Alimentación

Alimentación

Gloria Teresa Zapata OsorioFisioterapeuta

Natalia Rosillo CarreteroTerapeuta ocupacional

Carmen Recio AlfonsoAuxiliar de enfermería
 

Recomendamos leer previamente la entrada «Fomento de la autonomía personal: asesoramiento práctico para cuidadores y familiares en el cuidado diario de una persona con demencia».

La comida es uno de los momentos del día más importantes para cualquiera de nosotros, algo con lo que disfrutamos y nos produce satisfacción. Conocer a la persona nos ayudará, ya que cada uno tiene sus propios gustos y preferencias. Es importante cuidar cada detalle, como la hora y el lugar. También tendremos presente la elección de la persona sobre las decisiones de sus gustos en la comida.
Estas son algunas ideas que pueden servir de apoyo:
  • Conservar los horarios, rutinas, espacios… que la persona siempre ha utilizado para llevar a cabo la actividad.
  • Dar opciones a la hora de elegir la comida, al menos entre dos menús diferentes, así como los gustos y preferencias que siempre ha tenido.
  • Cuidar los detalles de presentación del plato. En muchos casos se produce una pérdida de apetito, así que una buena presentación de la comida (evitar ofrecer purés muy a menudo, en caso de utilizar espesante que sea de sabor, por ejemplo, de naranja, etc.) nos ayudará a que la persona tenga mayor predisposición a la hora de comer.
  • Utilizar diferentes colores y olores. Se puede elaborar los alimentos de forma que su aspecto sea apetitoso, atractivo y con olores agradables. El aroma de la cocina puede estimular el apetito.
  • Procurar no llenar en exceso el plato con mucha comida (evitaremos rechazo ante demasiada cantidad). Es recomendable porciones pequeñas y/o medias porciones para mantener los alimentos calientes.
  • Informar siempre de la actividad que vamos a realizar: mientras vamos hacia el comedor o la cocina podemos decirle qué hay para comer. Es importante involucrar a la persona en la actividad, por ejemplo ayudando a preparar la comida o poniendo la mesa.
  • Mantener una postura adecuada en la silla: altura suficiente respecto a la mesa, piernas en 90º con los pies apoyados en el suelo y espalda apoyada en el respaldo ocupando toda la profundidad de la silla.
  • El espacio deberá ser un ambiente relajado y agradable, dejando que la persona coma donde más cómoda se sienta. Evitaremos ruidos que puedan distraer.
  • Podemos comer con la persona si le gusta comer en compañía, reforzando de esta forma la comida como una actividad social.
  • Es importante que la persona no sienta prisas para comer, dejaremos que se tome el tiempo que sea necesario.
  • Presentar los platos uno por uno con el cubierto correspondiente para cada plato. Esto simplificará la tarea y ayudará a que no se confunda de cubierto.
  • Si precisara de ayuda para comenzar la tarea, debemos iniciarle la actividad poniendo el cubierto en su mano y acompañando el movimiento hasta la boca. Si esto no fuera necesario se pueden dar pautas únicamente verbales (ej: coge la cuchara y comienza a comer…)
  • En los casos que necesite una ayuda física porque no conserve la capacidad para comer por sí solo, debemos sentarnos frente a la persona a la misma altura e informar de cada movimiento que estamos realizado (ej: ¡qué bien huele! hoy tenemos para comer lentejas, ¿te apetece probarlas?, voy a darte unas poquitas a ver si te gustan…)
  • En caso que la persona presente dificultades para manejar los cubiertos por sí solo, podemos probar a ofrecerle alimentos que puedan comerse con las manos (sándwiches, fruta troceada, queso, galletas, pan…)
  • Para cualquier consulta no dude en hablar con un terapeuta ocupacional sobre posibles adaptaciones, recomendaciones y productos de apoyo.

Forma correcta

Forma incorrecta

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