Últimos artículos

Listado de artículos

lunes, 21 noviembre 2022 10:49

Contenidos con etiqueta psicología

Eliminar

.

¿Cuándo pedir ayuda o acudir al psicólogo?
15 - 03 - 2018

¿Cuándo pedir ayuda o acudir al psicólogo?

Categorías: Vídeoconsejos

El cuidador principal sufre un gran desgaste emocional con el cuidado y a veces no sabe cuándo pedir ayuda o no se atreve a hacerlo. Algunas de las razones o signos de alarma que debemos tener en cuenta se describen en el siguiente vídeo. VÍDEOCONSEJO RAQUEL OLIVARES DELGADO PSICÓLOGA El cuidador principal sufre un gran desgaste emocional con el cuidado y a veces no sabe cuándo pedir ayuda o no se atreve a hacerlo. Algunas de las razones o signos de alarma que debemos tener en cuenta se describen en el siguiente vídeo.

jueves, 27 octubre 2022 11:13

Nuevas terapias: Counselling en alzhéimer
12 - 02 - 2018

Nuevas terapias: Counselling en alzhéimer

Categorías: Divulgación

REALIDAD Y MITOS DE LAS TERAPIAS NO FARMACOLÓGICAS (TNF) IV JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ MARTÍN | NEUROPSICÓLOGO – PSICÓLOGO GENERAL SANITARIO Actualmente podemos encontrar algunos tipos de intervenciones dirigidas a las personas que necesitan algún tipo de apoyo cuando se encuentran en situaciones vitales con dificultades. Ya hemos hablado en alguna otra ocasión del «coaching», y otro tipo de profesión cercana a estas actuaciones, aunque diferentes si nos acercamos a sus bases, es el «counselling». El counselling sería la «una relación auxiliante en la que el ‘consejero’ intenta estimular y capacitar al sujeto para la autoayuda» (Dietrich, G., 1986). Como puede verse, aunque no es una disciplina muy popular en España, su comienzo no es reciente. Sus bases son las teorías psicológicas humanísticas clásicas de Carl Rogers, tintes filosóficos del existencialismo y grandes influencias de estrategias terapéuticas de los modelos psicodinámicos y la Gestalt, incluso en algún momento alguna técnica basada en principios cognitivos. Como puede verse es un conglomerado donde el estilo lo marca la persona como punto central y lo que le rodea (a todos los niveles) dentro de su contexto subjetivo, para poder enfocar y «redescubrirse» como individuo y afrontar los problemas desde otro punto de vista o habilidades personales. Realmente, el counsellor, además de las intervenciones psicológicas, según los formadores y los protocolos que suelen utilizar, tiene otros dos importantes apartados de actuación en su papel, el primero la formación y el segundo el conocer todo lo que rodea a la persona desde un punto de vista objetivo y profesional. Y si es necesario, colaborar u obtener información de otras personas o profesionales para lograr un punto de vista integrador de la situación problemática de la persona que solicita la atención. A nivel profesional, en España no hay una formación dentro de los planes oficiales en la rama sociosanitaria. Al contrario que en otros países como Reino Unido, Alemania, Argentina o Estados Unidos. La organización Europea de representación del colectivo profesional sería la European Association for Counselling, donde tratan de elaborar la formación, requisitos, normas éticas y reguladoras de forma común en el espacio europeo de forma oficial. Generalmente son psicólogos los profesionales que se forman en counselling, pero siempre que se cuente con la formación adecuada pueden encontrarse profesionales formados en disciplinas sociales, empresariales, de la salud u otras relacionadas con el ámbito de intervención. En cualquier caso el profesional debe tener una serie de habilidades y formación reconocida para desarrollar este trabajo. Realmente existe literatura de investigación sobre la aplicación del counselling en diferentes ámbitos, algunas fuentes indican hasta más de 22.000 publicaciones en el buscador especializado «Scopus». Evidencian el esfuerzo en evaluar el efecto de estas intervenciones que parecen tener un éxito relativo, dentro de las dificultades metodológicas para la validación de este tipo de intervenciones. La realidad es que según la estructura de atención psicosocial de otros países, parece ser una disciplina con buena acogida, tradición y en auge. Cumple el objetivo de ayudar y dar autonomía a la persona y está inmersa en la práctica de la estructura de atención sociosanitaria. En España no tiene actualmente tanta relevancia como el coaching u otras metodologías de intervención, que entraron espoleadas por un fuerte componente del marketing proporcionado por las estructuras provenientes del ámbito organizacional. Aunque verdaderamente tiene una mayor base teórica y un coherente vector terapéutico en la intervención. Parece ser que hay cierta falta de información sobre su metodología, centrándose en algunos casos en los «consejos», ayuda en la toma de decisiones, directrices, etc. que forman parte de la intervención y obviando la profundidad del análisis intrapersonal necesario para una correcta orientación, no solo a resultados, sino también al desarrollo personal. Recordemos que el counselling no se centra en el problema, sino en la persona. Al menos en el counselling como disciplina y no como vulgar estilo de intervención utilizado como marketing. Si concretamos su utilidad en el ámbito del alzhéimer, a nivel internacional encontramos organizaciones que ofrecen servicios de counselling a afectados por la enfermedad. Pueden ser profesionales privados u oferta de servicios a los socios de organizaciones como asociaciones de alzhéimer, fundaciones, agrupaciones de pacientes, etc. Sus intervenciones pueden ser individuales y/o grupales, dependiendo de la modalidad y necesidades de los usuarios. Es posible también que se utilicen nuevas tecnologías, y así encontramos práctica «on-line», o publicaciones de apoyo en blogs o redes sociales para grupos cerrados o dirigidos a usuarios de un grupo concreto, por ejemplo miembros de una asociación de familiares de alzhéimer. En España esta modalidad es más difícil de encontrar, y siempre está asociada a intervenciones de tipo psicoeducativo, de ninguna manera sanitarias propiamente dichas; aunque se realicen en ámbitos de la asistencia sanitaria (grupos de autoapoyo, asistencia en enfermedades crónicas – alzhéimer, cáncer, VIH, etc.), pero sin especificar, según los artículos e informes, una intervención clínica. Sí que se informa, de otro modo, de resultados positivos de las intervenciones llevadas a cabo y con variedad de disciplinas de profesionales que las aplican (enfermería, trabajo social, psicólogos, etc.). En conclusión, puede tomarse el counselling como una disciplina de intervención efectiva según las bases y los resultados que se exponen en la literatura y experiencia que se citan. Aunque aún en España no tiene el reconocimiento como disciplina sanitaria y se le suele asociar (prejuiciosamente y por cierto desconocimiento) con otras disciplinas de base dudosa. Aun así existen organismos que regulan y procuran su control y regularización. En la práctica, sería un apoyo útil en situaciones de demencia o enfermedad de Alzhéimer tanto para la persona que la padece en sus primeros estadios como para el entorno sociofamiliar. Bibliografía Dietrich, Georg (1986). Psicología General del Counseling. Herder. ISBN 9788425414596.

lunes, 07 noviembre 2022 15:20

Fase avanzada de la enfermedad de Alzheimer: el duelo
24 - 01 - 2018

Fase avanzada de la enfermedad de Alzheimer: el duelo

Categorías: Divulgación

RAQUEL GARCÍA SANTELESFORO | PSICÓLOGA El duelo es una respuesta natural de los seres humanos ante una pérdida o separación. Es un proceso de adaptación que nos permite restablecer el equilibrio personal y familiar que se encuentra roto ante una pérdida importante. A pesar del sufrimiento que causa, es normal y ayuda a adaptarse a la pérdida. El duelo es algo personal y único. Cada persona lo elabora y experimenta de manera diferente. Suele comenzar con la pérdida y finaliza con la aceptación de la nueva situación. Es un proceso que atraviesa una serie de fases pero no necesariamente se debe pasar por todas ellas ni seguir una determinada secuencia. Fases del duelo Fase inicial. Se caracteriza por: Shock, insensibilidad, estupefacción; nada parece real. La persona se siente aturdida, como anestesiada. Negación, incredulidad. Pánico. Fase aguda del duelo. Las emociones características de esta etapa son: Sentimiento de culpa. Autocastigo y auto recriminación relacionados con la pérdida. Depresión y abandono. Prima el sentimiento de desolación, sentir que nadie puede comprender la situación. Fase de mantenimiento Resistencia a volver a la vida habitual. Resolución del duelo Afirmación de la realidad y recuperación. En un proceso de duelo normal aparecen: Sentimientos negativos: Tristeza, ira, culpabilidad, ansiedad. Sensaciones físicas: Opresión gástrica, torácica y de garganta, hipersensibilidad al ruido, falta de energía y de aire, debilidad muscular, boca seca. Cambios en el comportamiento: trastornos del sueño, apetito, asilamiento social, hiperactividad sin descanso, aparición de rituales. Cambios espirituales: refugio en la fe y creencias religiosas o en contraposición crisis de las propias creencias y dudas existenciales. La intensidad y duración del proceso de duelo, sobre todo en la fase inicial, dependerá de las circunstancias más o menos esperadas o inesperadas que provocan la respuesta. El proceso de duelo normal puede oscilar entre seis meses y un año, pero algunos signos y síntomas pueden persistir mucho más y es posible que algunos sentimientos, conductas y síntomas relacionados con el duelo persistan durante toda la vida. El duelo normal puede convertirse en un duelo patológico que requiera ayuda profesional para poder elaborarlo. El duelo patológico sucede cuando hay ausencia de duelo o retraso en su aparición o cuando existe un duelo excesivamente intenso, duradero e incapacitante. El duelo en el cuidador de una persona con demencia: el duelo anticipado El duelo anticipado es la respuesta que se experimenta en la familia ante diagnósticos de enfermedades de curso progresivo que no tienen cura. El duelo anticipado permite a las familias prepararse para una despedida emocional y física del ser querido. La respuesta de duelo anticipado comienza con el diagnóstico. En enfermedades como la demencia, se produce además una respuesta de duelo como consecuencia de la pérdida relacional antes de la desaparición física. Existen una serie de factores que pueden poner en riesgo una correcta elaboración de este duelo anticipado. Podemos destacar, entre otros: Dificultades para aceptar la enfermedad o la progresión de la misma. La incapacidad para pedir ayuda. No expresar las emociones negativas por la creencia social que exige la necesidad de que el familiar sea fuerte. La sobrecarga del cuidador. El no saber poner límites a la labor de cuidador. El aislamiento social. ¿Cómo manejar estos sentimientos? Para evitar que el duelo anticipado se convierta en un duelo patológico, se pueden seguir los siguientes consejos: Informarse sobre la enfermedad. Consultar a los médicos todas las dudas que se tengan al respecto. No permitir que la enfermedad sea el centro de la vida. Aprender a poner «la enfermedad en su lugar». Intentar mantener el trabajo, actividades de disfrute sin sentir vergüenza o culpabilidad, compartir momentos con el familiar. Expresar los sentimientos. Es normal sentir angustia, miedo, rabia, tristeza o cansancio. Aceptar el apoyo del entorno más cercano (amigos y familiares). Seguir pautas de autocuidado. Si el dolor nos sobrepasa, buscar ayuda profesional. El duelo en la persona con demencia Por definición, el duelo es un proceso personal y único que cada persona experimenta de una forma diferente. Estas diferencias individuales se ven incrementadas cuando la persona que está sufriendo la pérdida es una persona con demencia. Ante una pérdida importante, la persona con demencia puede que viva la fase inicial del duelo cada día como si fuera el primero o por el contrario puede que no de ninguna respuesta emocional significativa. Es difícil, por tanto, dar un consejo general de cómo se debe actuar cuando la persona con demencia se enfrenta a una pérdida importante. Se debe analizar cada caso de manera individual, facilitando espacios que permitan que la persona con demencia exprese su dolor. Es frecuente que se opte por sobreproteger a la persona para evitar el dolor pero hay que tener en cuenta que es peor para la persona con demencia vivir un duelo no visible, es decir, estar viviendo internamente la pérdida pero no encontrar espacios o forma para expresar el dolor. Descargar folleto del artículo en PDF

lunes, 07 noviembre 2022 15:48

Alucinaciones: ¿Qué hago si mi familiar las padece?
17 - 01 - 2018

Alucinaciones: ¿Qué hago si mi familiar las padece?

Categorías: Divulgación

RAQUEL OLIVARES DELGADO | PSICÓLOGA En algunas ocasiones, las personas con demencia pueden ver, escuchar, oler o notar cosas que no existen. Aunque las alucinaciones y los delirios son producto de la imaginación de nuestro familiar, para ellos son muy reales y les puede causar gran malestar. Para nosotros, como cuidadores, esta situación se puede convertir en algo difícil de manejar provocando un gran estrés. ¿Qué es una alucinación? Las alucinaciones son pseudopercepciones, es decir la persona percibe algo en AUSENCIA de un objeto o un estímulo. Por ejemplo: dice ver sentado a su lado a una persona pero no hay nadie. La persona con demencia tendrá el convencimiento total de que la percepción es real. Es importante distinguir las alucinaciones de las ilusiones, ya que cuando se produce una ilusión la persona percibe de manera errónea un estímulo que SÍ existe, es decir el estímulo u objeto está presente y es percibido o interpretado de manera equivocada. Por ejemplo: creer que algo que se está emitiendo en la televisión está ocurriendo en la habitación donde él/ella está. ¿Qué tipos de alucinaciones son las más comunes en la demencia? Existen tantos tipos de alucinaciones como órganos sensoriales poseemos. Los tipos de alucinaciones que pueden aparecer son: Alucinación visual: En este caso nuestro familiar dirá percibir personas, escenas o destellos de luz entre otras cosas. Lo más frecuente en la demencia es la percepción visual de personas fallecidas, en la mayoría de ocasiones familiares. Alucinación táctil: Este tipo de alucinaciones está relacionado con la percepción de sensaciones térmicas (frío o calor) o la sensación de ser tocado o tener algo bajo la piel. Es muy común que nuestros familiares nos hablen de que sienten un pequeño hormigueo bajo la piel. Alucinación auditiva: Junto con las visuales, es el tipo más frecuente en la Demencia. Está relacionado con la percepción en nuestro familiar de sonidos (como pitidos, murmullos o campanas) y, sobre todo, de voces. Alucinación olfativa: Implica la percepción errónea de olores. Lo más común en la demencia es percibir olor a quemado o podrido. Alucinación gustativa: En este caso nuestro familiar percibe sabores normalmente desagradables en la comida, como por ejemplo sabor a podrido. Alucinación somática: Esta alucinación está relacionada con la percepción de una experiencia física en el cuerpo, por ejemplo que su cuerpo está vacío o que desprende electricidad. Recomendaciones. ¿Qué hago si mi familiar los padece? La manifestación de las alucinaciones no tiene la misma repercusión en todos los pacientes. Hay personas en las que aparecen y se muestran tranquilos, sin suponer ningún malestar para ellos y hay otras, que lo experimentan con gran agitación o ansiedad. Si las alucinaciones son poco frecuentes y no causan malestar ni agitación… Si la alucinación no crea malestar ni repercute en la vida de nuestro familiar no debemos darle la mayor importancia. Lo que sí es aconsejable es comunicárselo al médico para que esté informado y haga un seguimiento de la evolución de esta alucinación. Si las alucinaciones son frecuentes y causan malestar en nuestro familiar… Si las alucinaciones provocan agitación, ansiedad, nerviosismo o causan conductas anómalas en nuestro familiar: Informe a su médico para que determine si existe o no la necesidad de aplicar un tratamiento farmacológico que controle la alucinación. No se asuste, es muy frecuente que en las alucinaciones visuales nuestro familiar exprese que hay alguien en la habitación, normalmente familiares o personas fallecidas. Sólo es producto de una alucinación. No discuta sobre la alucinación, nuestro familiar estará convencido que es verdad, por lo que será inútil convencerle de que entienda que no lo es. No convierta la alucinación en una fuente de conflicto. Si las alucinaciones son auditivas, asegúrese que su familiar no tiene ningún problema auditivo. Si lo tiene, intente hablar en un tono de voz que él pueda escuchar claramente y repítale la información tantas veces como sea necesario. No le siga la corriente ni le dé la razón sobre la alucinación, si lo hacemos sólo conseguiremos reforzar la idea y ayudar a que vuelva a aparecer y se mantenga en el tiempo. Si las alucinaciones son visuales, asegúrese que su familiar puede ver bien, intente tener la casa bien iluminada para que no haga falsas interpretaciones. Si la alucinación inquieta mucho a nuestro familiar, intente desviar su atención hacia algo real, trate de calmarle con gestos de cariño (nunca con gestos bruscos que pueda malinterpretar) y con tono de voz suave sobre algo que sepa que le guste. Si puede ser, lléveselo a otra sala o habitación. Fíjese cuándo se producen las alucinaciones. Si coincide en la misma hora o en un mismo lugar intente encontrar el motivo que las provoca, a veces no son más que malas interpretaciones de sombras que ven o de voces de la radio o la TV que malinterpretan. Descargar folleto del artículo en PDF

lunes, 07 noviembre 2022 15:52

Análisis del Test de Detección del Cuidador Quemado con el Modelo de Rasch
13 - 11 - 2017

Análisis del Test de Detección del Cuidador Quemado con el Modelo de Rasch

Categorías: Divulgación

ALICIA MONREAL BARTOLOMÉ Y GERARDO PRIETO ADÁNEZ | DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA El cuidado informal en las demencias es una de las situaciones que más estrés genera en el cuidador, dando lugar en un 40-75% de los casos a algún tipo de diagnóstico psiquiátrico, y en un 15-32% de casos al diagnóstico de depresión mayor (Alzheimer Disease International, 2009). Actualmente está ampliamente aceptado el concepto de sobrecarga (burden) como elemento clave en la medición de las consecuencias negativas del cuidado (Martín-Carrasco, Domínguez-Panchón, Muñoz-Hermoso, González-Fraile, y Ballesteros-Rodríguez, 2013). La sobrecarga del cuidador incluye fatiga crónica, sensación de frustración, culpa, síntomas depresivos, estrés excesivo, y pérdida de control sobre la situación de cuidado (Gwyther, 1998; Leinonen, Korpisammal, Pulkkinen, y Pukuri, 2001). En el presente estudio se evaluaron las propiedades psicométricas de la versión en castellano del Screen for Caregiver Burden (SCB) (Guerra-Silla et al., 2011) por medio de modelos de tipo Rasch. Mediante estos modelos psicométricos se pudo obtener medidas de intervalo de la severidad de los ítems y del nivel de las personas en una misma escala indicadora de la sobrecarga de los cuidadores de pacientes. Además, se comparó su eficacia discriminativa con la Escala de Sobrecarga del Cuidador de Zarit (ZCBS), instrumento de evaluación de la carga más extendido. El SCB es un test de detección del cuidador quemado diseñado para evaluar a cuidadores de personas mayores con deterioro. Es un cuestionario autoaplicado o heteroaplicado, con una duración de entre 15 y 20 minutos. Consta de 25 ítems, que evalúan la carga objetiva (mediante respuesta dicotómica: ocurre/ no ocurre) y la carga subjetiva (mediante una escala de tipo Likert de 5 puntos indicativa del grado de angustia experimentada por el cuidador: ninguna/mucha). Es bidimensional, valorando varios aspectos de la conducta del enfermo y la reacción emocional del cuidador (carga objetiva y subjetiva). Por otro lado, se empleó la adaptación española del ZCBS (Martín et al., 1996). Se trata de un cuestionario auto o heteroaplicado de entre 20 y 25 minutos de duración, consta de 22 ítems cuyas opciones de respuesta siguen una escala tipo Likert de 5 puntos. Evalúa únicamente la carga subjetiva asociada al deterioro funcional y conductual de forma unidimensional. La prueba se aplicó a 102 participantes, 77 de los cuales eran cuidadores principales de sujetos con demencia. Los resultados indicaron que el funcionamiento de las cinco categorías de respuesta no era óptimo. Nuestro re-análisis de los datos mostró que un sistema de tres categorías de respuesta es más apropiado y permite obtener medidas con adecuadas propiedades psicométricas. Esto mismo se observó en la escala ZCBS, la cual, tras su re-análisis mostró medidas con adecuadas propiedades psicométricas con cuatro categorías de respuesta. Finalmente, en comparación con el ZCBS, los ítems del SCB permiten identificar un conjunto más amplio de síntomas de sobrecarga (Figura 1). Figura 1. Calibración conjunta del SCB-S y del ZCBS: Nota: A la derecha de la figura aparece la distribución en la variable latente de los ítems del SCB-S (letra negrita) y del ZCBS (letra normal). A la izquierda se muestra la distribución de los cuidadores (cada «X» es 1 participante). Los valores extremos del rango medido se muestran en color rojo (SCB-S) y azul (ZCBS). En conclusión, la versión en castellano del SCB parece ser una herramienta adecuada para la detección de la carga, aunque cabe indicar la necesidad de más investigaciones para seguir profundizando en sus características psicométricas. En el futuro convendría contar con una muestra más amplia para corroborar los resultados obtenidos y la influencia en las puntuaciones en sobrecarga de otras variables relevantes tales como las características de los cuidadores, el tipo de patología de los pacientes y la resiliencia. Referencias: Alzheimer Disease International (2009). World Alzheimer Report 2009. Alzheimer Disease Inter- national. Gwyther, L. P. (1998). Social issues of the Alzheimer’s patient and family. The American Journal of Medicine, 104(4), 17–21. https://doi.org/10.1016/S0002-9343(98)00024-2 Guerra-Silla, M. G., Gutiérrez-Robledo, L. M., Villalpando-Berumen, J. M., Pérez-Zepeda, M. U., Montana-Álvarez, M., Reyes-Guerrero, J., y Rosas-Carrasco, O. (2011). Psychometric evaluation of a Spanish language version of the Screen for Caregiver Burden (SCB) in caregivers of patients with mixed, vascular and Alzheimer’s dementia. Journal of Clinical Nursing, 20, 23–24. https://doi. org/10.1111/j.1365-2702.2010.03658.x Martín-Carrasco, M., Domínguez-Panchón, A. I., Muñoz-Hermoso, P., González-Fraile, E., y Ballesteros-Rodríguez, J. (2013). Instrumentos para medir la sobrecarga en el cuidador infor- mal del paciente con demencia. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 48(6), 276–284. https://doi.org/10.1016/j.regg.2013.06.002 Martín, M., Salvadó, I., Nadal, S., Miji, L., Rico, J., Lanz, P., y Taussing, M. (1996). Adaptación para nuestro medio de la Escala de Sobrecarga del Cuidador (Caregiver Burden Interview) de Zarit. Revista de Gerontología, 6, 338–346.

martes, 08 noviembre 2022 07:42

Adaptación del programa MOMA en adultos mayores con alzhéimer en la ciudad de Celaya
02 - 10 - 2017

Adaptación del programa MOMA en adultos mayores con alzhéimer en la ciudad de Celaya

Categorías: Divulgación

VICTORIA KARIMME RAMÍREZ MARTÍNEZ (1), JONATHAN ALEJANDRO GALINDO SOTO (2) | (1) LIC. PSICOLOGÍA CLÍNICA, UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO, MÉXICO; (2) COORDINACIÓN LIC. PSICOLOGÍA CLÍNICA, DIVISIÓN DE CIENCIAS DE LA SALUD E INGENIERÍAS, UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO, MÉXICO México experimenta un acelerado proceso de envejecimiento poblacional y es uno de los países latinoamericanos con mayor prevalencia (7.3%) e incidencia (27.3%) en alzhéimer (EA). Lamentablemente, para la población que lo padece, es común encontrar como consecuencia o comorbilidad, depresión y ansiedad, lo que impacta en que sea muy complicado para el paciente percibirse funcional. También es un proceso frustrante para los cuidadores o familiares que conviven con los EA. La terapia psicológica tradicional no es funcional en estos casos, por lo que se han desarrollado varias técnicas no farmacológicas para tratarlos, sobre todo en aspectos cognitivos. Sin embargo, poco se ha desarrollado en México para tratar aspectos psicoemocionales a nivel familia o en la interrelación paciente-cuidador. Es en este espacio donde han surgido otras propuestas no convencionales, como el empleo del arte en su función terapéutica. El arte ha sido una herramienta muy importante para la comunicación desde el principio de la humanidad y ha mostrado, sobre todo en años recientes, mucha eficiencia con evidencia científica. De entre estos nuevos proyectos, se implementó en Estados Unidos un programa llamado Meet Me at MoMA, en el que los pacientes con EA acuden al museo y discuten las pinturas que ahí se exponen, se aplica un test del estado de ánimo pre y post visita. Considerando su éxito, pero también las limitaciones en recursos que se presentan en gran parte de México, se propuso la adaptación de este programa a una población específica de bajos recursos y nivel académico, basado en la guía de planificación sugerido por el programa que consiste en: 1) Seleccionar un tema; 2) Seleccionar pinturas para discutir; 3) Determinar el orden 4) Preparar datos histórico-culturales; y 5) Preparar preguntas para analizar las pinturas. Se decidió entonces retomar obras de los muralistas más significativos de la cultura que comparte la población objetivo y apoyarse en recursos humanos de la Universidad de Guanajuato para su implementación. Se propone conformar un equipo interdisciplinario de 4 personas de las cuales 1 será estudiante de la carrera en Psicología Clínica, 2 profesores de la misma y 1 profesor de la carrera de Enfermería. Se necesitará material de artes visuales y plásticas y se aplicarán las escalas de ansiedad de Hamilton y la de depresión de Beck, así como la SFAS (escala de caras felices) de Mittleman y Eipstein para la identificación de emociones. De igual manera, está basada en el Plan de Desarrollo Institucional de la Universidad de Guanajuato y a las prioridades que especifica la UNESCO en las Tendencias en la Educación Superior Global en los que se señalan tres prioridades para las Instituciones de Educación Superior que incluyen: 1) Crecimiento inteligente (Economía basada en conocimiento e innovación); 2) Crecimiento sostenible (Uso eficaz de los recursos y mayor competitividad) y 3) Crecimiento integrador (Cohesión social y territorial). Si bien el proyecto se encuentra en desarrollo, se espera reducir los niveles de ansiedad y de depresión significativamente, así como mejorar su dinámica familiar.

martes, 08 noviembre 2022 08:19

Etiquetas

jueves, 17 noviembre 2022 18:15

Cargando...
Cargando...

Cargando...

Visítanos

Entradas recientes

lunes, 26 septiembre 2022 16:32

Servicios