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lunes, 21 noviembre 2022 10:49

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Musicoterapia en la rehabilitación neurológica del Alzheimer: una revisión bibliográfica
28 - 04 - 2025

Musicoterapia en la rehabilitación neurológica del Alzheimer: una revisión bibliográfica

Categorías: Divulgación

Fabricio Alejandro Vásquez de la Bandera Cabezas1-2, Nayeli Anahís Cargua Silva2, Karen Merizalde Torres2 y Ana Victoria Poenitz2 | 1Universidad Técnica de Ambato. 2Universidad Tecnológica Israel La enfermedad de Alzheimer (EA) es una patología neurodegenerativa progresiva que afecta a más de 50 millones de personas en el mundo, y se prevé que esta cifra se triplique para 2050 (Sohrabi & Weinborn, 2019; Zvěřová, 2019). La limitada eficacia de los tratamientos farmacológicos ha impulsado el interés por intervenciones no farmacológicas como la musicoterapia, la cual se basa en la preservación relativa de la memoria musical en pacientes con EA (Bleibel et al., 2023; Matziorinis & Koelsch, 2022). Esta revisión bibliográfica siguió los lineamientos de la metodología PRISMA, ejecutando una búsqueda sistemática en bases de datos como PubMed, Scopus, Web of Science y PsycINFO. Se utilizaron palabras clave como “musicoterapia”, “enfermedad de Alzheimer”, “función cognitiva” y “rehabilitación neurológica”, restringiendo la búsqueda a estudios publicados entre 2010 y 2023 en inglés y español. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas y metaanálisis que evaluaron la función cognitiva, el bienestar emocional y la calidad de vida de los pacientes, excluyendo estudios en animales, artículos de opinión y textos sin acceso completo. La calidad metodológica fue evaluada mediante la escala Cochrane y la herramienta AMSTAR-2. Los resultados evidencian que la musicoterapia favorece la mejora de la memoria verbal, la atención sostenida y las funciones ejecutivas en personas con EA, activando regiones cerebrales como el hipocampo, la corteza auditiva y la prefrontal (Särkämö et al., 2014; Bleibel et al., 2023). Además, intervenciones como el canto de canciones familiares, la audición musical estructurada y la participación activa en actividades rítmicas mostraron ser efectivas para mejorar el enfoque atencional y la plasticidad neuronal, contribuyendo a la preservación de habilidades cognitivas (Moreno-Morales et al., 2020; Raglio, 2021). Asimismo, la musicoterapia resultó eficaz en la reducción de síntomas emocionales como la agitación, la ansiedad y la depresión, mejorando el estado de ánimo y fortaleciendo la interacción social de los pacientes. Estos beneficios también impactaron positivamente en el bienestar emocional de los cuidadores, disminuyendo su carga emocional (Raglio et al., 2021; Wang et al., 2020). Por otra parte, la implementación de programas grupales de musicoterapia fomentó la comunicación, la cohesión social y una mayor participación comunitaria, aspectos clave para reducir el aislamiento social y el estigma asociado al Alzheimer (Särkämö et al., 2014; Ševčíková, 2024). Sin embargo, se identificaron limitaciones metodológicas importantes: la falta de protocolos estandarizados, la heterogeneidad en las medidas de evaluación y la escasez de estudios longitudinales limitan la comparación de resultados y la formulación de conclusiones definitivas (Flo et al., 2022; Ting et al., 2024). En conclusión, la musicoterapia se perfila como una estrategia terapéutica eficaz, accesible y no invasiva para la rehabilitación neurológica de pacientes con Alzheimer, con efectos positivos en las dimensiones cognitiva, emocional y social. Es indispensable avanzar en la investigación, estandarizar protocolos y evaluar sus efectos a largo plazo para consolidar su integración en la práctica clínica y comunitaria (Manchanda et al., 2022; Ševčíková, 2024). Puede consultar el artículo pulsando aquí.

lunes, 28 abril 2025 10:44

Cómo utilizar la playlist con personas con demencia
16 - 10 - 2024

Cómo utilizar la playlist con personas con demencia

Categorías: Divulgación

Vanessa Vannay Allasia (PhD)| Musicoterapeuta en el CREA Este artículo está enlazado con Cómo crear una playlist para utilizarla con una persona con demencia. Si todavía no lo has leído te invito a hacer clic en el enlace. El mismo hace referencia a cómo organizar y buscar canciones significativas para fomentar la conexión con su entorno más cercano y disponer de ella como una aliada para el acompañamiento de actividades de la vida diaria en donde la persona con demencia sienta miedo y confusión para reducir la agitación y la ansiedad (Vannay, 2024). En este contexto, se ha demostrado que el uso de los elementos sonoros en la demencia se puede observar en un rango de aplicaciones muy amplio y heterogéneo. Esto refleja las numerosas posibilidades de intervención con música en el tratamiento de personas con demencia. (Raglio, et al., 2014). Entendiendo el impacto de la música en la demencia, esta tiene la capacidad de activar múltiples áreas del cerebro, incluidas aquellas relacionadas con la memoria, las emociones y el movimiento. “El cerebro convierte la información sensorial en formas de onda que se almacenan en todo el sistema nervioso central” (Crowe, 2004; en Rio, 2009) Debido a ello, una vez que se haya creado la playlist, es importante integrarla de manera efectiva en la rutina diaria de la persona con demencia. Por eso hay que tener en cuenta de que no se utilice indiscriminadamente. Los/as cuidadores/as y seres queridos deben tener en cuenta el valor del silencio, así como el del sonido. La música debe adaptarse a los intereses y preferencias de las personas con demencia para minimizar la angustia y estar en consonancia con los principios de la atención personalizada. (Bowell & Bamford, 2018). Aquí se exponen algunas sugerencias: Crear un ambiente seguro y tranquilo: para ello reproduce la playlist en un ambiente cómodo y libre de distracciones. Se recomienda el uso de dispositivos electrónicos con buena calidad de sonido que se escuche claramente. También se deberá ajustar el volumen a un nivel que sea cómodo. Para crear experiencias más completas puedes utilizar altavoces. Evita auriculares, la idea es que hagan música juntos. Puedes buscar las canciones en formato electrónico. De esa manera, en el propio ordenador (mediante aplicaciones y plataformas como YouTube o Spotify) te ayudarán recomendándote música similar (Vannay, 2023). Escuchar música y cantar juntos: Compartir el momento de escuchar música puede fortalecer los lazos emocionales. Si es posible, escucha la música junto con la persona. Esto no solo proporciona compañía, sino que también puede abrir oportunidades para la conversación y la interacción. La estructura y previsibilidad de las canciones familiares pueden disminuir conductas angustiantes y aliviar. (Clair, 2008). Usar la música en momentos específicos del día y con un objetivo concreto: La música puede ser especialmente útil en ciertos momentos del día, como: al despertar, durante las comidas, antes de dormir, en el aseo personal, etc., esta práctica, puede ayudar a establecer una sensación de normalidad y previsibilidad en su día a día. Los cuidadores notaron que, durante los episodios musicales, el estado de ánimo de los residentes mejoraba, sonreían más y cooperaban más, lo que hacía que la tarea del baño fuera más placentera para los cuidadores. (Vink, 2008). Observar y ajustar la música según la reacción de la persona: Es fundamental observar la conducta, sus gestos, la postura corporal, ¿parece más relajada? ¿Sonríe o intenta cantar? etc., este tipo de señales ofrece información importante a la hora de reproducir la música u omitirla. La música puede promover una variedad de resultados enormemente beneficiosos para las personas con demencia. Además, cuando se usa de manera apropiada y significativa, el uso de la música no tiene impactos negativos conocidos. (Bowell & Bamford, 2018). Involucrar a la persona con demencia: Si es posible, permite que participe en la selección de la música. Puedes hacerlo preguntándole si le gusta una canción específica o si quiere escuchar algo diferente. Incluso si el paciente tiene dificultades para expresarse verbalmente, sus reacciones pueden guiarte. Al seleccionar cuidadosamente la música y al usarla de manera estratégica en la rutina diaria, los cuidadores/as pueden ayudar a aliviar los síntomas de la enfermedad y ofrecer momentos de alegría y conexión emocional. La música no solo es una conexión con el pasado, sino también una herramienta que puede hacer más llevadero el presente. Bibliografía: Bowell, S., Bamford, S. (2018). What would life be – without a song or a dance, what are we?. Reporte en: https://ilcuk.org.uk/what-would-life-be-without-a-song-or-dance-what-are-we/ Clair, A. (2008). The importance of singing with older patients. Music Therapy in Dementia Care. Aldridge, D. Chapter 4. London: Jessica Kinglsley Publishers. Raglio, A., Filippi, S., Bellandi, D., & Stramba-Badiale, M. (2014). Global music approach to persons with dementia: evidence and practice. Clinical interventions in aging, 9, 1669–1676. https://doi.org/10.2147/CIA.S71388 Rio, R. (2009). Connecting through music with people with dementia. A guide for caregivers. London: Jessica Kingsley Publishers. Vannay, V. (2023). 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con Alzheimer. Blog del CRE de Alzheimer de Salamanca. IMSERSO. Vannay, V. (2024). Cómo crear una playlist para utilizarla con personas con demencia. Blog del CRE de Alzheimer de Salamanca. IMSERSO. Vink, A. (2008). The problem of agitation in elderly people and the potential Benefit of music therapy. Music Therapy in Dementia Care. Aldridge, D. Chapter 5. London: Jessica Kinglsley Publishers. También te puede interesar: La importancia de las preferencias musicales de las personas con alzhéimer. Beneficios del Canto Terapéutico: Voces para el recuerdo. 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con alzhéimer

miércoles, 16 octubre 2024 08:37

Cómo crear una playlist para utilizarla con personas con demencia
09 - 10 - 2024

Cómo crear una playlist para utilizarla con personas con demencia

Categorías: Divulgación

Vanessa Vannay Allasia (PhD) | Musicoterapeuta en el CREA La música nos transporta a momentos y lugares del pasado, evoca emociones profundas y, lo más importante, ofrece consuelo y motivación. Para las personas que viven con demencia, la música puede ser una opción perfecta para entrenar capacidades y trabajar las emociones. Crear una playlist [listado de canciones] específicamente diseñada para alguien con demencia puede fomentar la conexión con su entorno más cercano. Pero antes de sumergirnos en cómo crear una playlist, es esencial entender por qué la música es tan beneficiosa para las personas con demencia. La investigación ha demostrado que la música puede activar múltiples áreas del cerebro, incluyendo aquellas asociadas con la memoria, el lenguaje y las emociones (Moltrasio, Justel & Rubinstein, 2017). Incluso en las etapas avanzadas de la demencia, cuando la comunicación verbal puede ser limitada, la música puede servir como un medio de comunicación y expresión (Raglio, et al., 2014). Pasos para crear la playlist o listado de canciones: Conocer las preferencias musicales: El primer paso es conocer los gustos musicales de la persona. Habla con familiares y amigos para recopilar información sobre las canciones y géneros que la persona disfrutaba antes de la aparición de la demencia. ¿Le gustaba la música clásica, el jazz, el rock and roll o las baladas de su juventud? Si no tienes demasiada información puedes guiarte por aquellas canciones populares que estaban de moda durante su adolescencia y juventud. En general este tipo de melodías suelen tener un mejor impacto. (Custodio, et al, 2017). Seleccionar canciones significativas: Selecciona canciones que tengan un significado especial para la persona. Estas pueden incluir canciones que se escuchaban en eventos importantes de su vida, como su boda, cumpleaños, vacaciones familiares, o simplemente aquellas que solían escuchar con frecuencia. La familiaridad de estas melodías evoca recuerdos y sentimientos positivos. La mayoría de estudios relacionados con la música y la demencia, demuestran que utilizar la música individualizada y específica para la persona, colabora con la finalidad de despertar memorias en las terapias de reminiscencias. (Ashida, 2000 en Custodio, et al, 2017). Incluir canciones con diferentes ritmos/géneros: Es importante incluir canciones con diferentes ritmos para poder utilizarlas en diferentes momentos. En la playlist puede haber ritmos tranquilos y melodías suaves que ayuden a reducir la ansiedad y promover la calma. Canciones de cuna, piezas instrumentales suaves y baladas pueden ser especialmente útiles para momentos de relajación o antes de dormir. O bien puede haber canciones con ritmos para bailar, mover el cuerpo, motivar a la acción o cambiar de humor. Evitar canciones y/o sonidos que puedan provocar estrés: Evita canciones con letras negativas, ritmos acelerados con demasiada instrumentación o que puedan asociarse con recuerdos negativos. La misma música que nos causa placer y satisfacción en un momento dado, también puede causar efectos negativos en un momento posterior dependiendo del contexto en el que se experimentó. (Gattino, Rodrigues & Araujo, 2014; en Gattino, 2015). Personalizar la duración de la playlist: La duración de la playlist también es importante. Dependerá de la persona, de cómo esté en ese día y del momento en que se ejecute el listado. Se recomienda supervisión mientras dure la dinámica y la observación de la respuesta de la persona. Se puede preguntar si le gusta o si necesita silencio. En estas circunstancias lo mejor es probar de 5 a 10 minutos y valorar si continuar o finalizar. Herramientas y recursos para crear la playlist: Uno de los recursos más actuales son las plataformas como Spotify, Apple Music y YouTube. Las mismas, son excelentes herramientas para crear y compartir playlists. Estas plataformas permiten buscar canciones específicas y seguir a otras listas de usuarios online. También se puede recurrir a los discos de vinilo, casetes, CDs o cualquier otro dispositivo que se tenga en casa para reproducir y que funcione en perfectas condiciones. Se desaconseja el uso de cascos (auriculares) y hay que prestar atención a la intensidad (volumen) con la que suene dicho reproductor. La idea principal es que se pueda utilizar la playlist no solo para pasar un momento agradable, sino también que acompañe en aquellas tareas diarias como la comida, el baño, la vestimenta y el aseo personal. Es aquí donde la música se convierte en una gran aliada para crear espacios con calma y seguridad. Existen circuitos neuronales compartidos entre funciones musicales y funciones de la vida cotidiana. Las interacciones de las regiones auditivas y motoras del cerebro son igual de importantes para el aprendizaje de la música y el del lenguaje, por ejemplo. Ambas tareas involucran la asociación de sonidos y la coordinación motora en distintas áreas (Jurado-Noboa, 2018, p.73). La mayoría de los estudios indican una clara disminución de las conductas agitadas o relacionadas mediante la intervención musical (Vink, 2008). Al seleccionar cuidadosamente las canciones y utilizarlas de manera regular, se puede ayudar a mejorar la calidad de vida, evocando recuerdos felices y proporcionando consuelo en los momentos difíciles. Bibliografía: Custodio, N., Montesinos, R. & Valeriano-Lorenzo, E. (2017). Terapia musical en el manejo de síntomas cognitivos, psicológicos y conductuales de demencia: Una revisión narrativa. Revista de Neuro-Psiquiatría, 80(2), 111-124. https://dx.doi.org/10.20453/rnp.v80i2.3092 Gattino, G. (2015) Algumas considerações sobre os efeitos negativos da música. Revista Música Hodie, Goiânia, V.15 - n.2, p. 62-72. https://www.amplificar.mus.br/data/referencias/ver/Algumas-consideracoes-sobre-os-efeitos-negativos-da-musica Jurado-Noboa, C. (2018). La Musicoterapia Neurológica como modelo de Neurorrehabilitación. Revista Ecuatoriana de Neurología. 27(1) pp. 72-79 Motrasio, J., Justel, N., Rubinstein, W. (2017). Musical processing and emotional memory modulation in Alzheimer's disease. Anuario de Investigaciones, XXIV, pp. 267-281. Raglio, A., Filippi, S., Bellandi, D., & Stramba-Badiale, M. (2014). Global music approach to persons with dementia: evidence and practice. Clinical interventions in aging, 9, 1669–1676. https://doi.org/10.2147/CIA.S71388 Vink, A. (2008). The problem of agitation in elderly people and the potential Benefit of music therapy. Music Therapy in Dementia Care. Aldridge, D. Chapter 5. London: Jessica Kinglsley Publishers. También te puede interesar: La importancia de las preferencias musicales de las personas con Alzheimer. Beneficios del Canto Terapéutico: Voces para el recuerdo. 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con Alzheimer

miércoles, 09 octubre 2024 11:03

Monográfico: Musicoterapia en personas con demencia
16 - 09 - 2024

Monográfico: Musicoterapia en personas con demencia

Alberto Fraile Sastre | Documentalista del CRE Alzheimer El objetivo de la publicación de este monográfico es dar a conocer los trabajos relacionados con la musicoteria para personas con demencia, cumpliendo así el objetivo del CREA de fomentar la trasferencia de conocimiento entre profesionales dedicados al estudio de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Pulse para ver todo el monográfico (300 Kb.)

lunes, 16 septiembre 2024 09:36

Por qué el uso de la música y la musicoterapia para las personas con alzhéimer. Bases neurológicas
08 - 07 - 2024

Por qué el uso de la música y la musicoterapia para las personas con alzhéimer. Bases neurológicas

Categorías: Divulgación

Vanessa Vannay Allasia (Phd) | Musicoterapeuta en el CREA La música tiene un poder único para tocar las emociones y desenterrar recuerdos guardados en lo más profundo de nuestra mente y nuestro corazón. Esto es aún más notable en personas diagnosticadas con enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. Aunque la memoria puede desvanecerse con el tiempo, la música tiene el don de evocar recuerdos que de otra manera podrían permanecer inaccesibles. Escuchar música, activa una amplia y diseminada red bilateral de las regiones cerebrales relacionadas con la atención, el procesamiento semántico, la memoria, las funciones motoras y el procesamiento emocional (Sarkamo et al, 2008). A medida que se envejece, las habilidades cognitivas pueden disminuir, pero la música parece ser una excepción a esta regla. Incluso en las etapas avanzadas del Alzheimer, las personas pueden recordar canciones que escucharon hace décadas, y pueden cantar las letras con asombrosa precisión. ¿Por qué sucede esto? En primer lugar, la música tiene el poder de activar múltiples regiones del cerebro simultáneamente. A diferencia de otras formas de estimulación sensorial, como el habla o la lectura, la música involucra áreas del cerebro relacionadas con la emoción, la memoria y el movimiento. Cuando se escucha una canción conocida y significativa, estas áreas se iluminan en el cerebro, creando una red de conexiones que pueden activar recuerdos asociados con esa melodía. Se podría decir que cuando cantamos, interpretamos o tocamos música, cuando pensamos y/o actuamos sobre sonidos, nuestras redes neuronales se extienden a través de una serie de conexiones únicas, distintas a todas las demás, que podrían definirse como un sello personal al que ha dado lugar nuestra historia musical (Lacárcel, 2003). La música placentera activa -en las personas que la escuchan- diferentes regiones del cerebro en su sistema límbico y paralímbico y que se vinculan a respuestas eufóricas. (Blood & Zatorre, 2001). El cerebro humano está dividido en dos hemisferios, el derecho y el izquierdo, cada uno con funciones específicas y especializadas. Es así como en el hemisferio derecho se encuentra el procesamiento visual y espacial, la creatividad y el arte, las emociones y la expresión no verbal, junto al pensamiento intuitivo. Y en el hemisferio izquierdo está presente el lenguaje y la habilidad verbal, el razonamiento lógico y el análisis, las habilidades motoras secuenciales y el pensamiento analítico. Arias (2007), afirma que el hemisferio derecho es el especializado en el aspecto holístico de la música y el izquierdo en el analítico. Aunque cada uno de ellos tiene funciones especializadas, ambos trabajan juntos e interactúan constantemente a través del cuerpo calloso para coordinar las actividades cognitivas y físicas del cuerpo. Por ejemplo, cuando cantamos intervienen zonas del hemisferio izquierdo (articulación de palabras) y del derecho (entonación y aporte emocional). La música estimula y fortalece el diálogo entre ambos hemisferios ya que permite un equilibrio dinámico entre sus capacidades. La música mejora la capacidad para la integración neurofuncional y neuropsicológica. (Jauset, 2011). Como se sabe, la música tiene el poder de evocar emociones profundas y recuerdos asociados con experiencias pasadas. Esto se debe a que los sonidos, activan el sistema límbico, una región del cerebro involucrada en la regulación emocional y la formación de recuerdos. En personas con demencia, donde la memoria a menudo se ve afectada, la música ayuda a acceder aquellos recuerdos emocionales importantes que de otro modo podrían estar fuera de su alcance. Diversos estudios científicos relacionados con los elementos musicales y el cerebro humano, extraen la conclusión de que la música también puede tener un efecto calmante en personas con demencia, reduciendo la agitación y la ansiedad debido a la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, que están asociados con el placer y la relajación corporal y psíquica (Sarkamo et al, 2008). Cuando escuchamos música se activa el: Sistema límbico que reconoce la melodía, está ligado a la parte emocional. Lóbulo temporal derecho que detecta el ritmo y el tono emocional de la canción. La corteza prefrontal que está relacionada con la recuperación de recuerdos. La musicoterapia aprovecha esta capacidad única de la música para estimular y mantener las funciones cerebrales, proporcionando beneficios terapéuticos significativos promoviendo el bienestar emocional, la interacción social y la conservación de habilidades cognitivas. La integración de la música y los programas de musicoterapia en el cuidado de la demencia representa una estrategia terapéutica valiosa y humanista que responde a las necesidades complejas y multifacéticas de esta población vulnerable. Bibliografía de referencia: Arias, M. (2007). “Música y neurología” en Neurología 22 (1),pp. 39-45. Blood, A., Zatorre, R. (2001) Intensely pleasurable responses to music correlate with activity in brain regions implicated in reward and emotion. Proceedings of the National Academy of Sciences, 98, (20) https://doi.org/10.1073/pnas.191355898 Jauset, J. (2011). Música y neurociencia: la musicoterapia, sus fundamentos, efectos y aplicaciones terapéuticas. Editorial: UOC Lacárcel, J. (2003). “Psicología de la música y emoción musical” en Educatio siglo XXI (20-21), diciembre, pp.213-226. Särkämö, T. (2018). Cognitive, emotional, and neural benefits of musical leisure activities in aging and neurological rehabilitation: A critical review. Annals of Physical and Rehabilitation Medicine, 61, (6), pp 414-418. https://doi.org/10.1016/j.rehab.2017.03.006 También te puede interesar: La importancia de las preferencias musicales de las personas con alzhéimer. Beneficios del Canto Terapéutico: Voces para el recuerdo. 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con alzhéimer Intervención en Musicoterapia. La voz cantada de las personas con alzhéimer en las sesiones de musicoterapia. Funciones de la Canción de Bienvenida en las sesiones de musicoterapia para personas con alzhéimer. Cuáles son los instrumentos musicales más recomendados en la sesión de musicoterapia para las personas con alzhéimer.

lunes, 08 julio 2024 08:34

Instrumentos musicales más recomendados en la sesión de musicoterapia en personas con alzhéimer
10 - 06 - 2024

Instrumentos musicales más recomendados en la sesión de musicoterapia en personas con alzhéimer

Categorías: Divulgación

Vanessa Vannay Allasia (PhD) | Musicoterapeuta en el CRE Alzheimer La musicoterapia es una forma de intervención no farmacológica que ha ganado reconocimiento como una disciplina terapéutica eficaz para abordar los síntomas conductuales y psicológicos asociados con el alzhéimer. La música actúa moldeando la memoria emocional en sujetos músicos y no músicos. (Moltrasio, Justel & Rubinstein, 2017). Los instrumentos musicales, desempeñan un papel significativo en las sesiones de musicoterapia sobre todo en las técnicas activas y de improvisación, ya que pueden estimular la cognición, evocar recuerdos, mejorar el estado de ánimo y promover la interacción social. Cada vez hay más evidencia que apoya que tocar un instrumento musical puede beneficiar el desarrollo cognitivo y la salud. Existen hallazgos que respaldan una mayor consideración de la música como un factor protector modificable contra la demencia y el deterioro cognitivo. (Balbag, Pedersen & Gatz, 2014). Por eso es importante tenerlos como un recurso aliado para ayudar a la consecución de los objetivos musicoterapéuticos, sin olvidar los intereses, las características y las posibilidades de la persona con alzhéimer. Por regla general, los y las musicoterapeutas, contamos con un equipamiento básico que consiste en utilizar instrumentos de pequeña percusión como son: triángulos, claves, campanas, raspadores, cascabeles, sonajas, panderetas, castañuelas, cajas chinas, carrillones, maracas, etc. Son fáciles de accionar, el sonido se produce a través de movimientos simples y no se necesitan conocimientos musicales para marcar el pulso y/o acompañar una canción. Las sesiones en grupo forman parte de la terapia musical activa, siendo más efectivas para mejorar habilidades sociales y socioemocionales de pacientes con demencias. (Choi, Lee, Cheong & Lee, 2009 en Custodio, et al, 2017. P.113) La guitarra como instrumento popular, el piano/teclado, junto al violín y/o la flauta travesera – entre otros – suelen estar en la sesión como instrumentos líderes. A menudo, es el profesional de la musicoterapia que se sirve de ellos para determinadas dinámicas sonoras. La música en vivo parece ser más efectiva que la reproducida por una grabación, debido probablemente a los estrechos lazos de interacción. (Sherrat, Thornton & Hatton, 2004, en Custodio, et al, 2017. p.113), por eso contemplan como un recurso atractivo y necesario. Cuando en los encuentros de musicoterapia se reparten los instrumentos de percusión, el grupo suele recibirlos con agrado, se refuerza la participación y la interacción, hay risas, se intercambian los instrumentos y los comparten, y lo mejor es que esto pasa aún sin haber comenzado la sesión. Los instrumentos musicales son atractivos y deben estar en perfectas condiciones para que suenen correctamente. Es importante que el/la musicoterapeuta observe y compruebe que funcionan bien, que no se desprenda ninguna pieza, se descascare la pintura, o tenga algún defecto. Los instrumentos musicales forman parte de las herramientas de trabajo y deben ser seguros. Cualquier actividad con este material, implica el uso de movimientos coordinados de las manos, los brazos e incluso el cuerpo, ayudando a mantener la conexión con el mundo físico y a reducir la sensación de desconexión o desorientación que a menudo experimentan en la enfermedad de Alzheimer. Existen circuitos neuronales compartidos entre funciones musicales y funciones de la vida cotidiana. Las interacciones de las regiones auditivas y motoras del cerebro son igual de importantes para el aprendizaje de la música y el del lenguaje, por ejemplo. Ambas tareas involucran la asociación de sonidos y la coordinación motora en distintas áreas. (Jurado-Noboa, 2018, p.73) Tocar algunos instrumentos musicales de percusión como la conga, el tambor o los bongos, requieren un movimiento que contribuye a mejorar la fuerza muscular, la flexibilidad y la resistencia cardiovascular. Se ha demostrado que hacer música estimula la actividad física, evoca estados de ánimo y emociones positivas, apoya la interacción y estimula la autodisciplina en pacientes con demencia en diversos estadios. (Ueda, Sukukamo, Sato & Izumi, 2013) (Haj, Fasotti & Allain, 2012) (Peeters, Herbers, Neerincx, 2016) en Custodio, et al, 2017. P.114 Siempre y cuando el/la musicoterapeuta considere que la persona usuaria se beneficie de su uso, este puede ser una forma divertida y entretenida de realizar ejercicio físico ligero. Actividades significativas y gratificantes como cantar y tocar simultáneamente, pueden ayudar a aliviar el dolor y la rigidez en las articulaciones, por ejemplo. El logro de pequeñas metas, como aprender una nueva canción, acompañar una melodía que le resulte familiar o tocar de determinada manera, puede proporcionar una sensación de satisfacción personal que mejora la autoestima. En la experiencia práctica dentro del Centro de Referencia Estatal de Alzheimer de Salamanca, no es frecuente el uso de instrumentos musicales de viento (armónica, flauta, flautín, flauta de émbolo, kazoo). Estos implican controlar los músculos faciales y de la boca para producir sonidos, desarrollar la fuerza y la resistencia para sostener el instrumento y manipularlo. No todas las personas usuarias pueden tocarlos. Aunque son sencillos y se contemplan dentro de una sesión de musicoterapia, es importante tener en cuenta la limpieza y desinfección por razones de higiene. La pasada pandemia ha dejado una impronta que implica un mayor cuidado. En el caso de que se utilicen, se recomienda el uso exclusivo (uno por persona), con supervisión para que no se comparta y que se asegure su limpieza correspondiente. Por último, hay que destacar que la presencia de un/a musicoterapeuta profesional es crucial para evaluar las necesidades individuales de las personas usuarias con demencia, tanto para adaptar los instrumentos musicales, como para adecuar la intervención musicoterapéutica y musical de manera segura y efectiva. Bibliografía de referencia: Balbag, M. A., Pedersen, N. L., & Gatz, M. (2014). Playing a Musical Instrument as a Protective Factor against Dementia and Cognitive Impairment: A Population-Based Twin Study. International journal of Alzheimer's disease, 2014, 836748. https://doi.org/10.1155/2014/836748 Custodio, N., Montesinos, R. & Valeriano-Lorenzo, E. (2017). Terapia musical en el manejo de síntomas cognitivos, psicológicos y conductuales de demencia: Una revisión narrativa. Revista de Neuro-Psiquiatría, 80(2), 111-124. https://dx.doi.org/10.20453/rnp.v80i2.3092 Jurado-Noboa, C. (2018). La Musicoterapia Neurológica como modelo de Neurorrehabilitación. Revista Ecuatoriana de Neurología. 27(1) pp. 72-79 Kantor, J., Kružíková, L. (2016) Qualitative Content Analysis of “Hello Songs” Composed for Children by Music Therapists in the Czech Republic and USA. Social Welfare: Interdisciplinary approach 2. 124. 10.21277/sw.v2i6.272. Motrasio, J., Justel, N., Rubinstein, W. (2017). Musical processing and emotional memory modulation in Alzheimer's disease. Anuario de Investigaciones, XXIV, pp. 267-281. También te puede interesar: La importancia de las preferencias musicales de las personas con alzhéimer. Beneficios del Canto Terapéutico: Voces para el recuerdo. 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con alzhéimer. Intervención en Musicoterapia. Principales aspectos a estimular en una persona con alzhéimer. La voz cantada de las personas con alzhéimer en las sesiones de musicoterapia. Funciones de la Canción de Bienvenida en las sesiones de musicoterapia para personas con alzhéimer.

lunes, 10 junio 2024 08:00

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