ESTIMULACIÓN PSICOMOTRIZ

ESTIMULACIÓN PSICOMOTRIZ

ÁLVARO PANEDAS CASADOTÉCNICO EN PSICOMOTRICIDAD

Tal y como señala la Organización Mundial de la salud (OMS), la práctica de ejercicio físico en las personas con la enfermedad del Alzheimer conlleva beneficios que repercuten positivamente en prácticamente todas las áreas de su vida, poniendo especial énfasis en los procesos relacionados con la función ejecutiva, como la planificación, la realización de tareas, la memoria de trabajo, los procesos de inhibición y la realización de tareas múltiples.

En el Centro de Referencia Estatal de atención a personas con enfermedad de Alzhéimer y otras demencias buscamos favorecer el tratamiento multidisciplinar de las personas con alzhéimer, actuando en prevención de posibles caídas y manteniendo la condición física general. El objetivo principal que nos marcamos es mantener una conexión entre el cuerpo, la mente y el entorno, el mayor tiempo posible, retardando la dependencia total.

Se ha comprobado que se obtienen mejores resultados cuando se combinan programas o rutinas de entrenamiento aeróbico con ejercicios de resistencia y flexibilidad. Es por ello que se han diseñado varios programas de ejercicio físico enfocados en esta metodología de trabajo y destinados a personas con algún tipo de demencia o deterioro cognitivo.

La adaptación es la clave de la reeducación psicomotriz
Consideramos que la psicomotricidad es la capacidad o facultad que permite, facilita y potencia el desarrollo perceptivo físico, psíquico y social del sujeto a través del movimiento. La psicomotricidad es la relación mutua entre la función motriz y la capacidad psíquica que engloba el componente socio afectivo (donde están las relaciones que establecen el individuo, comportamientos y sentimientos) y el componente cognitivo (que hace referencia a las capacidades y aptitudes del individuo). Así entendemos la reeducación psicomotriz, como la posibilidad de intervención psicopedagógica, sistemática, encaminada a la mejor formación integral.

La reeducación psicomotriz, es pues, en esencia una acción global que tiene como punto de partida el desarrollo psicobiológico (integral) de la persona a la que considera como una unidad de su propia evolución. Por eso, el contexto más propicio para el aprendizaje de las personas mayores es el de la acción, experimentación, juego e intercambio social con los otros. Esa concepción global de la reeducación, nos conduce a sustituir los términos utilizados de deficiencia física o intelectual, por el concepto de adaptación, que es más amplio y rico en posibilidades educativas y reeducativas.

El movimiento es el medio a través del cual el individuo se pone en relación con lo que le rodea; de este modo se puede entender que la psicomotricidad modifica y mejora las relaciones interpersonales.

Metodología de trabajo: ¿Cómo enfocamos el ejercicio en el CREA?
Antes de poner en marcha cualquier tipo de programa, lo primero y más importante es realizar una valoración psicomotriz a cada persona por separado. De este modo, podemos incluir a las personas con las que vamos a intervenir en un grupo o en otro, según sus capacidades.

Para garantizar la efectividad y el correcto funcionamiento de las sesiones psicomotrices, es necesaria esta primera evaluación. Si proponemos los ejercicios adecuados a las capacidades de las personas usuarias, incrementaremos su confianza, su seguridad y su bienestar emocional.

Las sesiones de psicomotricidad serán más aprovechadas evidentemente por personas con demencia tipo Alzheimer leve o moderada, aunque cabe destacar que una persona en una fase más avanzada también logrará grandes beneficios si se trabaja de una manera más individual, específica y continua, retrasando así la evolución de la misma.

En función de las necesidades de cada grupo, se establecen los parámetros de duración, frecuencia, tipo de sesión, espacio físico y número de personas usuarias incluidas en cada grupo.

En los casos en que las personas con demencia tienen cierto grado de dependencia, en cada grupo no incluiríamos a más de 10 personas, buscando la especificad del trabajo a realizar. La duración de las sesiones estaría situada entre 30 y 45 minutos, aproximadamente, puesto que si estas terapias se prolongan más, la persona pierde la concentración y se dispersa.

De cara al tipo de sesión y para conseguir los objetivos que se pretenden con la educación psicomotriz, es importante diferenciar entre:

  • Ejercicio físico estático: apenas hay movimiento articular por lo que la variación de la longitud del musculo es mínima aunque la contracción intramuscular sea aguda (isométricos). Por lo general son ejercicios intensos y no suelen ser muy prolongados en el tiempo. Ejemplo: mantener la postura de sentado sin silla.
  • Ejercicio físico dinámico: implica el movimiento de las articulaciones como consecuencia del efecto que ejerce sobre ellas una actividad muscular rítmica que genera una fuerza dentro del músculo relativamente pequeña. Ejemplo: montar en bicicleta estática (aeróbico) o subir peldaños lo más rápido posible (anaeróbico).

  • En cuanto al espacio físico empleado siempre se llevan a cabo en una zona amplia (es importante que tampoco sea demasiado grande para evitar que se cree una sensación de inseguridad en las personas con demencia) y diáfana en la cual pretendemos que las personas usuarias encuentren su propio espacio de expresión a la que vez que resulte confortable. Es importante que la temperatura sea agradable, de modo que permita realizar los ejercicios sin acalorarse en exceso y que haya una correcta luminosidad (a poder ser natural).

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