Como intervenir con muñecas en casa

 

Autora: Mireia Tofiño García. Terapeuta Ocupacional CREA.

Las personas con demencia no solo se definen por la pérdida de memoria, a menudo expresan cambios en su comportamiento que generan malestar en ellos y en las personas que les rodean; éstos son los llamados síntomas psicológicos y conductuales (SPCD).

La terapia con muñecos (TM) se describe como una intervención dinámica entre la persona, el muñeco y otras personas que genera beneficios en la comunicación afectiva, las relaciones personales y la reducción de los SPCD. Brinda la posibilidad de cuidar de otros en lugar de ser cuidados, activando instintos innatos relacionados con el cuidado y con los roles pasados basados en la historia de vida. En definitiva, promueve la calidad de vida y mejora el bienestar de las personas con demencia y sus cuidadores.

Hoy en día se ha convertido en una intervención cada vez más popular para las personas en etapas finales de la demencia, aunque también se utiliza en etapas leves y/o moderadas

Objetivos:

– Mantener conexión con el entorno y evitar del aislamiento

–  Desarrollar rol de cuidador

– Estimular sentimiento de permanencia

– Disminuir síntomas conductuales y psicológicos de la demencia (SCPD)

– Estimular capacidades cognitivas preservadas, perceptivas y psicomotrices

– Fomentar habilidades sociales, expresividad,  lenguaje  e integración grupal

– Mejorar estado anímico y bienestar

 ¿Con quién puedo hacer estas actividades?

– Personas con demencia que muestren buena aceptación al estímulo (expresiones emocionales positivas), así como aquellas que presenten SCPD y reciban el estímulo de manera positiva.

Recursos

La elección del muñeco es importante. Algunas de las características a tener en cuenta para  facilitar su aceptación son las siguientes:

  • Extremidades de vinilo y cuerpo blando. Los muñecos de trapo son más aceptados por aquellas personas que se encuentran en los estadios avanzados de la enfermedad y les ofrece mayor seguridad al no tener partes duras.
  • Podemos utilizar complementos de vestido que cubran las extremidades para simular una temperatura más cálida.
  • Ojos que se abren y cierran con pestañas, evitando los ojos cerrados.
  • Los muñecos que hacen ruido pueden alterar y confundir a la persona, aunque en algunos casos ayudan a la interacción y a generar reacciones emocionales. Los muñecos que lloran o tienen los ojos cerrados  puede causar malestar, viéndose incapaces de frenar el llanto o pensar que su muñeco es un niño que ha fallecido.
  • El pelo pintado evita que las personas con demencia severa se lo lleven a la boca, pero en estadíos iniciales y moderados, el pelo sintético resulta más realista y puede dar lugar a más actividades.
  • Longitud de entre 35 y 55 cm similar a la de un bebé.

Además, existen diferentes elementos que podemos utilizar para una intervención más completa.

  • Mantas y diferentes prendas de ropa, pañales…
  • Chupetes, biberones o sonajeros
  • Cunas y sillas de paseo

¿En qué momento utilizo las muñecas?

La TM debemos adaptarla a las necesidades de cada persona.

  1. Podemos ofrecer el muñeco en un momento concreto: por ejemplo ante una conducta disruptiva (agitación, agresividad, ansiedad… ) con el objetivo de minimizar los síntomas y desviar la atención del estímulo que provoca la conducta negativa.
  2. Si la persona necesita cubrir la necesidad de establecimiento del apego, podemos facilitarle la muñeca durante las 24h.
  3. De forma estructurada, con una duración y en un espacio concreto.

Por otro lado, la intervención puede ser libre (la persona interactúa con la muñeca de manera espontánea) o guiada (facilitando la interacción de la persona con el muñeco).

Independientemente del momento y de la forma que vayamos a usar, es importante llevar a cabo los siguientes puntos:

  • Las primeras veces, hasta que se familiarice con la muñeca, debemos de presentársela. Le ofreceremos que le ponga un nombre, y la llamaremos siempre de la misma manera para facilitar su identificación.
  • Debemos cuidar el lenguaje no verbal. Si la persona considera que es un bebé real, debemos de tratarlo como si así fuera, prestando especial cuidado a la hora de retirarlo. (No coger la muñeca de la cabeza, o de un brazo…. no dejarlo tirado en alguna estancia de la casa dentro de su campo visual….)
  • El momento de la separación puede generar incertidumbre o nerviosismo, sobre todo si la persona piensa que es un bebé real. Por lo que debemos asegurar a la persona que el “bebé” va a estar cuidado. En ocasiones ayuda que la propia persona lo arrope en la cunita o en la cama, o decidle que es hora de tomar el biberón.

¿Qué actividades puedo hacer?

– Hablar de su historia de vida: preguntarle por padres, hijos, nietos, vivencias vinculadas con el cuidado de sus hijos y/o nietos…O acerca de su primera muñeca de niña.

– Con la ropa del muñeco: Clasificar ropa del muñeco (baberos, bodys, leotardos, gorros…), vestir y desvestir al muñeco, cambiarle los pañales, manejo de botones, cordones y velcros.

– Cantar canciones infantiles, nanas o cualquiera que le guste.

– Identificar y nombrar las partes del cuerpo  y de la cara del muñeco o las diferentes prendas de ropa. Preguntarle dónde se colocan.

– Aseo: limpieza del muñeco con toallitas, con esponja, peinarle…etc.

– Deambulación: salir a pasear con el muñeco en brazos o ayudado del carrito

– Acariciar, abrazar y besar al muñeco

En ocasiones, la simple presencia del muñeco facilita que la persona realice las actividades de la vida diaria. Su presencia puede conseguir que lleve a cabo la alimentación, tranquilizarle en la ducha o ayudarle a dormir. También evitar conductas disruptivas, por ejemplo dándole sentido a la deambulación errante.

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