Alteración de la cognición social en la demencia fronto-temporal

Daniel SerraniUniversidad Nacional de Rosario (Argentina)

En este trabajo de revisión realizado siguiendo las recomendaciones de las guías OQAQ (Overview Quality Assessment Questionnaire) se describe en primer lugar el concepto de cognición social entendido como el conjunto de capacidades mentales que hacen posible a un sujeto construir representaciones de los vínculos entre sí mismo y los demás, y emplearlas para desarrollar conductas adaptadas al medio. Se desarrolla brevemente la historia evolutiva del cerebro social aplicado especialmente al campo de las neurociencias. Se especifica además su relación con las estructuras neurales implicadas tales como la amígdala, hipotálamo y estriado ventral donde se define el significado emocional y los concomitantes vegetativos de las situaciones (peligrosas o seguras) hasta el giro témporo-occipital, la corteza prefrontal medial y el giro occipital inferior donde se completa la caracterización socialmente predictiva de los estímulos (animados o inanimados, específicos o inespecíficos).

Se desarrolla brevemente la historia evolutiva del cerebro social aplicado especialmente al campo de las neurociencias. Se especifica además su relación con las estructuras neurales implicadas tales como la amígdala, hipotálamo y estriado ventral donde se define el significado emocional y los concomitantes vegetativos de las situaciones (peligrosas o seguras) hasta el giro témporo-occipital, la corteza prefrontal medial y el giro occipital inferior donde se completa la caracterización socialmente predictiva de los estímulos (animados o inanimados, específicos o inespecíficos). Todo ello se complementa con la llamada teoría de la mente, que propone 4 tipos de tareas para determinar el grado de comprensión por parte del sujeto investigado de las intenciones o expectativas de los interlocutores, a saber: tareas de falsa creencia, b) test de faux pas, c) test de lectura de la mente en los ojos y d) dilemas morales personales e impersonales. Finalmente se conjugan estos hallazgos neuropsicológicos con los correspondientes estudios de neuro-imágenes, que confirman las áreas y patrones cerebrales de activación en cada una de las tareas mencionadas. A continuación se exponen las características distintivas de la cognición social y la teoría de la mente en el caso de la demencia fronto-temporal y sus diferencias con la demencia tipo Alzheimer, la esquizofrenia, las psicopatías y el trastorno de personalidad antisocial.

La Demencia fronto-temporal tiene numerosas variantes: frontal (trastornos del comportamiento y lenguaje), temporal (afasia primaria progresiva) y cortico-basal (parálisis supra-nuclear progresiva y enfermedad de moto-neurona inferior). La Demencia fronto-temporal en su variante frontal se caracteriza por su eclosión en torno a la cuarta década de vida, durante el pleno desarrollo laboral y familiar del paciente. Carecen en general de la capacidad de inferir estados mentales de otras personas, emitir juicios adecuados a las reglas de convivencia y captar empáticamente los estados emocionales ajenos. También se destacan comportamientos peculiares en circunstancias habituales como la alimentación inadecuada, manejo riesgoso de recursos financieros e incapacidad de realizar apuestas de manera previsora.

Contrastando con lo anterior, a menudo se desempeñan dentro de los estándares en materia de recuerdos, exceptuando acusados déficits ejecutivos y del pensamiento abstracto. Esta situación difiere marcadamente de lo que podemos encontrar en pacientes con Demencia de tipo Alzheimer, o en otras patologías como psicopatías o Esquizofrenia, todos los cuales pueden tomar decisiones erradas pero por diferentes razones. Por ejemplo los pacientes con demencia Alzheimer intentan minimizar las apuestas y la pérdida de dinero, antes que obtener grandes ganancias. Tienen severas alteraciones de la memoria pero al menos inicialmente conservan las formas sociales Los psicópatas se involucran en comportamientos moralmente inapropiados y aunque son capaces de distinguir la diferencia, fallan al momento de regular sus comportamientos. Los esquizofrénicos toman decisiones basados en sus fantasías internas lo cual puede motivar comportamientos bizarros, aunque no manipuladores. Son concretos en sus respuestas con severos déficits en la planificación y el uso de metáforas, así como en el reconocimiento y expresión de emociones.

En suma, las neurociencias sociales aplicadas clínicamente ofrecen una interesante posibilidad de articular varios niveles de investigación, a saber: el teórico, el práctico, el científico y el institucional, confrontando las visiones reduccionistas sobre el funcionamiento de la mente y promoviendo un ámbito de trabajo multidisciplinario con fuerte vocación social.

Hacer una replica

Tu dirección de email no será publicada