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Cómo utilizar la playlist con personas con demencia
16 - 10 - 2024

Cómo utilizar la playlist con personas con demencia

Categorías: Divulgación

Vanessa Vannay Allasia (PhD)| Musicoterapeuta en el CREA Este artículo está enlazado con Cómo crear una playlist para utilizarla con una persona con demencia. Si todavía no lo has leído te invito a hacer clic en el enlace. El mismo hace referencia a cómo organizar y buscar canciones significativas para fomentar la conexión con su entorno más cercano y disponer de ella como una aliada para el acompañamiento de actividades de la vida diaria en donde la persona con demencia sienta miedo y confusión para reducir la agitación y la ansiedad (Vannay, 2024). En este contexto, se ha demostrado que el uso de los elementos sonoros en la demencia se puede observar en un rango de aplicaciones muy amplio y heterogéneo. Esto refleja las numerosas posibilidades de intervención con música en el tratamiento de personas con demencia. (Raglio, et al., 2014). Entendiendo el impacto de la música en la demencia, esta tiene la capacidad de activar múltiples áreas del cerebro, incluidas aquellas relacionadas con la memoria, las emociones y el movimiento. “El cerebro convierte la información sensorial en formas de onda que se almacenan en todo el sistema nervioso central” (Crowe, 2004; en Rio, 2009) Debido a ello, una vez que se haya creado la playlist, es importante integrarla de manera efectiva en la rutina diaria de la persona con demencia. Por eso hay que tener en cuenta de que no se utilice indiscriminadamente. Los/as cuidadores/as y seres queridos deben tener en cuenta el valor del silencio, así como el del sonido. La música debe adaptarse a los intereses y preferencias de las personas con demencia para minimizar la angustia y estar en consonancia con los principios de la atención personalizada. (Bowell & Bamford, 2018). Aquí se exponen algunas sugerencias: Crear un ambiente seguro y tranquilo: para ello reproduce la playlist en un ambiente cómodo y libre de distracciones. Se recomienda el uso de dispositivos electrónicos con buena calidad de sonido que se escuche claramente. También se deberá ajustar el volumen a un nivel que sea cómodo. Para crear experiencias más completas puedes utilizar altavoces. Evita auriculares, la idea es que hagan música juntos. Puedes buscar las canciones en formato electrónico. De esa manera, en el propio ordenador (mediante aplicaciones y plataformas como YouTube o Spotify) te ayudarán recomendándote música similar (Vannay, 2023). Escuchar música y cantar juntos: Compartir el momento de escuchar música puede fortalecer los lazos emocionales. Si es posible, escucha la música junto con la persona. Esto no solo proporciona compañía, sino que también puede abrir oportunidades para la conversación y la interacción. La estructura y previsibilidad de las canciones familiares pueden disminuir conductas angustiantes y aliviar. (Clair, 2008). Usar la música en momentos específicos del día y con un objetivo concreto: La música puede ser especialmente útil en ciertos momentos del día, como: al despertar, durante las comidas, antes de dormir, en el aseo personal, etc., esta práctica, puede ayudar a establecer una sensación de normalidad y previsibilidad en su día a día. Los cuidadores notaron que, durante los episodios musicales, el estado de ánimo de los residentes mejoraba, sonreían más y cooperaban más, lo que hacía que la tarea del baño fuera más placentera para los cuidadores. (Vink, 2008). Observar y ajustar la música según la reacción de la persona: Es fundamental observar la conducta, sus gestos, la postura corporal, ¿parece más relajada? ¿Sonríe o intenta cantar? etc., este tipo de señales ofrece información importante a la hora de reproducir la música u omitirla. La música puede promover una variedad de resultados enormemente beneficiosos para las personas con demencia. Además, cuando se usa de manera apropiada y significativa, el uso de la música no tiene impactos negativos conocidos. (Bowell & Bamford, 2018). Involucrar a la persona con demencia: Si es posible, permite que participe en la selección de la música. Puedes hacerlo preguntándole si le gusta una canción específica o si quiere escuchar algo diferente. Incluso si el paciente tiene dificultades para expresarse verbalmente, sus reacciones pueden guiarte. Al seleccionar cuidadosamente la música y al usarla de manera estratégica en la rutina diaria, los cuidadores/as pueden ayudar a aliviar los síntomas de la enfermedad y ofrecer momentos de alegría y conexión emocional. La música no solo es una conexión con el pasado, sino también una herramienta que puede hacer más llevadero el presente. Bibliografía: Bowell, S., Bamford, S. (2018). What would life be – without a song or a dance, what are we?. Reporte en: https://ilcuk.org.uk/what-would-life-be-without-a-song-or-dance-what-are-we/ Clair, A. (2008). The importance of singing with older patients. Music Therapy in Dementia Care. Aldridge, D. Chapter 4. London: Jessica Kinglsley Publishers. Raglio, A., Filippi, S., Bellandi, D., & Stramba-Badiale, M. (2014). Global music approach to persons with dementia: evidence and practice. Clinical interventions in aging, 9, 1669–1676. https://doi.org/10.2147/CIA.S71388 Rio, R. (2009). Connecting through music with people with dementia. A guide for caregivers. London: Jessica Kingsley Publishers. Vannay, V. (2023). 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con Alzheimer. Blog del CRE de Alzheimer de Salamanca. IMSERSO. Vannay, V. (2024). Cómo crear una playlist para utilizarla con personas con demencia. Blog del CRE de Alzheimer de Salamanca. IMSERSO. Vink, A. (2008). The problem of agitation in elderly people and the potential Benefit of music therapy. Music Therapy in Dementia Care. Aldridge, D. Chapter 5. London: Jessica Kinglsley Publishers. También te puede interesar: La importancia de las preferencias musicales de las personas con alzhéimer. Beneficios del Canto Terapéutico: Voces para el recuerdo. 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con alzhéimer

mércores, 16 outubro 2024 08:37

Evaluación de la tasa de egreso hospitalario de personas que viven con demencia en Chile, previo y durante la pandemia de COVID-19
14 - 10 - 2024

Evaluación de la tasa de egreso hospitalario de personas que viven con demencia en Chile, previo y durante la pandemia de COVID-19

Categorías: Divulgación

Itaf Bitar Cedeño 1, Kevin Estrada Cortés 1, Ignacio Ceballos Tapia1 , Augusto Diaz Foronda 1, Hilda Espinoza Amador 2 | 1Escuela de Medicina. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad del Alba. Santiago. Chile. 2Escuela de Química y Farmacia, Facultad de Farmacia, Universidad de Valparaíso. Valparaíso. Chile Las demencias representan un desafío creciente para la salud pública a nivel mundial. En 2019, 55,2 millones de personas sufrían demencia, con una proyección de 139 millones para 2050. En Chile, un 1,06% de la población presenta esta condición, siendo más frecuente en personas mayores de 60 años. La hospitalización de estos pacientes enfrenta variados desafíos, entre ellos la aparición de infecciones y complicaciones médicas derivadas de la presencia de comorbilidades. La pandemia de COVID-19 limitó el acceso a los servicios de salud y generó cambios significativos en la vida cotidiana que pudieron afectar de forma importante la salud física y mental de la población que padece demencia. Recientemente analizamos las variaciones de la tasa de egreso hospitalario de personas que padecen demencia según sexo y rango etario en Chile previo y durante la pandemia de COVID-19 (Bitar et al, 2024). Observamos una reducción del egreso hospitalario en el periodo de pandemia de COVID-19 respecto al periodo prepandémico. Esto puede atribuirse, por una parte, a la sobrecarga de los sistemas sanitarios debido a la gestión de la crisis sanitaria, pero también a un incremento en la duración de las estancias hospitalarias de pacientes adultos mayores con demencia y que padecieron COVID-19. Sumado a lo anterior, la reducción del egreso hospitalario fue significativa en los pacientes de 80 años o más, lo que es consistente con una mayor frecuencia de aparición de demencias sobre los 60 años y una creciente necesidad de atención hospitalaria y estadías prolongadas producto de complicaciones de enfermedades crónicas y otras producidas por su deterioro funcional. Es importante destacar una reducción del egreso hospitalario en el sexo femenino en comparación al sexo masculino, siendo particularmente relevante la diferencia entre los periodos previo y durante la pandemia en mujeres de 80 años y más. Las mujeres postmenopáusicas presentan una mayor susceptibilidad biológica asociada a la aparición de demencias, lo que se suma a problemas de salud psicosociales derivados de su rol de cuidadoras principales en el entorno familiar. Esto último pudo exacerbarse durante la pandemia producto de la sobrecarga de cuidados impuesta por el confinamiento familiar, acelerando así su deterioro cognitivo y físico y limitando su capacidad de recuperación y de egreso hospitalario exitoso. Finalmente, el avanzar en políticas de salud pública centradas en personas adultas mayores que padecen demencia o que están en riesgo de padecerla nos impone nuevos desafíos en los años venideros. Al considerar el impacto de la pandemia de COVID-19 en la población femenina que padece demencia o que está en riesgo de padecerla, permitirá el desarrollo de campañas de educación de la salud mental, de programas de promoción de estilos de vida saludable y del fortalecimiento de los equipos sanitarios a fin de generar una atención integral en este grupo vulnerable de la población. Leer el artículo completo.

mércores, 30 abril 2025 08:00

Cómo crear una playlist para utilizarla con personas con demencia
09 - 10 - 2024

Cómo crear una playlist para utilizarla con personas con demencia

Categorías: Divulgación

Vanessa Vannay Allasia (PhD) | Musicoterapeuta en el CREA La música nos transporta a momentos y lugares del pasado, evoca emociones profundas y, lo más importante, ofrece consuelo y motivación. Para las personas que viven con demencia, la música puede ser una opción perfecta para entrenar capacidades y trabajar las emociones. Crear una playlist [listado de canciones] específicamente diseñada para alguien con demencia puede fomentar la conexión con su entorno más cercano. Pero antes de sumergirnos en cómo crear una playlist, es esencial entender por qué la música es tan beneficiosa para las personas con demencia. La investigación ha demostrado que la música puede activar múltiples áreas del cerebro, incluyendo aquellas asociadas con la memoria, el lenguaje y las emociones (Moltrasio, Justel & Rubinstein, 2017). Incluso en las etapas avanzadas de la demencia, cuando la comunicación verbal puede ser limitada, la música puede servir como un medio de comunicación y expresión (Raglio, et al., 2014). Pasos para crear la playlist o listado de canciones: Conocer las preferencias musicales: El primer paso es conocer los gustos musicales de la persona. Habla con familiares y amigos para recopilar información sobre las canciones y géneros que la persona disfrutaba antes de la aparición de la demencia. ¿Le gustaba la música clásica, el jazz, el rock and roll o las baladas de su juventud? Si no tienes demasiada información puedes guiarte por aquellas canciones populares que estaban de moda durante su adolescencia y juventud. En general este tipo de melodías suelen tener un mejor impacto. (Custodio, et al, 2017). Seleccionar canciones significativas: Selecciona canciones que tengan un significado especial para la persona. Estas pueden incluir canciones que se escuchaban en eventos importantes de su vida, como su boda, cumpleaños, vacaciones familiares, o simplemente aquellas que solían escuchar con frecuencia. La familiaridad de estas melodías evoca recuerdos y sentimientos positivos. La mayoría de estudios relacionados con la música y la demencia, demuestran que utilizar la música individualizada y específica para la persona, colabora con la finalidad de despertar memorias en las terapias de reminiscencias. (Ashida, 2000 en Custodio, et al, 2017). Incluir canciones con diferentes ritmos/géneros: Es importante incluir canciones con diferentes ritmos para poder utilizarlas en diferentes momentos. En la playlist puede haber ritmos tranquilos y melodías suaves que ayuden a reducir la ansiedad y promover la calma. Canciones de cuna, piezas instrumentales suaves y baladas pueden ser especialmente útiles para momentos de relajación o antes de dormir. O bien puede haber canciones con ritmos para bailar, mover el cuerpo, motivar a la acción o cambiar de humor. Evitar canciones y/o sonidos que puedan provocar estrés: Evita canciones con letras negativas, ritmos acelerados con demasiada instrumentación o que puedan asociarse con recuerdos negativos. La misma música que nos causa placer y satisfacción en un momento dado, también puede causar efectos negativos en un momento posterior dependiendo del contexto en el que se experimentó. (Gattino, Rodrigues & Araujo, 2014; en Gattino, 2015). Personalizar la duración de la playlist: La duración de la playlist también es importante. Dependerá de la persona, de cómo esté en ese día y del momento en que se ejecute el listado. Se recomienda supervisión mientras dure la dinámica y la observación de la respuesta de la persona. Se puede preguntar si le gusta o si necesita silencio. En estas circunstancias lo mejor es probar de 5 a 10 minutos y valorar si continuar o finalizar. Herramientas y recursos para crear la playlist: Uno de los recursos más actuales son las plataformas como Spotify, Apple Music y YouTube. Las mismas, son excelentes herramientas para crear y compartir playlists. Estas plataformas permiten buscar canciones específicas y seguir a otras listas de usuarios online. También se puede recurrir a los discos de vinilo, casetes, CDs o cualquier otro dispositivo que se tenga en casa para reproducir y que funcione en perfectas condiciones. Se desaconseja el uso de cascos (auriculares) y hay que prestar atención a la intensidad (volumen) con la que suene dicho reproductor. La idea principal es que se pueda utilizar la playlist no solo para pasar un momento agradable, sino también que acompañe en aquellas tareas diarias como la comida, el baño, la vestimenta y el aseo personal. Es aquí donde la música se convierte en una gran aliada para crear espacios con calma y seguridad. Existen circuitos neuronales compartidos entre funciones musicales y funciones de la vida cotidiana. Las interacciones de las regiones auditivas y motoras del cerebro son igual de importantes para el aprendizaje de la música y el del lenguaje, por ejemplo. Ambas tareas involucran la asociación de sonidos y la coordinación motora en distintas áreas (Jurado-Noboa, 2018, p.73). La mayoría de los estudios indican una clara disminución de las conductas agitadas o relacionadas mediante la intervención musical (Vink, 2008). Al seleccionar cuidadosamente las canciones y utilizarlas de manera regular, se puede ayudar a mejorar la calidad de vida, evocando recuerdos felices y proporcionando consuelo en los momentos difíciles. Bibliografía: Custodio, N., Montesinos, R. & Valeriano-Lorenzo, E. (2017). Terapia musical en el manejo de síntomas cognitivos, psicológicos y conductuales de demencia: Una revisión narrativa. Revista de Neuro-Psiquiatría, 80(2), 111-124. https://dx.doi.org/10.20453/rnp.v80i2.3092 Gattino, G. (2015) Algumas considerações sobre os efeitos negativos da música. Revista Música Hodie, Goiânia, V.15 - n.2, p. 62-72. https://www.amplificar.mus.br/data/referencias/ver/Algumas-consideracoes-sobre-os-efeitos-negativos-da-musica Jurado-Noboa, C. (2018). La Musicoterapia Neurológica como modelo de Neurorrehabilitación. Revista Ecuatoriana de Neurología. 27(1) pp. 72-79 Motrasio, J., Justel, N., Rubinstein, W. (2017). Musical processing and emotional memory modulation in Alzheimer's disease. Anuario de Investigaciones, XXIV, pp. 267-281. Raglio, A., Filippi, S., Bellandi, D., & Stramba-Badiale, M. (2014). Global music approach to persons with dementia: evidence and practice. Clinical interventions in aging, 9, 1669–1676. https://doi.org/10.2147/CIA.S71388 Vink, A. (2008). The problem of agitation in elderly people and the potential Benefit of music therapy. Music Therapy in Dementia Care. Aldridge, D. Chapter 5. London: Jessica Kinglsley Publishers. También te puede interesar: La importancia de las preferencias musicales de las personas con Alzheimer. Beneficios del Canto Terapéutico: Voces para el recuerdo. 3 actividades musicales para hacer en casa con tu familiar con Alzheimer

mércores, 09 outubro 2024 11:03

Los trastornos conductuales en personas con alzhéimer
07 - 10 - 2024

Los trastornos conductuales en personas con alzhéimer

Categorías: Divulgación

Área de referencia | CREA Los trastornos conductuales en personas con alzhéimer son manifestaciones frecuentes que afectan tanto al paciente como a su entorno. Estos cambios en el comportamiento se desarrollan a medida que la enfermedad progresa, afectando no solo la memoria y las capacidades cognitivas, sino también las emociones y la conducta. Se presentan en etapas intermedias y avanzadas de la enfermedad y suelen estar relacionados con el deterioro neurológico subyacente. Principales trastornos conductuales en el alzhéimer: Agitación y agresividad: Las personas con alzhéimer pueden volverse inquietas, hostiles o incluso agresivas, especialmente cuando se sienten confundidas o sobrecargadas por estímulos externos. La incapacidad para procesar correctamente la información puede provocar frustración, lo que se manifiesta en estos episodios de agitación. Deambulación errante: Muchas personas tienden a caminar sin rumbo, lo que puede generar situaciones de peligro, como salirse de casa sin orientación. Esto suele estar vinculado con la pérdida del sentido de la ubicación y la confusión. Apatía y retraimiento social: La pérdida de interés por actividades que antes eran placenteras o la falta de interacción social es un comportamiento frecuente. Los pacientes pueden evitar actividades, incluso básicas como comer o interactuar con familiares. Ansiedad y paranoia: Los sentimientos de miedo o sospecha sin base real son comunes. Algunas personas pueden creer que los demás están tratando de hacerles daño o robarles, lo que genera una gran tensión en la convivencia familiar. Alucinaciones y delirios: En etapas avanzadas, las personas con alzhéimer pueden experimentar alucinaciones visuales o auditivas, además de delirios, creyendo que situaciones irreales están ocurriendo, como pensar que hay intrusos en casa o que alguien cercano ha fallecido cuando no es cierto. Alteraciones del sueño: Los trastornos del sueño, como el insomnio o la inversión del ciclo del sueño, también son comunes. Muchos pacientes se vuelven más activos durante la noche, lo que puede ser agotador para los cuidadores. Causas de los trastornos conductuales: Estos comportamientos son consecuencia directa del daño progresivo en el cerebro, particularmente en áreas que controlan el juicio, las emociones y la toma de decisiones. Factores externos, como un ambiente desconocido o sobreestimulación, también pueden exacerbar estos problemas. Estrategias para manejar los trastornos conductuales: Modificaciones en el entorno: Crear un ambiente calmado y predecible puede ayudar a reducir la agitación y el estrés. Intervenciones no farmacológicas: Actividades terapéuticas, como la musicoterapia o la terapia ocupacional, son muy útiles para aliviar la ansiedad y promover el bienestar emocional. Medicación: En algunos casos, puede ser necesario el uso de fármacos para controlar los síntomas más graves, como la agresividad o las alucinaciones, aunque siempre se deben considerar los efectos secundarios. El cuidado de una persona con alzhéimer es un desafío emocional y físico, y la comprensión de estos trastornos conductuales permite un enfoque más empático y efectivo para mejorar su calidad de vida.

luns, 07 outubro 2024 08:00

Otras demencias: tipos, síntomas y diferencias
28 - 09 - 2024

Otras demencias: tipos, síntomas y diferencias

Categorías: Divulgación

Área de referencia | CREA Cuando hablamos de demencia, el alzhéimer es probablemente la primera enfermedad que viene a la mente. Sin embargo, existen otras formas de demencia que, aunque menos conocidas, también afectan gravemente la memoria, el pensamiento y la capacidad de realizar actividades cotidianas. Este artículo se enfoca en las demencias que no son alzhéimer, sus características, diferencias y cómo pueden impactar la vida de quienes las padecen. ¿Qué es la demencia? La demencia es un término general que engloba una serie de síntomas relacionados con la disminución de las funciones cognitivas, como la memoria, el razonamiento, el lenguaje y la capacidad de planificar. Aunque el alzhéimer es la forma más común de demencia, hay varios tipos menos frecuentes pero igualmente devastadores. Estas otras formas de demencia también afectan el cerebro de manera distinta y, en muchos casos, tienen síntomas únicos. Principales tipos de demencias no-alzhéimer: Demencia vascular: La demencia vascular es la segunda forma más común de demencia, y se produce como resultado de una disminución en el flujo sanguíneo al cerebro. Esto puede ocurrir después de un accidente cerebrovascular (ACV), pero también puede desarrollarse gradualmente debido a problemas crónicos en la circulación sanguínea. Síntomas: Dificultad para concentrarse y resolver problemas. Ralentización del pensamiento. Cambios bruscos en el estado emocional. Problemas de memoria, aunque menos marcados que en el alzhéimer. A diferencia del alzhéimer, donde la pérdida de memoria es el síntoma principal, la demencia vascular tiende a afectar primero las habilidades de planificación y toma de decisiones. Los síntomas también pueden empeorar de forma escalonada, en lugar de progresar de manera continua. Demencia con cuerpos de Lewy: La demencia con cuerpos de Lewy se caracteriza por la acumulación de proteínas anormales (llamadas cuerpos de Lewy) en las neuronas, lo que interfiere con la función cerebral. Esta enfermedad comparte características tanto del alzhéimer como del párkinson. Síntomas: Alucinaciones visuales vívidas. Movimientos lentos o rigidez, similares a los del párkinson. Trastornos del sueño, como actuar físicamente los sueños. Fluctuaciones en el estado de alerta y la atención. La aparición de alucinaciones y la presencia de síntomas motores son lo que más diferencia a esta demencia del alzhéimer. Además, las personas con demencia con cuerpos de Lewy pueden experimentar episodios de confusión extrema y desorientación. Demencia frontotemporal (DFT): La demencia frontotemporal afecta principalmente los lóbulos frontal y temporal del cerebro, las áreas asociadas con la personalidad, el comportamiento y el lenguaje. A menudo, esta forma de demencia aparece en personas más jóvenes (menores de 65 años), lo que la distingue de otros tipos. Síntomas: Cambios de personalidad y comportamiento, como apatía, impulsividad o conductas inapropiadas. Dificultad para encontrar palabras o formar frases coherentes (afasia). Pérdida de empatía o cambios en las relaciones interpersonales. Comportamientos repetitivos o compulsivos. En la DFT, el deterioro de la memoria no suele ser el síntoma inicial, como sucede en el alzhéimer. Los primeros signos suelen estar relacionados con cambios en el comportamiento o problemas de comunicación, lo que a veces lleva a un diagnóstico erróneo como depresión o trastorno psiquiátrico. Demencia mixta: La demencia mixta se produce cuando una persona presenta más de un tipo de demencia simultáneamente, con mayor frecuencia una combinación de alzhéimer y demencia vascular. Esta forma es más común en personas mayores. Síntomas: Los síntomas pueden variar, dependiendo de qué tipo de demencia predomine. Generalmente, hay una combinación de problemas de memoria típicos del alzhéimer y dificultades de planificación y juicio, como en la demencia vascular. Diagnosticar la demencia mixta puede ser complicado, ya que los síntomas se superponen y pueden variar en intensidad. Enfermedad de Huntington: La enfermedad de Huntington es un trastorno genético que causa la degeneración de las neuronas en ciertas áreas del cerebro. Aunque está clasificada como una enfermedad neurodegenerativa, también puede causar demencia en las etapas más avanzadas. Síntomas: Movimientos involuntarios o espasmódicos. Cambios emocionales extremos, como depresión o irritabilidad. Dificultades para hablar, razonar o recordar. Esta enfermedad tiene una base genética clara, y los síntomas motores la diferencian de muchas otras formas de demencia. Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ): La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob es una forma rara y fatal de demencia causada por priones, proteínas anormales que destruyen rápidamente las células cerebrales. Esta demencia progresa de manera muy rápida, con síntomas que empeoran en cuestión de meses. Síntomas: Pérdida de memoria rápida y progresiva. Cambios de comportamiento y personalidad. Movimientos involuntarios, como espasmos o temblores. Alteraciones en la visión y el equilibrio. La ECJ es notable por su progresión rápida y la gravedad de los síntomas. A diferencia de otras formas de demencia, las personas con ECJ suelen perder la capacidad de hablar y moverse en las primeras etapas de la enfermedad. Diferencias clave entre el alzhéimer y otras demencias Aunque todas las formas de demencia comparten características relacionadas con el deterioro cognitivo, existen diferencias importantes entre el alzhéimer y otras demencias: Progresión de la enfermedad: En el alzhéimer, la progresión es más lenta y continua, mientras que en algunas demencias (como la vascular) puede ser más abrupta o escalonada. Síntomas iniciales: El alzhéimer tiende a manifestarse primero con problemas de memoria, mientras que otras demencias, como la frontotemporal, pueden comenzar con cambios en el comportamiento o el lenguaje. Edad de aparición: Aunque el alzhéimer afecta principalmente a personas mayores, otras demencias como la frontotemporal pueden aparecer en adultos más jóvenes. Causas subyacentes: La demencia vascular se debe a problemas circulatorios, la enfermedad de Huntington tiene un origen genético, y la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob es causada por priones. Aunque el alzhéimer es la forma más conocida de demencia, existen otras enfermedades igualmente devastadoras que afectan la vida de millones de personas en todo el mundo. Entender las diferentes formas de demencia, sus síntomas y progresión es crucial para mejorar el diagnóstico y tratamiento, proporcionando un cuidado adecuado a los pacientes y apoyo a sus familias. Cada tipo de demencia presenta desafíos únicos, pero el reconocimiento temprano y el tratamiento sintomático pueden mejorar la calidad de vida de quienes las padecen.

sábado, 28 setembro 2024 08:00

Día de la Neurociencia: síntomas psicológicos y conductuales de las demencias (SPCD)
27 - 09 - 2024

Día de la Neurociencia: síntomas psicológicos y conductuales de las demencias (SPCD)

Categorías: Divulgación

Beatriz Herrero Hermoso | Psicóloga del CREA Los síntomas psicológicos y conductuales de las demencias (SPCD) son un conjunto de síntomas relacionados con la alteración de la percepción, el contenido del pensamiento, el estado de ánimo y la conducta que pueden presentarse en las personas afectadas de demencia. Estos síntomas pueden variar en función del tipo de demencia, y de la fase en la que se encuentren, y están modulados por múltiples factores que afectan a su aparición o producción como son el entorno, las relaciones interpersonales, la personalidad de la persona, etc. Algunos de los síntomas que podemos encontrarnos: Apatía Labilidad emocional (fluctuaciones y cambios bruscos en sus sentimientos y expresiones emocionales) Tristeza, llanto Agresividad Ansiedad, agitación Deambulación errante/ vagabundeo/caminar sin destino Conductas vocales repetitivas Alucinaciones (visuales, olfativas, táctiles…) Ideas delirantes (robo, perjuicio…) Trastornos del sueño (insomnio, somnolencia diurna, inversión del ritmo sueño-vigilia, sueño fragmentado…) Trastornos de la conducta alimentaria (hiperfagia, anorexia…) Conducta sexual inapropiada Los SPCD suelen generar un malestar intenso tanto en el paciente como en la familia, siendo una de las causas más frecuentes de institucionalización precoz. Asimismo, a veces pueden indicar la existencia de incomodidad física, dolor, enfermedades concomitantes (infecciones…), por lo que es importante valorar todos estos aspectos e intentar determinar si existe alguna causa que haya podido desencadenarlos. También se pueden seguir una serie de pautas en el día a día, tales como: Establecimiento de rutinas y hábitos para proporcionar un ambiente estructurado que aporte seguridad y tranquilad a la persona y favorezca su descanso nocturno. Proporcionar ambientes tranquilos, reduciendo el ruido y el exceso de estímulos, evitando una saturación estimular que genere malestar en la persona y aumente su nivel de agitación. Realizar actividad o ejercicio físico diario, dentro de sus posibilidades. Si la persona tiene una necesidad de deambulación, acompañarle durante la misma, no ponerse en su camino o cerrarle el paso, para evitar que puedan aparecer conductas agresivas. Realizar actividades agradables para la persona conectadas con su historia de vida para generar un buen estado emocional, evitando largos periodos de inactividad. Evitar la frustración, para ello proporcionarle apoyos suficientes para la realización de actividades, simplificar las mimas, así como evitar llevar la contraria, regañarle o la realización de preguntas que pongan de manifiesto o incidan sobre los errores cometidos por la persona, tales como “¿no te acuerdas?” “si esto es muy fácil, mira como se hace”. Utilizar un tono de voz tranquilo, mantener el contacto visual y ponerse a su altura cuando se hable con la persona. Si la persona está irritada, no discutir con ella o llevarle la contraria, ofrecer nuestro apoyo y ayuda desde una actitud calmada. En definitiva, ante el surgimiento de los SPCD es necesario intentar conocer sus causas, su desarrollo y realizar un abordaje individualizado, manteniendo una actitud de calma, sin juzgar ni contrariar a la persona, intentando proporcionarle seguridad y confianza, recordando que no son conductas intencionadas, sino algo fruto de la enfermedad.

venres, 27 setembro 2024 08:29

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xoves, 17 novembro 2022 18:15

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