Algunos determinantes sociales y su impacto en las demencias

Algunos determinantes sociales y su impacto en las demencias

Rodolfo Isidro Bosch Bayard, Tania Zayas Llerena, Elaine Hernández UlloaUniversidad de Ciencias Médicas de La Habana. Departamento de Estudios de Alzheimer. Cuba

La demencia es hoy uno de los principales problemas de salud que afecta a todos los gobiernos, con un enorme costo social y económico. Los países en desarrollo enfrentan una transición demográfica acelerada que conlleva el aumento de la incidencia y prevalencia de la demencia, lo cual depende de las condiciones propias del individuo, pero en buena medida está la influencia de otros factores macroeconómicos.

El objetivo del estudio es describir la influencia de los determinantes propios del individuo y los determinantes sociales macroeconómicos en la prevalencia de las personas con demencia así como el rol de las políticas de salud en el control de la enfermedad.

La incidencia de demencia depende de factores biológicos (genéticos) y ambientales. Los determinantes de la salud propios del individuo: la edad por encima de los 65 años es una condicionante de la demencia, el sexo femenino es el más afectado por la enfermedad y sufre la mayor sobrecarga y estigma social ocasionada por el cuidado, el morfotipo racial tiene relación con la prevalencia de la demencia, esta asociación está mediada por los genes que codifican a la lipoproteína APOE 4 puede ser modificada por factores como: mayor prevalencia de obesidad hipertensión e ictus en la raza negra y por otros factores de riesgo como son las condiciones de vida , acceso a la educación y a los servicios de salud.

La sociedad juega un importante papel en lograr reducir el estigma hacia la demencia y en la creación de redes sociales para ayudar a los cuidadores. Un papel trascendental tienen los determinantes sociales macroeconómicos como los costos y los planes nacionales para la atención a la demencia. El costo mundial de la enfermedad se acerca al trillón de dólares y distribuye de forma desigual, con predominio de los países más ricos. La Organización mundial de la salud en el año 2015 llamó a elaborar estrategias y planes nacionales para combatir la demencia. Cuba, Costa Rica y México son los primeros países de medianos y bajos ingresos que comenzaron a desarrollar estrategias nacionales para la atención a la demencia. La prevención de la enfermedad es hoy uno de los pilares para el control de la enfermedad, ya que aún no existe un tratamiento curativo.

Conclusiones: La demencia puede estar influenciada por factores de riesgo en la edad media de la vida: obesidad, hábito de fumar, sedentarismo, hipercolesterolemia, alcoholismo y bajo nivel educacional. Los planes nacionales para la demencia aumentan la calidad de la atención médica, optimizan los servicios de salud y logran una mayor equidad. Es una necesidad que los países en desarrollo incrementen su colaboración mutua y tracen estrategias para enfrentar esta enfermedad.

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