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lunes, 21 noviembre 2022 10:49

La tecnología digital, ¿aliada o enemiga en el envejecimiento?
04 - 06 - 2025

La tecnología digital, ¿aliada o enemiga en el envejecimiento?

Categorías: Divulgación

David Andrés Ochoa | Neuropsicólogo El uso de las nuevas tecnologías desde sus inicios ha despertado un sinnúmero de debates, uno de ellos de importante interés para nuestro centro es si ¿Existe una correlación entre el uso de la tecnología digital y un mayor riesgo de demencia? La hipótesis de la “demencia digital” predice que una vida de exposición a la tecnología empeora las capacidades cognitivas, esto asociado a que esa exposición continuada degenera en una “podredumbre cerebral”, una máxima que se repite tanto en redes sociales como en otros espacios y que pareciera innegable. Sin embargo un nuevo estudio publicado en Nature Human Behavior realizado por neurocientíficos de la Universidad de Baylor y el departamento de Neurología de la Universidad de Texas revelan lo contrario: las tecnologías digitales en realidad están asociadas con un menor deterioro cognitivo. Esto se logró tras el meta-análisis de 136 artículos que abarcaron 411.430 adultos y estudios transversales como longitudinales con una media de 6 años de datos de seguimiento. Los resultados fueron novedosos ya que el uso de tecnologías digitales se asoció con un menor riesgo de deterioro cognitivo además de una reducción de las tasas de declive cognitivo dependientes del tiempo. Los efectos siguieron siendo significativos al tener en cuenta los indicadores demográficos, socioeconómicos, de salud y de reserva cognitiva. Los investigadores afirmaron que estos hallazgos son sorprendentes, ya que el uso de la tecnología suele asociarse con el sedentarismo, tanto físico como mental. Sin embargo, para la generación actual de adultos mayores, que conocieron los primeros avances tecnológicos (computadoras, internet y teléfonos inteligentes) después de su infancia, usar la tecnología supone un desafío cognitivo debido a su constante evolución. Tareas como comprender nuevas actualizaciones de software, solucionar problemas de pérdida de Internet o filtrar anuncios en sitios web que a día de hoy consideramos “habituales” podrían ser parte de ese ejercicio mental. Es importante aclarar que estas investigaciones aún son incipientes en este tema. Las generaciones pioneras que han interactuado con la tecnología están llegando a rangos etarios más avanzados, lo que permite al fin poder analizar esta correlación en su totalidad. Reacciones como la del Dr. Davide Bruno profesor de Psicología de la Universidad John Moores o la Dra. Leah Mursaleen, jefa de investigación clínica en Alzheimer's Research UK en relación al control de variables, invitan a pensar en otras correlaciones como las genéticas además de considerar mediciones de los cambios físicos que ocurren en el cerebro o la edad a la que las personas se expusieron por primera vez a la tecnología digital. Todo esto nos lleva abrir el abanico y considerar nuevas líneas de actuación como ¿Qué actividades digitales son mejores para nuestro cerebro?, volver a reconsiderar al uso de la tecnología como aliada del envejecimiento cognitivo saludable y poder implementarla de manera adecuada en nuestro día a día. Bibliografía: Benge, JF, Scullin, MK. Un metaanálisis del uso de la tecnología y el envejecimiento cognitivo. Nat Hum Behav (2025). https://doi.org/10.1038/s41562-025-02159-9 Science media centre. (2025, 14 de Abril) Expert reaction to meta-analysis on digital technology use and cognitive aging. https://www.sciencemediacentre.org/expert-reaction-to-meta-analysis-on-digital-technology-use-and-cognitive-aging/

miércoles, 04 junio 2025 10:07

Indica el número que falta
03 - 06 - 2025

Indica el número que falta

Fichas con ejercicios de estimulación cognitiva cuyo objetivo es mantener de forma óptima las funciones cognitivas, dentro del proceso de deterioro, prevenir los problemas de conducta y servir de base para la instauración de programas de apoyo psicoeducativos. FUNCIONES EJECUTIVAS

martes, 03 junio 2025 11:15

Explorando el rol del musicoterapeuta profesional en las intervenciones no farmacológicas de la demencia
02 - 06 - 2025

Explorando el rol del musicoterapeuta profesional en las intervenciones no farmacológicas de la demencia

Categorías: Divulgación

Vanessa Vannay Allasia (Phd) | Musicoterapeuta en el CREA En el núcleo de las terapias no farmacológicas, se encuentra la musicoterapia que utiliza el sonido, la música y el movimiento para lograr objetivos no musicales. El/la musicoterapeuta profesional debe tener formación académica, habilidades especializadas y un enfoque terapéutico integral para mejorar la calidad de vida de las personas. El rol profesional de un/a musicoterapeuta no es simplemente alguien que ama la música y toca la guitarra; es un/a especialista con formación académica específica que en España es un máster de 60 créditos ECTS y en otros países es una formación de grado. La misma incluye estudios de música, psicología, neurociencia y métodos y técnicas específicas de musicoterapia, junto a las prácticas y el proceso de self-experience. Completar los estudios teóricos y prácticas aseguran que sus intervenciones se basen en un conocimiento profundo, ético y científico. Las bases del ejercicio profesional están reunidas en la EMTC (European Music Therapy Conferederation) incluida España. Estas organizaciones trabajan para establecer estándares comunes de formación y ética profesional, asegurando que la musicoterapia se imparta con la máxima calidad para consolidar esta disciplina. Un musicoterapeuta puede desempeñarse en una gran variedad de ámbitos. Entre los principales se encuentran los hospitales psiquiátricos, centros de rehabilitación y clínicas de salud mental, colabora con equipos médicos para apoyar la recuperación física de los pacientes, en cuidados paliativos, en entornos sociales y comunitarios (refugiados, violencias machistas, personas sin hogar, etc.), en educación y diversidad funcional, en geriatría, entre otros. En este último ámbito, y sobre todo para personas con demencia uno de los primeros pasos en el tratamiento a través de la musicoterapia es la realización de una valoración inicial exhaustiva. El/la musicoterapeuta evalúa las capacidades cognitivas, emocionales y físicas de la persona usuaria. Esta valoración incluye la observación directa y la recopilación de información de familiares y otros profesionales de la salud. Se consideran aspectos como la historia musical, sus preferencias y sus respuestas a diferentes estímulos musicales. Basándose en la valoración inicial, el/la musicoterapeuta diseña objetivos terapéuticos personalizados. Estos objetivos pueden incluir la mejora de la memoria, la reducción de la ansiedad, la promoción de la comunicación y el fomento de la interacción social. Los mismos están alineados con las necesidades y capacidades individuales de cada persona, garantizando que la terapia sea tanto relevante como efectiva. La musicoterapia para la demencia implica una variedad de técnicas y métodos específicos. Todos los y las profesionales deben tener conocimientos suficientes de los procesos de envejecimiento normal y patológico, manejar conceptos y características de las demencias y toda aquella información que sea relevante para diseñar y adaptar procesos musicoterapéuticos. Algunas de las dinámicas comunes más utilizadas son la improvisación musical, la escucha activa, el songwriting y el canto que ayuda a evocar recuerdos y emociones positivas. Este tipo de actividades son una forma de comunicación, fomenta la creatividad y la expresión de sentimientos y emociones. La evaluación es una parte integral del proceso de musicoterapia. El/la musicoterapeuta monitorea y analiza continuamente el progreso de la persona, evaluando cómo responde a las diferentes intervenciones y ajustando el programa según sea necesario. Esto puede incluir la observación directa, el registro de cambios en el comportamiento y el estado emocional del paciente, así como la retroalimentación de familiares y otros cuidadores. La evaluación constante permite al musicoterapeuta adaptar su enfoque para ofrecer mejores intervenciones y maximizar los beneficios terapéuticos. También te puede interesar: La importancia de las preferencias musicales de las personas con alzhéimer. Beneficios del Canto Terapéutico: Voces para el recuerdo. 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con alzhéimer La voz cantada de las personas con alzhéimer en las sesiones de musicoterapia. Cómo utilizar la playlist con personas con demencia. Cómo crear una playlist para utilizarla con personas con demencia.

lunes, 02 junio 2025 08:02

Ahora tocad música de baile
30 - 05 - 2025

Ahora tocad música de baile

Categorías: Lecturas

El Servicio de Documentación del CRE de Alzheimer del Imserso recomienda cada semana un libro relacionado con la enfermedad de Alzheimer u otras demencias. Barba, A. (2004). Anagrama. Estudio, novelado pero que transmite un importante aprendizaje psicológico, sobre la irreversibilidad de la enfermedad de Alzheimer y la urgencia por tomar decisiones en la persona antes de que esta comience a desaparecer. A través de las voces alternas de los protagonistas, veremos la desdicha en la que se convierte la vida de cada uno de ellos a raíz de la enfermedad de Inés Fonseca. Podéis encontrar este título en la Biblioteca-Centro de Documentación del CRE de Alzheimer

viernes, 30 mayo 2025 09:06

Factores de riesgo para la demencia
29 - 05 - 2025

Factores de riesgo para la demencia

Categorías: Datos de interés

Datos de interés para profesionales, personas cuidadoras y familiares de personas con demencia. INFOGRAFÍA

jueves, 29 mayo 2025 07:50

La soledad y la demencia: una incógnita por descifrar
28 - 05 - 2025

La soledad y la demencia: una incógnita por descifrar

Categorías: Divulgación

Andrea Catalán Lanzarote | Psicogerontóloga La existencia de una asociación entre la soledad y la demencia es clara: la presencia del sentimiento de soledad se suele producir simultáneamente con la presencia de demencia. En un estudio longitudinal realizado por Rafnsson y colaboradores (2020), los resultaron mostraron cómo el grupo de personas mayores con sentimientos de soledad presentaron mayores probabilidades de desarrollar demencia en comparación con quienes no se sentían solos. Pero, ¿qué vino antes: el huevo o la gallina?, ¿el sentimiento de soledad aumenta al iniciarse la demencia o la demencia se desata debido a la soledad? La literatura científica acerca del tema no termina de descifrar la relación exacta entre estas variables. Algunas teorías de corte fisiológico hipotetizan que la soledad actúa como factor de riesgo para la demencia. Según esta teoría, los individuos con sentimientos de soledad quedan expuestos a respuestas de estrés que causan inflamaciones crónicas (como una alta presión sistólica en sangre), las cuales son factores de riesgo para la demencia. Otras teorías de corte social hipotetizan cómo una menor interacción social hace que la persona no se beneficie de la estimulación cognitiva que sucede al participar en actividades sociales. Esto podría generar una pérdida de reserva cognitiva, cuyo detrimento se asocia al deterioro cognitivo. Aunque la relación exacta entre demencia y soledad aún no queda clara, ambas variables están claramente asociadas a través de factores de riesgo que presentan en común. Por ejemplo, a nivel ambiental, vivir en áreas socialmente desfavorecidas o en barrios con una baja participación comunitaria puede provocar un mayor sentimiento de soledad. En esta línea, a nivel económico, se ha encontrado una mayor prevalencia de la demencia en personas que pertenecen a una clase económica baja; al mismo tiempo, pertenecer a esta clase económica dificulta el acceso a actividades que permitirían socializar al individuo y reducir así sus sentimientos de soledad. En cuanto al estilo de vida, conductas como fumar o una baja actividad física se producen en mayor medida en personas que experimentan soledad; siendo estos factores relacionados con un mayor riesgo de desarrollar demencia. De forma similar, la soledad correlaciona con otras condiciones de salud, como la hipertensión, obesidad y diabetes, que son factores de riesgo de la demencia. A fin de cuentas, independientemente de qué vino antes, estos puntos en común con invitan a reflexionar acerca de la soledad no deseada que experimenta la sociedad, especialmente la población mayor, y sobre las repercusiones que pueda llegar a tener sobre la salud de la sociedad. Referencias: Echegut, M., Shoham, N. y Mukadam, N. (2025). Loneliness as a risk factor for dementia and its mediators: A longitudinal cohort analysis of UK Biobank data. The European Journal of Psychiatry, 39, 2. https://doi.org/10.1016/j.ejpsy.2024.100284 Karska, J., Pszczolowska, M., Gladka, A. y Leszek, J. (2024). Correlations between Dementia and Loneliness. International Journal of Molecular Sciences, 25, 271. https://www.mdpi.com/1422-0067/25/1/271 Rafnsson, S. B., Orrell, M., d’Orsi, E., Hogervorst, E. y Steptoe, A. (2020). Loneliness, Social Integration, and Incident Dementia Over 6 Years: Prospective Findings From the English Longitudinal Study of Ageing. The Gertongological Society of America, 75, 1, 114-124. 10.1093/geronb/gbx087

miércoles, 28 mayo 2025 08:47

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jueves, 17 noviembre 2022 18:15

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