Consejos de fisioterapia. ¿Frío o calor?

Autora: Esther María Fonseca García. Fisioterapeuta CRE Alzheimer

Consejos de fisioterapia. ¿Frío o calor?

Introducción

Como fisioterapeuta habré recibido esta pregunta cientos de veces ¿”qué es mejor que me ponga frío o calor?, “¿Me viene bien la manta eléctrica para el dolor de cuello?” “¿Puedo ponerme la bolsa de guisantes congelados en la rodilla? ,“yo alterno calor y frío…”

…. Y en el periodo de confinamiento  estas dudas han ido en aumento en toda la población en general, de ahí que he decidido crear esta publicación para el blog del CREA para intentar aclarar, de una manera global, cuando aplicar frío y/o calor en una lesión de una manera efectiva y positiva para una patología.

Frío y calor: una terapia muy antigua

Es cierto que la Crioterapia (aplicar frío) o la termoterapia (aplicar calor) en una lesión son técnicas muy antiguas pero tremendamente efectivas, que teniendo en cuenta el tipo de lesión nos pueden ayudar mucho en su desarrollo posterior así como evitar el uso «instintivo de medicamentos que pueden ayudar a aliviar los síntomas.

El frío y el calor en una lesión calman el dolor pero hay que tener claro cuando aplicar a cada lesión, dependiendo también un factor importante como es el tiempo que ha transcurrido desde que se ha producido.

Por regla general la Crioterapia o aplicación de frío se aplica en las lesiones recientes o que están en fase de inflamación aguda y la Termoterapia o aplicación de calor en lesión de carácter crónico o muscular.

Aclaraciones:

1.- La aplicación de termoterapia (calor) o crioterapia (frío) no constituyen por sí solos un tratamiento, pero si son de gran ayuda como complemento terapéutico, ya que además los pacientes, por regla general, se lo pueden aplicar ellos mismos en casa. La única condición para aplicarlo es saber en qué caso poner frío o poner calor y las indicaciones individualizadas que dará el fisioterapeuta para cada uno de ellos.

2.- El uso de calor o frío va a estar condicionado por la patología del paciente. Debemos recordar que los efectos fisiológicos que produce el frío son distintos a los que produce el calor, por lo que los emplearemos en distintas circunstancias.

3.- En geriatría, y en especial en personas con demencia (y otras afectaciones neurológicas), muchas veces está afectada la sensibilidad del paciente: es decir, no nos dirá si se quema (porque no lo siente), de ahí que hay que tener especial precaución en estas personas e ir siempre progresivamente aumentando el tiempo de aplicación de frío y calor y revisar una vez quitadas por si apareciese alguna rojez que no desaparezca acabo del tiempo; Si fuera así podríamos haber creado una quemadura tanto por frío como por calor y necesitaríamos acudir a personal de enfermería para que nos aconsejase el mejor tratamiento.

Aplicación de frío: crioterapia

Generalidades de la crioterapia:

Se suelen utilizar bolsas de hielo en áreas de dolor, inflamación o espasmos: hielo triturado en una bolsa plástica, bolsa de vegetales congelados (guisantes) o paquete reutilizable de hielo comercial (“coldpack”).
Se aplica cuando la lesión acaba de producirse o durante la fase inflamatoria, es decir, como mucho durante los primeros tres días después de una lesión.

Forma de aplicación: Colocarlo sobre el área afectada envuelta en una toalla o sabanilla durante unos 20 minutos por sesión. Si la lesión es reciente recomendamos un mínimo de tres aplicaciones de veinte minutos de frío si lo tolera el paciente. Entre cada aplicación deberán transcurrir al menos dos horas y siempre deberemos comprobar al finalizar la aplicación y a la hora que la zona no se ha dañado.

Al aplicar hielo estamos reduciendo la inflamación, evitando que se acumulen sustancias oxidativas e impidiendo la muerte de las células que se encuentran cerca de la lesión.

¿En qué lesiones se puede aplicar el hielo?

Se puede aplicar frío durante los primeros tres días en caso de: sobrecarga, rotura de fibras, golpe, esguince, luxación, fractura, tendinitis.

¿Cuándo NO debo ponerme frío?

  • Después del período de inflamación aguda, es decir, después de tres días de realizar la lesión, porque se retrasaría el tiempo y la calidad de reparación del tejido.
  • Salvo indicación expresa del fisioterapeuta no se debe poner frío antes de hacer ejercicio: el frío tiene un efecto sedante, y si se aplica frío la zona antes de hacer un ejercicio quedaría anestesiada y podríamos lesionarnos. Además, el frío hace que el tejido se vuelva menos elástico y pierda fuerza.
  • Si sufres de hipersensibilidad al frío. Existen personas alérgicas al frío, que llegan a tener reacciones en la piel graves si lo utilizan. Tampoco en casos de vasoespasmos, problemas circulatorios o problemas cardíacos graves diagnosticados.

Precauciones que hay que tomar al utilizar frío en una lesión

  • Nunca usar directamente el hielo sobre la piel. Siempre utiliza una toalla o tela entre el emisor de frío (coldpack-gisantes) y la piel del paciente.
  • Nunca superar los 40 minutos de aplicación, ya que podríamos crear una parálisis por frío y quemaduras cutáneas.

Aplicación de calor: termoterapia

Generalidades: Se aplica cuando ya ha pasado la fase inflamatoria mencionada antes (tres días tras la lesión).

El tiempo de aplicación será aproximadamente de 20 minutos.

Al aplicar calor se produce un aumento de sangre en la zona, una disminución de la presión arterial y un efecto sedante por la relajación muscular y alivio de la fatiga muscular.

Existen diferentes métodos de aplicación de calor: mantas eléctricas, bolsas de calor (hotpack),sacos de semillas, fangos, parafina, lámpara de infrarrojo, etc. En todos estos casos el calor que se produce es superficial.

¿En qué lesiones me puedo aplicar calor?

Se aplica calor después de los primeros tres días en caso de: contracturas, lesiones por esfuerzo, mala postura.

¿Cuándo NO debo ponerme calor?

  • Si hay una inflamación, es decir, si la zona está caliente, enrojecida e hinchada.
  • Durante los tres primeros días tras un golpe, esguince o fractura.
  • En casos de anestesia o alteración de la sensibilidad (deberemos tener especial cuidado por el riesgo de quemaduras).
  • Procesos infecciosos, cardiopatías descompensadas, ni en caso de alteraciones de la tensión arterial como en hipotensión grave.

Precauciones que hay que tomar al utilizar calor en una lesión:

Se debe tener cuidado a la hora de aplicar el calor, ya que podemos quemar nuestra piel sin darnos cuenta. Tenemos que notar calor intenso pero agradable y se recomienda revisar la zona para comprobar que no se ha producido ninguna quemadura.

Baños de contraste (frío y calor simultáneamente)

Se denominan «baños de contraste» a la alternancia dentro del tratamiento de recuperación para una lesión de baños de agua caliente junto con baños de agua fría de manera estructurada, adecuada y orientada a la lesión.

¿En qué lesiones me puedo aplicar baños de contraste?

Es una herramienta útil para mejorar la recuperación de fracturas y tras la inmovilización con vendajes o escayolas; Existen varias formas de realizarlo, yo recomiendo:

  • Empezar siempre con baño de agua caliente (38-40 grados)
  • Alternar frío (10-20 grados) y calor (38-40 grados) (3′ en agua caliente y 1′ en agua fría, hasta completar los 15′)
  • Terminando con baño de agua caliente.
  • Terapia máximo de 15 minutos de duración

¿En qué lesiones debo aplicar baños de contraste?

  • Esguinces o inflamaciones de tobillo después de 48/72 horas aplicación de frío en dicha lesión.
  • Edema producidos en pies o manos
  • Recuperación / Rehabilitación de fracturas
  • Después de periodos de aplicación de vendajes fijos o escayolas

Recomendaciones generales del frío y el calor

Aunque algunas ya las he nombrado, prefiero resumiros una serie de recomendaciones a la hora de aplicar frío y calor en una lesión para evitar inconvenientes :

  • No suministrar directamente frío en una lesión o enfermedad de la piel (Síndrome Raynaud) o con herida / infección .
  • Nunca poner directamente hielo sobre la piel directa(Toallas, bolsas de hielo, baños de agua…).
  • Evitar Crioterapia durante periodos que superen los 20 minutos / cada 2 horas.
  • Aplicar Termoterapia durante periodos máximos de 20 minutos / cada 2 horas.
  • No debemos aplicar calor si la temperatura del cuerpo es alta o con fiebre. Riesgo de mareo o desmayos.
  • Evitar poner calor directamente sobre la piel por riesgo de quemaduras (Bolsas de agua, baños…).
  • No aplicar calor en personas con hipertensión o en zonas con tumores malignos.

Espero haber aclarado un poco el tema… Ahora, ¡a poner en práctica estos consejos!

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