con “conocimiento”, explicando a los niños y jóvenes qué es el alzhéimer, cómo evoluciona, qué efectos tiene en nuestro familiar. Pero no es tarea fácil hacer entender a un infante qué le está pasando a su abuelo. La forma de explicárselo, los ejemplos a usar no pueden ser los mismos que cuando se la explicamos a un adulto. Para el niño, entender todo esto es similar a pasar un duelo, porque aunque físicamente su abuelo esté, factores fundamentales en su relación desaparecen, como son la memoria, que le reconozca, que interactúe, que juegue y le dé cariño. Hemos de ponernos al nivel de los niños, pensar cuáles son sus gustos, qué herramientas pueden sernos útiles para llamar su atención, llegar a ellos y poder hacerles entender la enfermedad. Y para este cometido contamos con la literatura infantil y juvenil. Dentro de ésta, encontramos diversos géneros: novela, poesía y, por supuesto, cómic. Cada vez encontramos una oferta más amplia de títulos para ofrecer a los niños de diferentes grupos de edad.

Para realizar un somero análisis de esta literatura, visitamos la biblioteca del Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias, que cuenta con un fondo de libros dedicados a explicar la enfermedad a niños y jóvenes. Analizando los ejemplares, vemos como la edad más temprana a la que se dirigen los títulos es 6 años. La maquetación de estos libros es simple, texto limpio e ilustraciones sencillas y claras. La tipografía suele ser también más grande que la de los libros dirigidos a edades más avanzadas y cuenta con un interlineado y márgenes amplios.

Cuando pasamos al siguiente bloque de edad, a partir de los 13 o 14 años, vemos cómo cambia este tipo de literatura. Se abandonan las narraciones en forma de cuento y entramos en el mundo de la viñeta, del cómic. A esta edad, los jóvenes gustan de una estética y maquetación diferentes, por lo que los títulos dirigidos a ellos están ricamente ilustrados y con poco texto en una de las caras e historias gráficas en la otra. La estructura de las historias suele ser similar, al principio el niño observa actitudes extrañas en su familiar, no las entiende, le afectan y sufre por ello. Llega el clímax de la historia cuando alguien, normalmente sus padres, le explican lo que le ocurre a su abuelo y una conclusión en la que el joven comprende y asume la situación, cambiando totalmente su actitud.

La calidad de esta literatura ha ido creciendo con el paso de los años, llegando a obras como Ardalén, de Miguelanxo Prado, Premio Salón de Cómic de Barcelona 2013 a la mejor obra nacional. A esta se suman otros títulos como No te olvido, Mi abuela no se acuerda de mi nombre o Los despistes del abuelo Pedro. Para conocer el resto de obras que componen este fondo de literatura infantil dedicada al alzhéimer, no tenemos más que visitar la Biblioteca – Centro de Documentación del CRE Alzheimer o acceder al catálogo on-line.

Ánimo, hagamos uso de esta herramienta para ayudar a nuestros jóvenes.

Hacer una replica

Tu dirección de email no será publicada