¿Cómo les explicamos lo que está ocurriendo?

Autora: Raquel García Santelesforo

El aislamiento es fundamental para contener o minimizar la enfermedad ya que va a reducir su transmisión. Es una medida de prevención tanto para no ponernos enfermos nosotros como para evitar contagiar a los demás.

Es importante hablar con nuestro familiar sobre lo que está sucediendo. Se van a alterar todas las rutinas y es normal que se muestren más nerviosos e inseguros estos días.

Cuando hablemos con ellos debemos tener en cuenta tres aspectos:

  1. Su deterioro cognitivo. El mensaje debe ser adaptado, las explicaciones deben ser claras y simples. Ten en cuenta que lo más probable es que haya que repetirlo de manera frecuente a lo largo del día.
  2. Todo lo que se les diga debe de ser cierto. No significa que haya que aportarles toda la información, podemos/debemos restringir la que consideremos que pueda resultarle ansiógena o demasiado complicada. No debemos alarmarles, pero sí todo lo que les digamos debe ser real.
  3. Es importante que les dejemos expresar y que planteen sus dudas. Pero hay que intentar desviar su atención a otro tema si vemos que presentan emocionalidad negativa. Se debe evitar hablar permanentemente del coronavirus.

¿Qué podemos hacer estos días?

  1. Mantén la rutina diaria.

Las personas con demencia acusan la falta de rutinas ya que estas les ayudan a estar más tranquilos porque pueden saber lo que va a ocurrir. Para estos días puede ser una buena tarea que fijéis un horario, en papel, con las rutinas del día. Les ayudará a sentirse más tranquilos sin tanto esfuerzo por vuestra parte.

Estos horarios deben cumplirse siguiendo el principio de FLEXIBILIDAD. Son una orientación y una ayuda no una obligación que no pueda modificarse.

  1. Manteneos ocupados y activos.

Dentro de las rutinas vamos a intentar establecer momentos activos. Realizar los cuadernos de estimulación cognitiva, colaborar con las tareas domésticas, dar paseos dentro de casa. Cada hora y media es recomendable cambiar la posición, sentarnos en una silla distinta,  mover pies, rodillas y caderas. También hombros, codos y muñecas. Cambiar de habitación dentro de casa.

  1. Momentos placenteros y con emocionalidad positiva

Dentro de este horario debemos incluir momentos de distensión y que motiven a las emociones positivas. La música puede ser una gran aliada. También dibujar y ver fotos. Estos momentos no se darán si no los provocamos ya que el aislamiento conlleva que nuestro estado de ánimo (y el suyo) decaiga.

  1. Mantened contacto con vuestros familiares y amigos.

A través del teléfono u otras tecnologías.  Saliendo a los balcones a hablar con los vecinos.

  1. Unas pocas noticias al día son suficientes.

Es importante estar informado, pero de la misma manera lo es apagar la T.V. de vez en cuando. Estar recibiendo información de manera constante aumenta nuestra sensación de alarma.

El humor y el optimismo son nuestros mejores aliados. Intentemos terminar cada día con un mensaje positivo.

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